Moción: Tomar decisiones basadas en estereotipos es una conducta racional

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Natalia Patiño Ojeda

J5M5. Una breve explicación

La división del trabajo y la especialización han permitido el intercambio a gran escala. Podemos intercambiar con desconocidos y hacernos favores mutuamente. Yo acepto trabajar por el bien de los demás porque la sociedad se compromete conmigo a que conseguiré aquello que me falta. Pero qué pasaría si tenemos unas expectativas negativas hacia nuestros compañeros, o pensamos que existen ciertos grupos de personas que nos pueden hacer daño. ¿Solo puedo confiar en aquellas personas con las que comparto ciertos rasgos o características? Por ejemplo, en Colombia solemos creer que los demás son oportunistas, ladrones, pícaros y avivatos. Si esperamos lo peor de los demás y actuamos en consecuencia, muy seguramente ese escenario se hará realidad. Si por el contrario les damos la oportunidad a las personas de ser justas y las tratamos con respeto, es posible que todos salgamos beneficiados.

Roland Fryer, Jacob Goeree y Charles Holt realizaron un interesante experimento para ilustrar el problema de tomar decisiones con base en información parcial. Dividieron a estudiantes de la Universidad de Virginia en trabajadores y empleadores. A los trabajadores se les asignaba un color (verde o morado) y la opción de escoger si invertían dinero en recibir formación. El resultado fue revelador, a medida que avanzaba el juego los empleadores se daban cuenta que los trabajadores verdes invertían con mayor frecuencia en recibir educación, y por eso los contrataban más. Los trabajadores morados no se esforzaban por invertir debido que tenían la percepción de no ser contratados así lo hicieran. En este caso se observa una discriminación estadística, puesto que los empleadores contrataban más trabajadores verdes solo porque estos pagaban más para obtener educación, mientras tanto, los morados eran y se sentían discriminados.

Moción 5. Tomar decisiones basadas en estereotipos es una conducta racional.

Conceptos clave: Identidad de grupo y cooperación.

Análisis del caso

El problema que se aborda es la racionalidad de tomar decisiones basadas en prejuicios, en información general imprecisa. Los economistas distinguen entre dos tipos de discriminación, una basada en gustos o preferencias, es decir, la negación de un empleo por el desagrado hacia cierto tipo de personas; y la discriminación estadística, conocida como racismo racional. Esta última se da cuando los empleadores utilizan solo la pertenencia a un grupo para decidir a quién contratar. Ambos tipos de discriminación tratan a las personas como miembros de un colectivo y no como individuos capacitados. Sin embargo, presentan una diferencia, la discriminación basada en los gustos o preferencias no es sólo perjudicial para las víctimas, también es costosa para los intolerantes. Por el contrario, la discriminación estadística incrementa los beneficios si es utilizada inteligentemente.

Por medio del debate se busca dirimir si la lógica económica puede explicar cómo un comportamiento tan censurable como la discriminación puede ser considerado racional o, por el contrario, es un comportamiento muy primitivo, explicado principalmente por las emociones. En este sentido, es muy importante entender los peligros del racismo racional, pues al modelar este tipo de fenómenos sociales podemos terminar haciendo una justificación ética. El racista racional sólo es racista cuando obtiene un beneficio comportándose como tal, sin embargo, esto no puede ser una justificación de la existencia de estas conductas. De hecho, la razón por la que es importante reconocer la existencia del racismo racional es el reto por resolver cuándo y cómo es posible cambiar los incentivos para mejorar el bienestar social.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras, luego los argumentos en contra. En total tres intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones a favor y en contra, máximo 200 palabras por intervención.

Primera intervención

A favor: Es una conducta racional, ya que basarse en estereotipos consiste en simplificar o asociar un conjunto de ideas que son generalmente adquiridas, ya sea por la cultura o el entorno en el que nos hemos formado y a lo largo de nuestro proceso de socialización, con otros individuos. Cuando hablamos de estereotipos, normalmente nos referimos a categorías de seres humanos o grupos de individuos. Para el ser humano surge la necesidad de establecer límites que permitan la protección ante un riesgo latente o pasivo. A través del estereotipo se establecen herramientas comunicacionales que permiten la evasión y anticipación a los peligros del medio que rodea al individuo.

En contra: Un estereotipo es una imagen mental generalizada y basada en creencias comunes que a menudo asume y considera, que ciertos grupos o personas en cuestión poseen ciertas características. Este rasgo puede referirse a aspectos físicos, intereses, etc. No necesariamente deben ser negativos, sin embargo, el condicionamiento social nos las traslada desde la infancia y actúan como atajos mentales para afrontar el miedo a lo desconocido experimentando lo que no conocemos. Es por ello por lo que se juzga a las personas de manera superficial, en vez de analizarlo a profundidad y conocer realmente como es.

Segunda intervención

A favor: Los estereotipos han sido de gran importancia para clasificar un grupo de personas con algo en común. Es fundamental en los análisis, las encuestas, las bases de datos, la categorización de grupos por medio de su color de piel, sexo, lugar donde viven etc. Por lo que pertenecer a algún estereotipo está normalizado. Es racional tomar decisiones basadas en estereotipos, aunque no debería ser lo que prime para hacer una elección. La toma de decisiones también está fuertemente ligada a la experiencia y algunas veces esas experiencias hacen que las personas refuercen los estereotipos en la sociedad, lo cual se define como conocimiento empírico y es natural en el ser humano.

En contra: Tomar decisiones basadas en estereotipos no es una conducta racional debido a que se tiende a generalizar, esto es peligroso en ocasiones porque se puede estigmatizar injustamente a personas que no se comportan de acuerdo con el grupo social al que pertenecen. Este tipo de decisiones están cargadas de señalamientos que no son adecuados. Un ejemplo de esto es que Colombia desde hace unos años está pasando por una de las oleadas de migrantes más grande del siglo, los venezolanos se han instalado en algunas ciudades del país y la situación de ambos países ha generado un aumento de la inseguridad. Entonces, todos los visitantes del vecino país han sido culpados de la inseguridad debido a los estereotipos.

Tercera intervención

A favor: Es una conducta racional basarnos en estereotipos para tomar ciertas decisiones, pues al observar algunas características o patrones podríamos predecir mejor el resultado de esta decisión. Asociar todo lo que percibimos a un conjunto de ideas que ya tenemos arraigado ya sea por cultura o basados en experiencias propias, se puede considerar como algo natural y a veces necesario para clasificar diferentes tipos de riesgos, analizando los antecedentes de las opciones que tenemos y comparándolos con el comportamiento de cosas o personas que hemos visto anteriormente.

En contra: Los prejuicios sociales que se van creando acerca de algo o alguien, se solidifican en las sociedades si basamos nuestras decisiones en estereotipos, por lo que se vuelven una realidad, aquellas creencias negativas debido a que las personas basan su comportamiento a estas «etiquetas» ya preconcebidas sobre ciertos grupos sociales. Esto se vuelve un problema porque creamos un concepto acerca de una persona sin conocerla realmente y muchas veces se le llega a vulnerar sus derechos. Por eso, un ejemplo es el abuso policial a los afroamericanos en USA.

Conclusiones

A favor: Basarse en estereotipos para tomar decisiones es una conducta racional dado que somos seres influenciables, por lo que es inevitable y va en nuestra naturaleza humana tomar decisiones y obedecer conceptos que ya están preestablecidos en nuestra cultura y el entorno en el que nos formamos como parte de una sociedad. Esto resulta ser beneficioso en el sentido de que nos permite establecer límites que nos pueden llegar a evitar posibles riesgos o simplemente nos facilita predecir ciertos comportamientos y acciones con algunas posibilidades de acierto. 

El avance y la globalización del mundo han permitido que podamos conocer sobre la diversidad cultural que existe en diferentes regiones y países, lo que ha llevado a determinar ciertos patrones de comportamiento que podrían caracterizar a los grupos sociales, de esta manera pronosticar lo que podría pasar en distintas situaciones. Esto ha sido de gran utilidad también para la investigación y estudio en diferentes campos como en economía, que se ha utilizado para hacer análisis de bases de datos en las cuales es necesaria una categorización de individuos para el manejo de datos, ya sea por sexo, raza, nivel educativo, etc. Así dar solución a distintos problemas y dilemas.

En contra: Los estereotipos pueden presentarse de forma negativa y pretenden determinar el comportamiento y el papel que desempeña un individuo dentro de una sociedad, dando lugar a prejuicios que son condicionantes, como cuando creamos una imagen mental de alguien a partir de su aspecto físico o de su lugar de procedencia. Los prejuicios se aprenden a lo largo del proceso de socialización de cada persona y se heredan de la propia cultura en la que crecemos o de la familia, por lo que se transmiten de generación en generación. Por este motivo la cultura, la educación y los medios de comunicación tienen un rol muy importante porque son los responsables de la construcción o destrucción de estereotipos que pueden ser de género, raciales, sociales y culturales, entre otros.

Un ejemplo de esto es la educación. Desde niños, de acuerdo con el sexo que tenemos al nacer, la sociedad ha establecido lo que se espera de nosotros, ya sea como hombres o como mujeres, rechazando todos los comportamientos que consideramos fuera de lo común y pasando por encima de los derechos de libre expresión de cada persona. Por lo que no es racional basarnos en prejuicios para tomar decisiones porque pueden generar situaciones de discriminación y desigualdad.

Referencias

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Moción: Tomar decisiones basadas en estereotipos es una conducta racional

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David Andrés Espinosa Ortiz

J5M5. Una breve explicación

La división del trabajo y la especialización han permitido el intercambio a gran escala. Podemos intercambiar con desconocidos y hacernos favores mutuamente. Yo acepto trabajar por el bien de los demás porque la sociedad se compromete conmigo a que conseguiré aquello que me falta. Pero qué pasaría si tenemos unas expectativas negativas hacia nuestros compañeros, o pensamos que existen ciertos grupos de personas que nos pueden hacer daño. ¿Solo puedo confiar en aquellas personas con las que comparto ciertos rasgos o características? Por ejemplo, en Colombia solemos creer que los demás son oportunistas, ladrones, pícaros y avivatos. Si esperamos lo peor de los demás y actuamos en consecuencia, muy seguramente ese escenario se hará realidad. Si por el contrario les damos la oportunidad a las personas de ser justas y las tratamos con respeto, es posible que todos salgamos beneficiados.

Roland Fryer, Jacob Goeree y Charles Holt realizaron un interesante experimento para ilustrar el problema de tomar decisiones con base en información parcial. Dividieron a estudiantes de la Universidad de Virginia en trabajadores y empleadores. A los trabajadores se les asignaba un color (verde o morado) y la opción de escoger si invertían dinero en recibir formación. El resultado fue revelador, a medida que avanzaba el juego los empleadores se daban cuenta que los trabajadores verdes invertían con mayor frecuencia en recibir educación, y por eso los contrataban más. Los trabajadores morados no se esforzaban por invertir debido que tenían la percepción de no ser contratados así lo hicieran. En este caso se observa una discriminación estadística, puesto que los empleadores contrataban más trabajadores verdes solo porque estos pagaban más para obtener educación, mientras tanto, los morados eran y se sentían discriminados.

Moción 5. Tomar decisiones basadas en estereotipos es una conducta racional.

Conceptos clave: Identidad de grupo y cooperación.

Análisis del caso

El problema que se aborda es la racionalidad de tomar decisiones basadas en prejuicios, en información general imprecisa. Los economistas distinguen entre dos tipos de discriminación, una basada en gustos o preferencias, es decir, la negación de un empleo por el desagrado hacia cierto tipo de personas; y la discriminación estadística, conocida como racismo racional. Esta última se da cuando los empleadores utilizan solo la pertenencia a un grupo para decidir a quién contratar. Ambos tipos de discriminación tratan a las personas como miembros de un colectivo y no como individuos capacitados. Sin embargo, presentan una diferencia, la discriminación basada en los gustos o preferencias no es sólo perjudicial para las víctimas, también es costosa para los intolerantes. Por el contrario, la discriminación estadística incrementa los beneficios si es utilizada inteligentemente.

Por medio del debate se busca dirimir si la lógica económica puede explicar cómo un comportamiento tan censurable como la discriminación puede ser considerado racional o, por el contrario, es un comportamiento muy primitivo, explicado principalmente por las emociones. En este sentido, es muy importante entender los peligros del racismo racional, pues al modelar este tipo de fenómenos sociales podemos terminar haciendo una justificación ética. El racista racional sólo es racista cuando obtiene un beneficio comportándose como tal, sin embargo, esto no puede ser una justificación de la existencia de estas conductas. De hecho, la razón por la que es importante reconocer la existencia del racismo racional es el reto por resolver cuándo y cómo es posible cambiar los incentivos para mejorar el bienestar social.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. Cada uno con párrafos cortos de defensa y ataque. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras de defensa y 100 de ataque. Luego la intervención en contra. En total 2 intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones, máximo 200 palabras.

Primera intervención

A favor. Defensa: Es posible pensar en el ser humano como ser racional, tal como la ciencia lo ha demostrado, es una creatura influenciable por consiguiente las personas se basan en las decisiones de la sociedad y conceptos sociales preestablecidos, por consiguiente, sus estereotipos. En la toma de sus decisiones se infiere que a lo que los individuos definen como generalidad basan sus decisiones en lo que es correcto según los estereotipos o lo que es más provechoso para sí mismos o los demás, es por esto por lo que este comportamiento es una conducta racional, asumir los estereotipos como hechos y basar las decisiones en ello.

A favor. Ataque: No es posible argumentar que el ser humano no es un ser racional o que sus decisiones son individuales, ya que la historia y el progreso ha mostrado como el ser humano se comporta de forma racional (por ende, es racional) y como es un ser social al habitar en un entorno con una estructura social (por ende, es social), y todo esto estructura el concepto de generalidad anteriormente mencionado. Tanto los hechos como las decisiones pueden ser subjetivas, y dicha subjetividad podría ser el combustible que mueva la toma de estas decisiones y la conducta del que decide. Por consiguiente, debido a esta relatividad el sujeto racional podría asumir los estereotipos como hechos y como la decisión optima.

En contra. Defensa:  Los individuos racionales deben toman sus decisiones basadas en su lógica y su análisis de cada situación en particular, esto indica un uso de la capacidad de racionamiento, siendo dictado por la lógica ordinaria como una conducta racional. Por consiguiente, podemos proferir que, al carecer de toda razón evidente o probable, tomar decisiones basadas en creencias populares sin la corroboración de estas por algún método científico, lógico o analítico, ignorando lo que dictamina la lógica propia y dando cabida a situaciones o creencias dadas por sentadas sin la indagación adecuada, carece de cualquier racionalidad básica que caracteriza al ser humano como un ser racional por naturaleza.

En contra. Ataque: Pese a que se podría abogar por comportamientos lógicos bajo una subjetividad y de esta manera establecer como se realiza un análisis que parece lógico a la vista del individuo pese a estar sesgado. Esto pierde toda validez si consideramos como la lógica ordinaria se sustenta en hechos con fundamentos visiblemente argumentados, los cuales no podrían ser compuestos de estereotipos independientemente de la particularidad del caso. Por lo tanto, el actuar bajo dicho estereotipo se ve desde cualquier punto de vista lógico como una conducta que escapa a la racionalidad.

Segunda intervención

A favor. Defensa: Los economistas han logrado demostrar que tomar decisiones con base en estereotipos es una conducta racional. Se le conoce como discriminación estadística, consiste en el uso de información disponible sobre los atributos visibles para juzgar un caso concreto. En otras palabras, si solo se percibe un rasgo general, como el color de piel o la nacionalidad, pues tomo esa información para inferir las características de una persona en particular que pertenece a ese grupo. El problema es que esto claramente refuerza los estereotipos, las creencias se hacen realidad cuando las personas ajustan su comportamiento a estos estándares sociales.

A favor. Ataque: Se puede apelar a la discriminación estadística como una conducta no racional. Sin embargo, esto pierde veracidad al momento de constatar, en primer lugar, al ser un comportamiento estudiado, por lo consiguiente común y sistematizado de los seres humanos, es una conducta racional. En segundo lugar, el hecho de cuestionar o no si la discriminación estadística es racional escapa al debate y no es el punto central para discutir. Por consiguiente, aunque los individuos no se ajusten al comportamiento de los estándares o estereotipos sociales, ya existirá un precedente que generó estos mismos, por lo tanto es una conducta racional.

En contra. Defensa: La economía del comportamiento ha enriquecido nuestra comprensión sobre la toma de decisiones, más allá del modelo clásico de elección racional. Brindando un panorama sobre lo que puede ser considerado racional y lo que no. En este orden de ideas, en  comportamientos en los cuales se basan las elecciones en estereotipos se observa la psicología de la tribu, los patrones que son propios del pensamiento y los rituales religiosos, la necesidad de pertenecer y defender al grupo de las amenazas externas comportamientos que la racionalidad no puede explicar por su misma existencia como conductas irracionales.

En contra. Ataque: Los modelos mencionados con anterioridad y muchas más sin duda nos ha permitido entender cómo las personas deciden basados en emociones y prejuicios. En este sentido, las decisiones basadas en estereotipos son conductas sociales donde las personas actúan como rebaños, evidenciando actitudes muy primitivas de las cuales, como se afirmó, son conductas inexplicables racionalmente, aunque se pueda llegar a comprender la motivación, entran a un campo de lo emocional de lo abstracto que precisamente compone un aspecto que carece de razón. Es por eso por lo que los humanos podemos encasillar las decisiones basadas en estereotipos como conductas no racionales.

Conclusiones

A favor: Es una conducta racional basar en estereotipos ya que, estereotipar consiste en la simplificación y en la asociación de un conjunto de ideas generalmente adquiridas de otro o de la misma sociedad, para una determinada categoría. Por lo tanto, cuando hablamos de estereotipos, normalmente nos referimos a categorías de seres humanos, o grupos de individuos. Para el ser humano surge la necesidad de establecer límites que permitan la protección ante un riesgo latente y lo vinculen a un determinado grupo con el que se siente identificado. A través del estereotipo se establecen herramientas comunicacionales que permiten la evasión y anticipación a los peligros del medio que rodea al individuo.

Además, los seres humanos como creaturas racionales basan sus decisiones en hechos los cuales pueden ser confundidos por los estereotipos que caracterizan un grupo de individuos los cuales poseen ciertos precedentes, bajo una lógica racional, fundamentan aquellos estereotipos, los cuales identifican para bien o para mal a los individuos que poseen las características. Por lo tanto, demuestra como la acción de toma de decisiones con el fin de la optimización de la decisión es racional como conducta basarlo en estereotipos que como ya se demostró están fundamentados.

En contra: Los estereotipos son conductas o características propias de las personas que muestran aparentemente lo que identifica a un grupo de individuos o un individuo en específico, pero como tal no son muestra verídica de la realidad en sí misma. Así, tomar decisiones basados en las características o estereotipos no es una conducta racional, ya que no podemos garantizar que sea una evidencia verídica de la realidad y por consiguiente un hecho. Por el contrario, se deben analizar a fondo la forma de ser, las capacidades, las características, aquello que representa algún estudio empírico para conocer la verdadera realidad.

Los modelos empíricos del comportamiento y elecciones planteados, tanto neoclásicos contemporáneos, nos han brindado la suficiente información como para ver lo primitivo de estereotipos, y como ellos obedecen a comportamientos irracionales. Por consiguiente, podemos asumir como no es una conducta racional la toma de decisiones a base de estereotipos debido al uso limitado de la racionalidad y de la lógica ordinaria que depende de una visión basada en hechos, no supuestos culturales o de creencias que puedan ser consideradas abstractas, y en conclusión escapen a todo análisis racional.

Referencias

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Moción: Al difundir un rumor debemos ser responsables de sus consecuencias

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Daniel Sebastián Paredes Beltrán

J4M4. Caso de estudio

Tres meses después de regresar de Venezuela, un joven colombiano de 23 años, quien hizo hogar en la localidad de Ciudad Bolívar, encontró la muerte a manos de una descontrolada turba que, según la Policía, lo asoció con una versión falsa que circuló en WhatsApp sobre el secuestro de una niña. La víctima estaba con dos hombres más, quienes también recibieron una golpiza, pero que se encuentran en recuperación en el hospital de Meissen. La víctima fatal, según vecinos, era padre de dos niños y trabajaba en construcción. También se sabe que la turba superó las 150 personas. Según las primeras versiones, todo se originó cuando los afectados estaban siendo requisados por la Policía mientras una voz se esparció con la falsa noticia de que se trataba de los supuestos responsables de secuestrar menores de edad en el sur de la ciudad.

Si la turba era de colombianos corrientes, podríamos suponer que todos sabían leer y escribir, y la mitad tenía estudios secundarios. La mayoría asistía con cierta frecuencia a alguna iglesia. Todos debieron escuchar en algún momento que el sexto mandamiento dice “no matarás” y que en Colombia no existe la pena de muerte (de hecho, está expresamente prohibida desde 1910). Sin embargo, hicieron lo que hicieron. La experiencia nos ha demostrado que una cátedra de ética ciudadana en la que se repita a los estudiantes lo que dicen los mandamientos, o el “imperativo categórico” de Kant, o la “justicia como equidad” de Rawls, no es muy efectiva. Sería mucho mejor una cátedra en forma de seminario, en el que se discutieran entre todos, estudiantes y maestros, casos reales tratando de resolver dilemas éticos.

Moción 4: Al difundir un rumor debemos ser responsables de sus consecuencias.

Meta de la formación ciudadana: Construcción de la convivencia y la paz.

Fundamentos morales: Equidad Vs Cuidado.

Análisis del caso

El problema que se aborda es la complejidad de establecer un responsable ante un acto de linchamiento que ocurre a partir de una denuncia en redes sociales. El desenlace trágico es que un hombre fue asesinado por una turba furiosa, posterior a un rumor que se esparció acusándolos de secuestradores de niños. Los miedos, prejuicios y resentimientos actualmente tienen una caja de resonancia que puede provocar efectos sistémicos como crear discordia, reforzar los prejuicios y fomentar la desinformación. Por lo tanto, es importante reflexionar sobre las consecuencias de realizar denuncias públicas y difundir información imprecisa sobre situaciones que pueden generar un estado de alerta en la comunidad.

Por medio del debate se busca dirimir si es posible identificar al responsable de las consecuencias de difundir rumores y cadenas falsas en redes sociales o, por el contrario, las acciones posteriores se escapan de control porque implican complejos fenómenos sociales. En un mundo ideal, las personas son conscientes que antes de difundir una información hay que contrastar las fuentes y prever las reacciones que este tipo de noticias con alto contenido emocional pueden generar en la sociedad. En este sentido, discutir con argumentos en una clase puede ayudar a considerar varias alternativas, valorar desde un punto de vista ético y evaluar las consecuencias para los implicados.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras, luego los argumentos en contra. En total tres intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones a favor y en contra, máximo 200 palabras por intervención.

Primera intervención

A favor: Iniciando con la formación del hogar, se toma como una responsabilidad aceptar las consecuencias originadas por nuestras acciones. Ahora bien, la definición del ser humano en muchos aspectos de la vida se define en la fiabilidad de sostener la información recibida y tratar de que esta sea tratada de la manera más responsable posible. La transmisión de la información en la sociedad actual es el reflejo de la transformación del ciudadano desde casa al mercado, es decir, se pone en duda los valores y la formación del ciudadano.

En contra: En este caso, no se justifica en recaer hacia la persona que comparte el rumor falso. En esta situación se busca el bienestar familiar y en un país como Colombia es difícil llegar a determinar realmente un culpable ante muchas situaciones porque el malestar social es inminente. Ante la inseguridad real que existe al tomar medidas con una persona que en primera instancia busca defender a los suyos tendría mayores efectos y podrían agravarse las situaciones. Siempre se busca el bienestar social y una manera de lograrlo es evitar que problemas de menor relevancia lleguen a afectar la estabilidad local.

Segunda intervención

A favor: La difusión de un rumor tiene consecuencias en todo momento, por esto es de suma relevancia tener en cuenta el alcance que tiene y el impacto al cual puede afectar a los implicados. Es fundamental reconocer que difundir un rumor deja ver aspectos de la persona como las intenciones, prejuicios y comportamientos cotidianos de la misma. Por ello, se puede ver afectada la reputación en este caso del tránsito, si el rumor es falso y se conoce la verdad se perjudicaría gravemente a los implicados de injusta manera. Además de esto, en un país como Colombia la seguridad puede verse vulnerada por acciones de mano propia o sencillamente por la falsa información circulante.

En contra: Los seres humanos son en su medida emocionales y por lo tanto muchas de las decisiones que se llevan a cabo son en base a los sentimientos y momentos de esta. Es por ello por lo que la rabia, la alegría, la tristeza, el miedo pueden llevar a convertir al ciudadano en víctima de la desinformación como la noticia del padre que llamo a la policía porque creía que un sujeto de nacionalidad extranjera había intentado secuestrar a su hija, a raíz de esto la comunidad malinterpreta y se desenlaza en estragos sociales. A pesar de lo que sucede el padre actúa en defensa de sus hijos. Entonces no se debe atribuir culpa a los rumores o chismes en una sociedad donde abundan los malentendidos y la desinformación. Es necesario acudir a las autoridades para llegar a soluciones reales en tiempos puntuales.

Tercera intervención

A favor: Es afirmativa la responsabilidad con relación a la dependencia o la posición que se ejerce dentro de la organización social de un país. Es decir, estas decisiones pueden ser causantes de una crisis o generar un pánico local o regional que generalice cierto grado de insatisfacción en la ciudadanía. En este caso, el generar pánico es un delito y es castigable, ya que en el pasado se ha reflejado una ola de efectos conjuntos en la economía de las practicas indebidas y del desorden social a partir de la desinformación o para ser más específicos de la generación de rumores que alteran el orden público.

En contra: Los rumores suelen ser causados por impresiones o percepciones hacia algo en específico, pueden llegar a ocurrir impresiones erróneas o desacertadas de diferentes temas o problemáticas que están difundidas en diferentes medios. Sin embargo, el hecho de que un grupo de personas se reúnan con el fin de hacer justicia por mano propia no es la solución ante la ineficiencia de la distribución de la información y lo vulnerable que es la ley en estos casos. En general, los homicidios causados en la gran mayoría son de personas inocentes.

Conclusiones

A favor: En general la generación de paz y sana comunicación es uno de los roles fundamentales del ciudadano en diferentes áreas. Al momento de compartir rumores, comentarios y demás divulgaciones que pueden afectar de una u otra manera a alguien se debe ser precavidos y evaluar los impactos, alcances, prejuicios y consecuencias de esto. Por lo tanto, al juzgar se está discriminando injustificadamente a un ciudadano que en muchos casos no está en la capacidad de defenderse y en un territorio tan hostil es perjudicial no solo para la seguridad personal si no para el entorno local o regional. En muchos casos se convierten en problemas de salud pública que afectan los derechos fundamentales de todos por ello estoy totalmente de acuerdo como con que el culpable de la difusión de rumores debe caerle todo el peso de la ley y encargarse de la reparación hacia los afectados.

En contra: Abordando la problemática como tal no se debe partir de la intencionalidad o la motivación de la difusión del rumor ya que esta no esta evidencia en un mensaje. El trasfondo de estas situaciones en muchos casos es más o menos significante de lo que se puede pensar. Por lo tanto, tomar decisiones o llegar a la acción por mano propia o la ejecución de pensamientos negativos afecta no solo a la persona que en primera instancia será perjudicada sino al entorno y la salud pública de todos. Se debe tener muy en cuenta que estamos en uno de los países más peligrosos del continente en materia de homicidios y muchos de ellos a personas inocentes que por hacer comentarios insignificantes que se esparcen han sido condenadas de la peor manera, con la muerte de familiares, hundimiento económico, discriminación social y en muchos casos el asesinato de este. Este es el punto clave por el cual afirmo que no es responsable el ser humano de todas las palabras que salen de su boca y se debe erradicar la idea o pensamiento de la toma de acción por herramientas no legales.

Referencias

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/moises-wasserman/linchamiento-y-catedra-de-etica-ciudadana-columna-de-moises-wasserman-293938

https://www.eltiempo.com/bogota/quien-era-el-hombre-linchado-en-ciudad-bolivar-287190

https://www.publimetro.co/co/bogota/2018/10/30/este-era-el-hombre-linchado-en-ciudad-bolivar-por-una-cadena-falsa-de-whastapp.html

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Moción: Al difundir un rumor debemos ser responsables de sus consecuencias

3275

Angel Eduardo Cortes Rueda

J4M4. Caso de estudio

Tres meses después de regresar de Venezuela, un joven colombiano de 23 años, quien hizo hogar en la localidad de Ciudad Bolívar, encontró la muerte a manos de una descontrolada turba que, según la Policía, lo asoció con una versión falsa que circuló en WhatsApp sobre el secuestro de una niña. La víctima estaba con dos hombres más, quienes también recibieron una golpiza, pero que se encuentran en recuperación en el hospital de Meissen. La víctima fatal, según vecinos, era padre de dos niños y trabajaba en construcción. También se sabe que la turba superó las 150 personas. Según las primeras versiones, todo se originó cuando los afectados estaban siendo requisados por la Policía mientras una voz se esparció con la falsa noticia de que se trataba de los supuestos responsables de secuestrar menores de edad en el sur de la ciudad.

Si la turba era de colombianos corrientes, podríamos suponer que todos sabían leer y escribir, y la mitad tenía estudios secundarios. La mayoría asistía con cierta frecuencia a alguna iglesia. Todos debieron escuchar en algún momento que el sexto mandamiento dice “no matarás” y que en Colombia no existe la pena de muerte (de hecho, está expresamente prohibida desde 1910). Sin embargo, hicieron lo que hicieron. La experiencia nos ha demostrado que una cátedra de ética ciudadana en la que se repita a los estudiantes lo que dicen los mandamientos, o el “imperativo categórico” de Kant, o la “justicia como equidad” de Rawls, no es muy efectiva. Sería mucho mejor una cátedra en forma de seminario, en el que se discutieran entre todos, estudiantes y maestros, casos reales tratando de resolver dilemas éticos.

Moción 4: Al difundir un rumor debemos ser responsables de sus consecuencias.

Meta de la formación ciudadana: Construcción de la convivencia y la paz.

Fundamentos morales: Equidad Vs Cuidado.

Análisis del caso

El problema que se aborda es la complejidad de establecer un responsable ante un acto de linchamiento que ocurre a partir de una denuncia en redes sociales. El desenlace trágico es que un hombre fue asesinado por una turba furiosa, posterior a un rumor que se esparció acusándolos de secuestradores de niños. Los miedos, prejuicios y resentimientos actualmente tienen una caja de resonancia que puede provocar efectos sistémicos como crear discordia, reforzar los prejuicios y fomentar la desinformación. Por lo tanto, es importante reflexionar sobre las consecuencias de realizar denuncias públicas y difundir información imprecisa sobre situaciones que pueden generar un estado de alerta en la comunidad.

Por medio del debate se busca dirimir si es posible identificar al responsable de las consecuencias de difundir rumores y cadenas falsas en redes sociales o, por el contrario, las acciones posteriores se escapan de control porque implican complejos fenómenos sociales. En un mundo ideal, las personas son conscientes que antes de difundir una información hay que contrastar las fuentes y prever las reacciones que este tipo de noticias con alto contenido emocional pueden generar en la sociedad. En este sentido, discutir con argumentos en una clase puede ayudar a considerar varias alternativas, valorar desde un punto de vista ético y evaluar las consecuencias para los implicados.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. Cada uno con párrafos cortos de defensa y ataque. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras de defensa y 100 de ataque. Luego la intervención en contra. En total 2 intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones, máximo 200 palabras.

Primera intervención

A favor. Defensa: Cada persona debe ser consciente de sus acciones y asumir las consecuencias de estas debido a que dependiendo de la posición que se ejerza dentro de la organización social de un país se podría llegar a ser el causante de una crisis o pánico generalizado entre la población. Por ejemplo, la ley establece que generar pánico económico es un delito y está castigado, pues ya en el pasado se han visto los efectos que sobre el conjunto de la economía produce la pérdida de confianza de los ciudadanos en las instituciones que conforman una nación.

A favor. Ataque:  Difundir un rumor tiene consecuencias siempre, por este motivo es importante tener en cuenta hasta dónde podría llegar y qué impacto puede tener sobre los implicados. Es importante reconocer que difundir un rumor también deja ver aspectos de la persona que lo transmite (como sus emociones, sus intenciones, sus prejuicios, etc.) De esta manera se puede ver afectada notablemente la reputación del transmisor si el rumor es falso y se conoce la verdad. En el caso contrario (que el rumor sea falso y no se conozca la verdad) perjudicaría gravemente a los implicados de manera injusta y esto es responsabilidad moral de la persona que transmite el mensaje inicialmente.

En contra. Defensa: No se puede asumir la responsabilidad por las desviaciones que la información inicial sufra en el transcurso en que llega a un mayor número de personas y se retransmite. Por tanto, una vez la información o rumor se origina se pierde el control sobre su contenido y se está sujeto a que la información inicial se modifique sin que por ello se sea necesariamente responsable de las consecuencias que este pueda ocasionar en diferentes ámbitos de la sociedad.

En contra. Ataque: Los rumores son suposiciones u opiniones que se dan en un momento específico. Sin embargo, no justamente significan o respaldan una verdad absoluta o se emiten con la intención de hacer daño. Un comentario se vuelve rumor cuando se transmite de manera desmedida entre un grupo de personas sin que se compruebe la veracidad de este, sin embargo, al ser un comentario pasajero que circula de boca en boca, no se tienen la claridad en un verdadero responsable. Por lo que hacerse responsable de sus consecuencias no sería lo más racional, puesto a que todos los emisores tendrían que responsabilizarse de dichas consecuencias.

Segunda intervención

A favor. Defensa: Cada persona debe ser consciente de su papel en la sociedad, por ello debe asumir responsabilidad frente a cada acción y palabra que realiza o expresa. Los ciudadanos deben ser seres capaces de asumir y enfrentar las distintas eventualidades que ocurren día por día, actuando inteligentemente en pro de una sana convivencia, evitando cualquier decisión que pueda afectar a los demás. Ya que un alto nivel de responsabilidad es clave para concientizar, afrontar la realidad y los hechos, asumiendo el compromiso y deber, que enseñe a las personas como relacionarse de forma efectiva con los demás, adquiriendo control sobre nuestras acciones, preservando el bienestar conjunto y colectivo, evitando ocasionar cualquier tipo de daño a las demás personas.

A favor. Ataque: A la mayoría de las personas se les enseña que cada acto tiene consecuencias buenas o malas. Asumir las consecuencias de lo que hacemos y decimos nos define como seres humanos correctos y debemos validar la información que recibimos para poder transmitirla de una forma constructiva, ya que si se trasmite alguna información con el fin de dañar a alguien se pondrían en duda los valores y la formación ciudadana del individuo. Se debe ser consciente de lo que se transmite porque las palabras tienen poder y a través de estas se pueden generar efectos adversos para personas o grupos enteros de una sociedad.

En contra. Defensa: Un rumor por sí mismo no debe causar consecuencias serias, en todo caso los humanos como seres imperfectos somos víctimas de la desinformación y no todo el mundo posee una buena educación o un amplio conocimiento que le permita corroborar la veracidad de las situaciones y rumores. Por consiguiente, es probable que las personas actúen movidas únicamente por las emociones e instintos básicos debido a su condición y es por ello por lo que no se deben tener consecuencias por actuar de manera natural ante el desconocimiento generalizado de una situación en particular que hace que la responsabilidad no recaiga en una sola persona.

En contra. Ataque: Al difundir un rumor se busca alertar e informar a un grupo de personas sobre un suceso que aconteció, por lo tanto, se insinúa que hay una posibilidad considerable que siga pasando algo similar. Las consecuencias del rumor no son responsabilidad del que lo difunde, una persona debe estar en la capacidad de reconocer que un rumor es como una caricatura, tanto el creador como el oyente le da su toque personal, esta interpretación propia varía de acuerdo con muchos factores, principalmente los prejuicios que cada persona ha desarrollado a lo largo de su vida (su forma cultural de ver las cosas). Responsabilizarse por las consecuencias de un rumor no está bien ya que no dependen directamente del que lo difunde sino de lo que cada persona realice luego de su interpretación.

Conclusiones

A favor: Cada persona debe ser consciente y responsable de las consecuencias de sus propias acciones. En una sociedad globalizada y con un acceso relativamente fácil a la información de primera mano, no se puede actuar de manera desmedida ante rumores que se transmitan en una sociedad sin antes verificar las fuentes de información y la realidad de los hechos. Sin embargo, generalmente las personas ignoran el constatar una información antes de tomar acciones sobre la misma o retransmitirla a un mayor número de personas, que en muchas ocasiones ha llevado a malentendidos que han terminado en tragedias.

Es por ello por lo que la ley castiga actos como la calumnia o el hecho de generar pánico desmedido entre la población porque estos actos afectan la estabilidad y orden en una sociedad. Por ello, las personas deben evitar transmitir información sesgada que pueda conducir a situaciones indeseadas y que en la misma medida las pueda afectar a ellas mismas. Finalmente, a pesar de que existen leyes en este tipo de casos y que la información es de fácil acceso, las personas generalmente siguen actuando de manera emocional sin llegar a medir los efectos futuros de sus propias acciones.

En contra: Un rumor en sí mismo no es responsabilidad de una sola persona, sino más bien del conjunto de personas que lo retransmiten y lo modifican a medida que este se va extendiendo y llegando a un mayor número de individuos. Por ello, no tendría sentido asumir las consecuencias de algo que debe ser responsabilidad colectiva ya que cada persona puede modificar la información respecto a sus propias creencias o sesgos.

Por otra parte, sería irresponsable por parte de las demás personas continuar transmitiendo la información sin antes verificar la veracidad de los hechos y tomar acciones de manera inconsciente sin medir las consecuencias futuras que estas puedan tener sobre otras personas o grupo sociales ya que, el dañar moral o físicamente a otra persona o grupo de la sociedad sin sustento alguno es considerado como un delito y es castigado por la ley colombiana. Además, la supervivencia del rumor depende del número de personas que sin verificar la información inicial la modifiquen y retrasmitan por lo que no tiene sentido buscar a un único responsable por las consecuencias que se puedan llegar a originar. 

Referencias

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/moises-wasserman/linchamiento-y-catedra-de-etica-ciudadana-columna-de-moises-wasserman-293938

https://www.eltiempo.com/bogota/quien-era-el-hombre-linchado-en-ciudad-bolivar-287190

https://www.publimetro.co/co/bogota/2018/10/30/este-era-el-hombre-linchado-en-ciudad-bolivar-por-una-cadena-falsa-de-whastapp.html

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Moción: Al difundir un rumor debemos ser responsables de sus consecuencias

3274

Diego Fernando Jaimes Parada

J4M4. Caso de estudio

Tres meses después de regresar de Venezuela, un joven colombiano de 23 años, quien hizo hogar en la localidad de Ciudad Bolívar, encontró la muerte a manos de una descontrolada turba que, según la Policía, lo asoció con una versión falsa que circuló en WhatsApp sobre el secuestro de una niña. La víctima estaba con dos hombres más, quienes también recibieron una golpiza, pero que se encuentran en recuperación en el hospital de Meissen. La víctima fatal, según vecinos, era padre de dos niños y trabajaba en construcción. También se sabe que la turba superó las 150 personas. Según las primeras versiones, todo se originó cuando los afectados estaban siendo requisados por la Policía mientras una voz se esparció con la falsa noticia de que se trataba de los supuestos responsables de secuestrar menores de edad en el sur de la ciudad.

Si la turba era de colombianos corrientes, podríamos suponer que todos sabían leer y escribir, y la mitad tenía estudios secundarios. La mayoría asistía con cierta frecuencia a alguna iglesia. Todos debieron escuchar en algún momento que el sexto mandamiento dice “no matarás” y que en Colombia no existe la pena de muerte (de hecho, está expresamente prohibida desde 1910). Sin embargo, hicieron lo que hicieron. La experiencia nos ha demostrado que una cátedra de ética ciudadana en la que se repita a los estudiantes lo que dicen los mandamientos, o el “imperativo categórico” de Kant, o la “justicia como equidad” de Rawls, no es muy efectiva. Sería mucho mejor una cátedra en forma de seminario, en el que se discutieran entre todos, estudiantes y maestros, casos reales tratando de resolver dilemas éticos.

Moción 4: Al difundir un rumor debemos ser responsables de sus consecuencias.

Meta de la formación ciudadana: Construcción de la convivencia y la paz.

Fundamentos morales: Equidad Vs Cuidado.

Análisis del caso

El problema que se aborda es la complejidad de establecer un responsable ante un acto de linchamiento que ocurre a partir de una denuncia en redes sociales. El desenlace trágico es que un hombre fue asesinado por una turba furiosa, posterior a un rumor que se esparció acusándolos de secuestradores de niños. Los miedos, prejuicios y resentimientos actualmente tienen una caja de resonancia que puede provocar efectos sistémicos como crear discordia, reforzar los prejuicios y fomentar la desinformación. Por lo tanto, es importante reflexionar sobre las consecuencias de realizar denuncias públicas y difundir información imprecisa sobre situaciones que pueden generar un estado de alerta en la comunidad.

Por medio del debate se busca dirimir si es posible identificar al responsable de las consecuencias de difundir rumores y cadenas falsas en redes sociales o, por el contrario, las acciones posteriores se escapan de control porque implican complejos fenómenos sociales. En un mundo ideal, las personas son conscientes que antes de difundir una información hay que contrastar las fuentes y prever las reacciones que este tipo de noticias con alto contenido emocional pueden generar en la sociedad. En este sentido, discutir con argumentos en una clase puede ayudar a considerar varias alternativas, valorar desde un punto de vista ético y evaluar las consecuencias para los implicados.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras, luego los argumentos en contra. En total tres intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones a favor y en contra, máximo 200 palabras por intervención.

Primera intervención

A favor: Todos deben ser conscientes de su papel en la sociedad y, por lo tanto, asumir la responsabilidad de cada acción, palabra y obra. Los residentes deben ser capaces de soportar y presenciar los diversos acontecimientos cotidianos, actuar con sensatez para una sana convivencia y abstenerse de tomar decisiones que puedan afectar a los demás. Dado que un alto sentido de responsabilidad es la clave para aumentar la conciencia, enfrentar la realidad y los hechos, aceptar compromisos y responsabilidades, enseña a las personas a comunicarse de manera efectiva con los demás, controlar su comportamiento, mantener el bienestar común y la colectividad; evitando ocasionar cualquier daño a los demás.

En contra: Los rumores nacieron para fortalecer los lazos sociales. Está en la naturaleza humana disfrutar de los chismes, pero estos se pueden salir de control o ser mal interpretados, lo que termina generando situaciones desastrosas. Los rumores son una forma de estar informados en las comunidades, por otro lado, en la sociedad se juzga a las personas por forma de hablar, piel, vestir e incluso amistades, lo que genera que se manipulen los rumores, lo que genera que se puedan salir de control y sucedan estos casos de intolerancia injustificada. Es por ello por lo que el que inicia los rumores no se debe culpar por las acciones que este genere.

Segunda intervención

A favor: Cuando un rumor comienza a difundirse en las redes sociales, los medios tienen la obligación ética de averiguar qué está pasando y denunciarlo de inmediato. Si es un asunto que puede causar pánico y preocupación, la urgencia es aún mayor, pero se debe tener cuidado de no crear confusión y miedo innecesario. Si es un rumor o una historia falsa, en una sociedad con problemas de seguridad y de perfilamientos es necesario controlar lo que se dice en redes y noticias para no generar pánico y hechos de violencia.

En contra: Acusar a una persona de difundir rumores no tiene sentido, en tal situación es normal tratar de defender a un miembro de la familia y más si es la hija. Aunque las redes sociales suben el tono de las acusaciones, las personas que difunden rumores no deben ser procesadas, porque cualquiera que los lea es un adulto responsable que debe buscar más información o alertar a las autoridades competentes en lugar de ejercer como tribunales, al juzgar y castigar con manos propias a la persona perfilada por los rumores.

Tercera intervención

A favor: Desde pequeños nos enseñan que cada acto tiene una consecuencia ya sea buena o mala. Asumir las consecuencias de lo que hacemos y decimos nos define como seres humanos correctos y debemos validar la información que recibimos para poder transmitirla de una forma constructiva, ya que si se trasmite alguna información con el fin de dañar a alguien se pondrían en duda los valores y la formación ciudadana del individuo. Debemos ser conscientes de lo que difundimos y decimos porque las palabras tienen poder y por ende deben tener consecuencias, ya que refleja la responsabilidad que asumimos al difundir rumores.

En contra: Todos enfrentamos muchos riesgos en la sociedad actual, todos queremos evitar peligros como la inseguridad y el exponer nuestra integridad y felicidad. Desafortunadamente hay personas que atentan contra esto, por lo que todos debemos protegernos como una comunidad. Debido a que las autoridades no siempre hacen un buen trabajo al cuidarnos y, en muchos casos, un testigo o una víctima de una mala situación inevitablemente crea un sesgo, es humano errar y juzgar a alguien siempre y cuando no haya sido con una mala intención, por lo que no siempre somos responsables de las consecuencias de difundir un rumor.

Conclusiones

A favor: En la ley colombiana está estipulado o consignado que toda persona tiene derecho a la buena reputación, cuando se difunden rumores se está atacando este derecho, se consideran rumores porque es difícil probar la veracidad de lo dicho o falta de pruebas que lo sustenten, la conexión personal es importante. Por lo tanto, importante también es la capacidad de autorregular las emociones, así como una persona pensante que usa la razón, se responsabiliza de lo que dice, y es importante entender y aceptar que cada acción o palabra tiene consecuencias.

La acción, ya sea positiva o negativa, debe buscarse para ser aceptada de tal manera que las falsas revelaciones deben ser tratadas con cautela. Si se quiere asumir la responsabilidad, la sociedad se acostumbra a mirar las características específicas de los diferentes individuos de la sociedad y comienza a clasificarlos, esta propuesta revela un caso extremo cuando las decisiones se toman en base a prejuicios, la difusión de un rumor exacerbó las emociones de una sociedad que no confía en las instituciones ni es sus normas.

En contra: En una sociedad cambiante y llena de riesgos, es inevitable juzgar a las personas por la forma en que se visten o por la forma en que interactúan con los demás, ya que estas son algunas de las formas en que tenemos para cuidarnos y estar alerta a lo que puede estar sucediendo a nuestro alrededor. Especialmente en este caso, no es justo culpar a quienes difunden rumores cuando su principal motivación es en realidad el cuidado mutuo y la supervivencia colectiva. Por otro lado, debe considerarse un malentendido que se ha salido de control debido a la influencia social de las redes sociales en la sociedad.

Las personas a veces actúan sobre sus emociones, dicen cosas que no deberían decir, y cometen errores y emiten juicios sin saberlo. Cabe señalar que la información de boca en boca se distorsiona hasta tal punto que los rumores difundidos conducen a malentendidos entre el remitente y el destinatario. Se puede decir que a veces las personas no se dan cuenta de que están difundiendo rumores, ni consideran el daño que puede causar, por lo que esta persona está difundiendo rumores inconscientemente, no con la intención de hacer daño, por lo que es irresponsable de lo ocurrido, por la distorsión de la información.

Referencias

https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/moises-wasserman/linchamiento-y-catedra-de-etica-ciudadana-columna-de-moises-wasserman-293938

https://www.eltiempo.com/bogota/quien-era-el-hombre-linchado-en-ciudad-bolivar-287190

https://www.publimetro.co/co/bogota/2018/10/30/este-era-el-hombre-linchado-en-ciudad-bolivar-por-una-cadena-falsa-de-whastapp.html

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Reseña: Los peligros del racismo racional

3273

Diego Andrés Riaño Pinzón

Un experimento realizado en la Universidad de Virginia dividió a estudiantes entre empresarios y trabajadores, evidenciando el proceso de configuración de estereotipos y conductas racistas. Debido a la separación de los trabajadores en colores, se formaron conductas discriminatorias con base en la creencia de que los trabajadores de un color se preocupaban más por prepararse que los del otro. De los peligros de estos mecanismos de racismo racional trata el Capítulo 6 del libro “La lógica oculta de la vida”, escrito por Tim Harford.

Este economista británico se ha destacado por su labor en la difusión de la teoría económica de maneras poco ortodoxas y con interés en el público no especializado. En el capítulo referido, Harford sentencia que los experimentalistas “habían sido testigos de la aparición de la desigualdad racial, de los estereotipos, de la consideración de las personas como miembros de un grupo en vez de individuos con derechos propios, y del sistemático abandono de la esperanza por los trabajadores” (p. 128). En principio, el autor advierte acerca del concepto de “racismo racional”, que para nada implica su justificación, sino que intenta reconocer los fundamentos de la difícil situación de exclusión poblaciones como la afroamericana. El mecanismo parece lógico: ciertos empleadores minimizan sus esfuerzos al considerar a los individuos afro como parte de un grupo que tiene dificultades para acceder a educación y por tanto no los contratan.

De igual forma, se explica el experimento de Marianne Bertrand y Sendhil Mullainathan quienes elaboraron cinco mil hojas de vida creíbles de distintas calidades. Harford relata que tales documentos se enviaron aleatoriamente asignando nombres socialmente percibidos como propios de afrodescendientes y blancos, todo para aislar el efecto de tener aparentemente un nombre afro. Resultó que “los nombres blancos recibieron un 50 por ciento más invitaciones para entrevistas”, lo que comprobó la existencia de un mecanismo sistemático de discriminación por el cual eran menos preferidas las hojas de vida con nombres percibidos como de afros, sin importar si reportaba altas calidades y educación. ¿Acaso no sería lógico que el descubrir esta problemática las personas afro perdieran la motivación por educarse, si al fin de cuentas nunca se la van a tener en cuenta los empleadores?

El lenguaje de fácil acceso para el público en general es una de las grandes virtudes de Harford, lo que le basta para merecer todos los reconocimientos como facilitador de la difusión científica. Por medios simples, el autor logra explicar la distinción entre el racismo basado en los gustos y el racismo basado en un sentido de la utilidad. El segundo resulta más complejo, pues puede terminar siendo rentable, con lo que no es esperable que desaparezca de manera automática, o como resultado de la aplicación de un programa de educación dirigido a los empleadores, podría añadirse, porque no es un problema de gustos sino de minimización de costos.

A continuación, se explica la investigación de Gary Becker sobre el impacto negativo del racismo racional en la economía, que resulta más grave si el tamaño poblacional del grupo discriminado es mayor dentro del total nacional, lo que explicaría el desmantelamiento del Apartheid en Sudáfrica, que marginaba a cerca del 80% de las personas. Es posible que el racismo basado en preferencias domine sobre el denominado racional, pero lo que realmente inquieta a Harford es cómo la rentabilidad del racismo racional puede instalar círculos viciosos donde los trabajadores carecen de incentivos para educarse y los empleadores de incentivos para contratarlos. A su juicio, la situación es peor si se tiene en cuenta que en la vida real los trabajadores que compiten lo hacen desde posiciones dispares, a diferencia de los estudiantes del experimento en la Universidad de Virginia, y tales disparidades comúnmente asociadas a la raza, en realidad son de tipo social por las carencias que sufren mayoritariamente las familias afrodescendientes.

Para reforzar su explicación, Harford explica el fenómeno “actuar como un blanco”, ampliamente conocido gracias a las intervenciones de Barack Obama quien invitaba a dejar a un lado el prejuicio de que un estudiante afrodescendiente “con un libro actúa como si fuera blanca”. “Actuar como blanco” puede ser tomado como una propuesta controversial, por el riesgo de considerarse como un doble racismo que desprecia la esencia afrodescendiente; lo polémico del asunto es reconocido por el autor, y puede ser tomado por los lectores como una línea de discusión pendiente de alimentar desde los diversos campos de las ciencias sociales. Esto no le resta importancia al planteamiento del autor, pues por medio de este devela la validez de los mecanismos discriminatorios que se asientan en la población afroamericana para anular a sí mismos sus expectativas de superación del ciclo de discriminación. Y adicionalmente, se explica que una comunidad marginada puede percibir como personas no dignas de confianza a aquellas que emprenden un camino para salir de la discriminación por medio de la educación, idea que en todo caso pareciera no gozar de la misma fuerza lógica que las anteriores.

Finalmente, Harford pasa a proponer acciones para atender estas problemáticas, siendo la primera de ellas que las instituciones públicas deberían actuar con mayor contundencia contra el racismo ya que las fuerzas de la competencia pueden estimular la desaparición del racismo por preferencia, no el racional, al causar a largo plazo perjuicios a los empleadores. Suena lógico, pero habría que revisar su aplicabilidad en contextos de mano de obra y de bajo costo, como los de países de bajos ingresos.

En segundo lugar, es necesario intervenir sobre los incentivos de los empleadores, quienes deberían poder ver cómo los jóvenes afrodescendientes están motivados a prepararse mediante mecanismos de inclusión positiva o incentivos monetarios que desmonten la idea de que pase lo que pase igual no los van a emplear por ser afro. Y, en tercer lugar, se examina qué tanto importa vivir en un barrio marginal de población afro para superar la discriminación, con lo que se llega a reconocer la existencia de ciertas personas que logran romper la discriminación y actuar como puentes o referentes, demostrando además el beneficio de que personas afrodescendientes encuentren puestos de trabajo en comunidades tradicionalmente consideradas como de blancos.

Referencia

Harford, T. (2008). La lógica oculta de la vida. Editorial Planeta.

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Reseña del Libro: El Economista Camuflado. Capítulo II

3272

Angie Paola Aguilar Tarazona

Tim Harford, Economista y Magíster en Filosofía, escribe este libro en el 2007, en el cual, a través de diez capítulos, intenta acercar las teorías económicas básicas al mundo, a través, de contextos reales. En tal caso, se arriesga a subtitular su segundo capítulo cómo: “Lo que los supermercados no quieren que sepas”. En este capítulo, el autor comienza exponiendo que aquella empresa que se hace de una ubicación atractiva y ejerce un poder absoluto sobre sus clientes, lleva consigo la generación de un elevado precio por el alquiler. Y es precisamente bajo esta disyuntiva donde, las empresas deben tomar decisiones para mantenerse, pudiendo aumentar sus precios, pero corriendo el riesgo de perder a los clientes o bajar los precios, teniendo, por tanto, que vender más y perder márgenes.

Así pues, las empresas deben determinar aquellos clientes que tiene una actitud más indiferente con respecto al precio, es decir, aquel cliente que es derrochador y aquel que es ahorrativo, pues el fin de un negocio bien administrado es cobrar a cada cliente el precio máximo que ese mismo esté dispuesto a pagar. Para determinar esto, el autor expone tres estrategias: la primera, es la estrategia por discriminación de precios de primer grado u “objetivo único”, esta consiste en evaluar a cada individuo de forma individual y cobrarle de acuerdo con la suma que esté dispuesto a pagar.

No obstante, se requiere de mucha información que en algunas ocasiones se pueden obtener de formas políticamente incorrectas como, por ejemplo, el caso de Amazon, citado por el autor, en el que con la información que guardaba del cliente, por medio de cookies, realizaban este tipo de discrepancia. Así, si dos personas querían comprar un mismo libro, dependiendo de la información de sus compras el precio variaba, es decir, que por el mismo producto una podría pagar mucho más caro este libro que la otra.

Esta estrategia es rechazada por las personas y suele ser muy impopular. Por ello el autor plantea que hay otra manera un poco más aceptada socialmente, la discriminación de “objetivos grupales”, según a cuál se cobran precios distintos a miembros de distintos grupos, pues, las empresas de esta manera podrán concentrarse en aquellas personas que realmente están dispuestas a pagar más en lugar de aquellas que podrían pagar más. Uno de los ejemplos que se dan está en el caso del transporte, en donde, se ofrece una tarifa diferencial para los estudiantes o para las personas de la tercera edad, a diferencia de las demás personas.

Por último, la tercera estrategia que ofrece el autor se centra en la “autoincriminación”, esta consiste en el autosabotaje de la misma empresa hacia los productos o servicios que ofrece, este es el caso, de una impresora láser, de una compañía que expone el autor podía ofrecer un servicio de calidad, no obstante, los dueños decidieron inventar otra para poder ofertarla a un precio más elevado, pero, quien quiere comprar una impresora que hace lo mismo que la anterior a un precio más caro. Es por ello por lo que lejos de innovar, la empresa puso su esfuerzo en hacer que su antigua impresora fuese más lenta y que, por tanto, ya no rindiera igual, provocando que los clientes se desincentivaran de comprarla.

Para finalizar, el autor hace notar que, aunque esto pude funcionar de esta manera, hay dos tipos de fisuras o agujeros en los que puede caer una empresa al utilizar estas estrategias. La primera consiste en la estrategia de fijación de precios según el cliente, es que se puede dar que, aunque las personas tengan poder adquisitivo, se inclinen a comprar productos baratos, mientas que, con la estrategia grupal, el riesgo está en que al cliente que se le ofrezca el descuento lo puedan revender a quienes la empresa les cobra un precio más alto.

Es así como, a lo largo de este capítulo, se observa que las empresas tienen que extremar sus esfuerzos para evitar estas fisuras, y además que es prácticamente imposible que como consumidores nos libremos de las estrategias de las empresas. Sin embargo, el autor nos brinda una idea que es importante para que cualquier consumidor se pueda proteger, y es que la mayor arma es la observación y quien no se moleste en ponerla en práctica tendrá que pagar más.

Referencia

Harford, T. (2008). El Economista Camuflado: La Economía de las Pequeñas Cosas. Ediciones Temas de Hoy

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Moción: Cumplir los acuerdos para cuidar la reputación es una conducta racional

3271

Daniel Eduardo Bonilla González

J3M5. Una breve explicación

En entornos de negociación, la preocupación por evitar una mala reputación que afecte futuras transacciones beneficiosas limita los incumplimientos y el oportunismo. En ese sentido, a través de la reputación se pueden alcanzar incluso los mismos resultados que se obtendrían con un compromiso real. Cuanto mayor sea el volumen de negocios, mayor será el incentivo para actuar honradamente a fin de proteger la valiosa reputación comercial. De allí que la reputación, definida como la opinión o consideración que se tiene de alguien o algo, facilite a su poseedor la consecución de acuerdos eficientes en sus actividades diarias.

¿Cómo afecta entonces la reputación las transacciones? Pues bien, la reputación juega dos roles distintos en las interacciones sociales. Por un lado, cumple un rol informacional, brindando datos sobre la conducta de un agente especifico. Esto hace que la incertidumbre en una interacción disminuya y las personas confíen más, pues pueden prever con mayor certeza el actuar del otro. El segundo rol de la reputación es su uso como sanción. Tener la posibilidad de calificar de manera negativa el comportamiento de un agente hace de la reputación un mecanismo ideal para castigar las conductas deshonestas. De allí que quien está siendo medido por la reputación actué de manera más confiable.

Moción 5: Cumplir los acuerdos para cuidar la reputación es una conducta racional.

Conceptos clave: Coordinación y reputación.

Análisis del caso

El problema que se aborda en este caso es el papel que desempeña la reputación en las transacciones comerciales. Es indudable que todos nos preocupamos por nuestra imagen pública y nos esforzamos para que los demás se lleven una buena impresión. Somos una sociedad que se basa en los comentarios que cada persona tiene del otro, por lo que se genera una mayor presión por encajar con las expectativas de cada grupo social. En este sentido, si una persona no cumple los acuerdos, se expone a ser señalado negativamente, o visto por la sociedad como una alguien desleal. Para evitar esto, es importante sopesar los costos y beneficios de engañar, pues podría desencadenar un sin número de problemas para ese individuo y quienes lo rodean.

Por medio del debate se busca dirimir si actuar buscando una buena reputación es una conducta racional o, por el contrario, es una presión que impone la sociedad para cumplir con ciertos estereotipos. El ejemplo más sencillo es la reputación comercial. Para una empresa contar con un buen historial crediticio trae consecuencias positivas, como la disminución de costos en intereses y la facilidad para el abastecimiento de los insumos. Sin embargo, entre más grande sea la empresa, las personas deben ajustar su comportamiento para cumplir con lo deseable para la organización, coartando las libertades individuales y reduciendo la diversidad cultural.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras, luego los argumentos en contra. En total tres intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones a favor y en contra, máximo 200 palabras por intervención.

Primera intervención

A favor: Muchos son los factores que se tienen en cuenta a la hora de una negociación o transacción. La reputación entre los negociantes es uno de los principales, pues permite fiarse y tener plena seguridad de que el acuerdo pactado se llevará a cabo como se estipule desde el principio. Es importante generar vínculos llenos de confianza y reduciendo al máximo la incertidumbre entre las partes existentes. A largo plazo, los acuerdos que se dieron con éxito generarán más transacciones y negocios que aportarán a quienes fueron transparentes en todo el proceso.

En contra: Entendemos por conducta racional la maximización del beneficio, al menos racionalidad económica. En este caso, es importante tener claro el contexto en el cual se desarrollan las negociaciones, es decir, quiénes son los agentes que intervienen. Si en un ambiente se ha normalizado regatear, especular y buscar tener un mayor beneficio, incluso en detrimento de mi contra parte, sería poco recomendable mantener una actitud intachable en cuanto a las negociaciones. Por ejemplo, en una cultura como la colombiana, donde ser avispado es el imperativo categórico, los agentes no van a respetar los acuerdos, menos aquellos los que se dan solo de palabra, cada cual buscara la manera de sacar ventaja de cualquier situación que se le presente.

Segunda intervención

A favor: Es inevitable no generar mayores interacciones, toda vez que estamos íntimamente interrelacionados, puesto que, nadie cultiva su propia comida ni fabrica sus propios utensilios, por lo que, el comercio se ha erigido como el único medio para satisfacer nuestras necesidades. A raíz de lo anteriormente expuesto, es congruente pensar que, en función de maximizar el beneficio, es fundamental consolidar una reputación intachable, puesto que de esto dependerá mayores y mejores relaciones, lo cual representa el éxito en la sociedad actual, en términos económicos y sociales.

En contra: Al entender los antecedentes o reputación como un marco, y más que eso una cárcel que comprende las dimensiones de un ser es delimitar de manera muy sesgada las capacidades, todos adquirimos compromisos y la reputación siempre varia respecto de la situación y los intereses. En este sentido no comprende una conducta racional debido a que asimila y da por sentado unas bases que no se soportan en el sentido individual del ser.

Tercera intervención

A favor: Es menester tener en cuenta que vivimos en la era de la información, es decir, cada individuo puede acceder a una gran cantidad de datos que le permite tomar decisiones. Por lo tanto, querer engañar y ocultar la información es sumamente riesgoso, las probabilidades de ser descubierto aumentan con los adelantos tecnológicos, al igual que las formas de estafar, pero escapa de nuestro contexto.

En contra: Si bien el derecho a la libertad de expresión y a la información son derechos fundamentales, eso no significa que éstos se gocen de una manera responsable y mucho menos objetiva. Es muy difícil cuidar una reputación que depende de tantas personas con gustos y pensamientos diferentes, al final la reputación como forma de obtener información coarta las decisiones de los individuos, por lo que este compendio de calificaciones u opiniones no siempre es el resultado de un pensamiento objetivo y mucho menos se pueden derivar sanciones sin un debido proceso, que además también es un derecho fundamental.

Conclusiones

A favor: La reputación de una persona es un adjetivo que lo califica como alguien confiable, es por esto por lo que cuando se hacen acuerdos con persona u organizaciones lo mejor es cumplirlos para obtener beneficios con el paso del tiempo. Ser confiable aumenta las relaciones sociales, personales y laborales ya que las personas muestran interés en personas con buena reputación. Cumplir los acuerdos para cuidar la reputación es una conducta racional ya que si no hay confianza entre las personas se puede tornar un entorno pesado entre ellas y es de humano querer gozar de un buen ambiente en todos los sentidos generando confianza con la buena reputación.

En contra: La reputación es una construcción social influenciada por impresiones a primera vista o información sesgada, esta misma coarta al individuo a actuar bajo un régimen del que muchas veces no está de acuerdo o no se siente cómodo para simplemente entrar dentro de los parámetros sociales. Por lo que, para la persona es irracional apegar su forma de ser o conducta a comportamientos que no sean homogéneos a su forma de pensar y actuar, el afán por aceptación en la comunidad muchas veces puede acarrear consigo serios problemas psicológicos y estabilidad emocional. Además, ¿Quién nos asegura que si actuamos bien y cumplimos nuestros acuerdos el comportamiento de la otra parte será reciproco? Por lo que la verdadera racionalidad, estaría en actuar a nuestro parecer y pensando en nuestro beneficio sin importar acuerdos pactados previamente.

Referencias

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Moción: Cumplir los acuerdos para cuidar la reputación es una conducta racional

3270

Ricardo Andrés Salas Sánchez

J3M5. Una breve explicación

En entornos de negociación, la preocupación por evitar una mala reputación que afecte futuras transacciones beneficiosas limita los incumplimientos y el oportunismo. En ese sentido, a través de la reputación se pueden alcanzar incluso los mismos resultados que se obtendrían con un compromiso real. Cuanto mayor sea el volumen de negocios, mayor será el incentivo para actuar honradamente a fin de proteger la valiosa reputación comercial. De allí que la reputación, definida como la opinión o consideración que se tiene de alguien o algo, facilite a su poseedor la consecución de acuerdos eficientes en sus actividades diarias.

¿Cómo afecta entonces la reputación las transacciones? Pues bien, la reputación juega dos roles distintos en las interacciones sociales. Por un lado, cumple un rol informacional, brindando datos sobre la conducta de un agente especifico. Esto hace que la incertidumbre en una interacción disminuya y las personas confíen más, pues pueden prever con mayor certeza el actuar del otro. El segundo rol de la reputación es su uso como sanción. Tener la posibilidad de calificar de manera negativa el comportamiento de un agente hace de la reputación un mecanismo ideal para castigar las conductas deshonestas. De allí que quien está siendo medido por la reputación actué de manera más confiable.

Moción 5: Cumplir los acuerdos para cuidar la reputación es una conducta racional.

Conceptos clave: Coordinación y reputación.

Análisis del caso

El problema que se aborda en este caso es el papel que desempeña la reputación en las transacciones comerciales. Es indudable que todos nos preocupamos por nuestra imagen pública y nos esforzamos para que los demás se lleven una buena impresión. Somos una sociedad que se basa en los comentarios que cada persona tiene del otro, por lo que se genera una mayor presión por encajar con las expectativas de cada grupo social. En este sentido, si una persona no cumple los acuerdos, se expone a ser señalado negativamente, o visto por la sociedad como una alguien desleal. Para evitar esto, es importante sopesar los costos y beneficios de engañar, pues podría desencadenar un sin número de problemas para ese individuo y quienes lo rodean.

Por medio del debate se busca dirimir si actuar buscando una buena reputación es una conducta racional o, por el contrario, es una presión que impone la sociedad para cumplir con ciertos estereotipos. El ejemplo más sencillo es la reputación comercial. Para una empresa contar con un buen historial crediticio trae consecuencias positivas, como la disminución de costos en intereses y la facilidad para el abastecimiento de los insumos. Sin embargo, entre más grande sea la empresa, las personas deben ajustar su comportamiento para cumplir con lo deseable para la organización, coartando las libertades individuales y reduciendo la diversidad cultural.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras, luego los argumentos en contra. En total tres intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones a favor y en contra, máximo 200 palabras por intervención.

Primera intervención

A favor: El contrato social imperante se fundamenta en la confianza. La unidad monetaria, por ejemplo, que es usada para realizar toda clase de transacciones es un convenio en el cual todos los ciudadanos nos vemos coaccionados a cumplir. En las relaciones cotidianas que sostenemos diariamente la confianza es un factor clave, y la confianza puede medirse a través de aquello que denominamos reputación. ¿Qué tanto confío en una persona para realizar algún trámite o transacción? Sumado a lo anterior, es menester tener en cuenta que vivimos en la era de la información, es decir, cada individuo puede acceder a una gran cantidad de datos que le permite tomar decisiones.

En contra: La reputación es un sesgo que se crea alrededor de las personas desde el punto de vista del afectado. Por esto, en realidad la reputación es algo subjetivo y no se puede establecer a nivel general ni mucho menos esperar a que se mantenga en el tiempo. Intentar mantener una imagen o reputación no es racional, pues puede llegar a arrastrar problemas psicológicos relacionados con la necesidad de aceptación que crea el intentar mantener tal reputación. Como seres humanos que somos, tenemos derecho a estar en desacuerdo con dichos acuerdos y no deberíamos estar obligados a satisfacer los deseos de los demás ni a ser juzgados por actuar con libertad y autonomía.

Segunda intervención

A favor: Viéndolo desde el punto de vista de objetivos, es una conducta racional, colocando como ejemplo una empresa. Cuando existe confianza, las personas actúan de manera voluntaria y trabajan de forma conjunta y eficiente adoptando un propósito común. Por lo que es racional que una persona cumpla las normas con el fin de cuidar su reputación y dar una buena imagen de sí mismo ante la sociedad porque le traería beneficios, ya sea en el ámbito laboral o personal, al ser una persona confiable. Desde el punto de vista de las relaciones, ser considerado como una buena persona y receptiva frente a las situaciones contribuye a que se establezcan lazos y conexiones con muchos entornos de gente, lo que refuerza el estatus y la confianza en sí mismo. De ahí la importancia de siempre cumplir los tratos o micro tratos indirectos que se establezcan con los agentes sociales, pues los juicios comienzan por el voz a voz de las personas.

En contra: Restringir a las personas por lo que son, sienten y piensan no es racional. Las tecnologías han permitido que la información de las personas recorra rápidamente a nivel global, lo cual implica que a las personas les importe mucho su reputación en estos medios. Sin embargo, esto no debe ser visto como algo malo, estos medios tienen beneficios como que las personas «de baja reputación» se sientan identificadas con otras personas y no tengan miedo a ser juzgadas. Si a una persona le hace feliz actuar, pensar, vestir diferente al resto, esa persona debe ser genuina así tenga baja reputación. Por ello, un mundo de personas iguales es aburrido y nuestra esencia es pensar diferente, es lo que nos define.

Tercera intervención

A favor: La reputación tiene un uso informacional y de sanción en las transacciones. Se realiza desde una constante demostración de conductas que producen confianza. Por ende, si un sujeto A cumple una secuencia de convenios, va a ser evidente que cuenta con valores como la responsabilidad, honestidad, compromiso y puntualidad, dichos valores se relacionan de manera directa con una buena conducta, generándole confianza a un sujeto B de hacer una transacción, debido a que es poco posible que se vea afectado. En escasas palabras, el hecho de proteger la fama por medio del cumplimiento de convenios es un comportamiento plenamente racional, ya que esta abre una secuencia de oportunidades, posibilita subir en la escala de poder y es bastante frágil. Por lo que cumplir los acuerdos para cuidar la reputación es una conducta totalmente racional, ya que actualmente la reputación juega un papel fundamental en diferentes aspectos de la vida, el económico el social y el político.

En contra: La reputación es una concepción subjetiva que se tiene acerca de la integridad de una persona, por lo que no sería racional que una persona decida cumplir los acuerdos por el simple hecho de que las personas tengan una opinión negativa acerca de “el” o “ella” si no los cumple. Esto debido a que, en algunas ocasiones por hechos de supervivencia, las personas deciden no llegar a cumplir las normas y la opinión de las otras personas pasa a un segundo plano, sin importancia. Por lo que puede decirse que la reputación llega a ser más una cuestión de prejuicios y por ello no tiene mucho sentido dejar de lado la autonomía y la libertad a la hora de decidir, dejándose llevar por la presión social y solo por mantener una apariencia.

Conclusiones

A favor: Cumplir los acuerdos para mantener la reputación es una conducta racional, pues demostrar con hechos que se es una persona confiable tiene gran peso sobre las decisiones de los demás, pues estos se sentirán más seguros a la hora de establecer relaciones, conexiones y, si es en un contexto de mercado, hacer transacciones. Mantener dicha confiabilidad atrae más personas y se obtienen mayores beneficios. Por lo que el tener una buena reputación implica, tanto en el corto como en el largo plazo, que se tengan buenos resultados respecto a interacciones con distintos contextos, de los cuales se puede sacar provecho para contar con una buena calidad de vida y contactos. Así como desarrollarse en espacios que propicien comodidad.

En contra: Si nos dejamos llevar por la forma en la que las demás personas piensan o actúan, nos traería problemas en nuestra personalidad y autonomía a la hora de tomar decisiones, que es lo que genera esa esencia y actitud que cada ente social tiene. El pensar en tener una buena reputación únicamente conlleva a que nos autodestruyamos y finjamos, en muchos casos, una imagen que no va con nuestra realidad, sino que, con tal de complacer a los demás, se llega con actitudes que ni siquiera querríamos que otros tuvieran con nosotros, todo con tal de encajar y obedecer a buenos juicios de valor. Por lo tanto, si bien la sociedad es una que solo se deja llevar por las apariencias y solo importa lo que cada uno dice en forma de juzgar, es ir en contra de la corriente lo que rescata las capacidades de innovación e inteligencia de los nuevos emprendedores.

Referencias

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Moción: El gobierno debe garantizar una educación superior gratuita y de calidad

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Jhoan Sebastian Lozano Cristancho

J3M4. Caso de estudio

En octubre de 2017 los estudiantes de diferentes universidades públicas salieron a las calles a protestar contra el Gobierno. El motivo bien podría titularse “marcha contra Ser Pilo Paga”, como varios medios de comunicación lo han querido mostrar. A pesar de las protestas, el presidente Juan Manuel Santos lanzó la cuarta convocatoria, con lo que se completa la meta trazada de 40 mil beneficiarios. El programa Ser Pilo Paga fue una apuesta del Gobierno nacional para fomentar el acceso y la excelencia en la educación superior, buscando que los mejores estudiantes del país, con menores recursos económicos, puedan cumplir su sueño de acceder a la educación superior. Su objetivo era cerrar brechas de inequidad y poner en igualdad de condiciones a los jóvenes de todos los rincones del país.

En este contexto se abrió un intenso debate sobre los recursos de la educación pública, los sueños de los beneficiarios del programa y el futuro de la educación superior. Miremos el tema con atención. Por una parte, los costos de las universidades privadas no han dejado de subir. Los estudiantes de Ser Pilo Paga requieren más ayudas que los estudiantes regulares. Es importante tener programas específicos para apoyarlos pedagógicamente, además de ayudas económicas para cubrir sus gastos en vivienda, alimentación y transporte. Por otro lado, si miramos los resultados en cuestión de acceso, este programa sin duda ha logrado cambios en el sector. Con Ser Pilo Paga la probabilidad de que un joven de bajos recursos económicos acceda a la educación superior ha aumentado. De igual forma, una gran proporción de los beneficiarios provienen de colegios oficiales.

Moción 4: El gobierno debe garantizar una educación superior gratuita y de calidad.

Meta de la formación ciudadana: Pluralidad, identidad y valoración de las diferencias humanas.

Fundamentos morales: Equidad (igualdad) Vs Equidad (proporcionalidad). 

Análisis del caso

El problema que se aborda es la financiación de la educación superior. Aunque se reconoce que la educación es un derecho que se encuentra consagrado en la Constitución del 1991, es evidente que el gobierno no ha podido garantizar una educación superior de calidad para todos los estudiantes que la demandan. La discusión se debe centrar en la capacidad que tienen los programas como Ser Pilo Paga para aumentar la cobertura, evaluando si subsidiar la demanda con programas focalizados es mejor que subsidiar la oferta en el sistema público actual. El problema está en diseñar un sistema que ofrezca mayores oportunidades a todos los jóvenes en el país y reduzca la inequidad, pero que sea sostenible financieramente.

Por medio del debate se busca dirimir si es deseable socialmente que la educación superior sea gratuita o, por el contrario, se debe contribuir al sistema en función de la capacidad de pago. Sin duda mayor educación fomenta la movilidad social y, por ende, mejora la calidad de vida de las personas. Por lo tanto, el tipo de educación superior y la forma para acceder a ella son decisiones políticas trascendentales para nuestro país. La discusión de fondo es la financiación del sistema, pues la calidad implica mejorar el talento humano docente, tener una infraestructura en condiciones óptimas, programas de bienestar con amplia cobertura, entre muchas otras cosas. Todo esto cuesta dinero y debe ser sostenible en el tiempo.

Debate

Reglas de juego: Tendremos argumentos a favor y en contra, en turnos sucesivos. A continuación, encontrarán primero los argumentos a favor, 100 palabras, luego los argumentos en contra. En total dos intervenciones en la fase de argumentación. Por último, termina el debate con las conclusiones a favor y en contra, máximo 200 palabras por intervención.

Primera intervención

A favor: El acceso a la educación gratuita y de calidad es un derecho fundamental de los ciudadanos, por lo tanto, el gobierno está en la obligación de garantizarla plenamente. Esta garantía funciona como mecanismo de progreso socioeconómico. Es el primer paso para mejor la calidad de vida de la ciudadanía en términos académicos, con políticas públicas e inversión en la capacitación se logran resultados extraordinarios. Uno de ellos es la formación de grupos de investigación en las diferentes fases académicas, que sean el pilar de desarrollo tecnológico, médico y económico de muchos proyectos del estado. Todo esto recae en la lucha por reducir la diferencia de clases y la eliminación progresiva de la pobreza extrema.

En contra: Garantizar una educación 100% gratuita cuenta con varios problemas. Primero, no se puede sacrificar la calidad de la educación superior pública en busca de aumentar su cobertura porque, como sabemos, la inversión en infraestructura, talento humano, equipos y materiales es considerablemente alta. Segundo, es más apropiado implementar un sistema diferenciado de matrículas en donde cada uno pague de acuerdo con su capacidad económica. También, el sistema de becas debe ir dirigido a las universidades públicas en busca de reforzarlas ya que, aunque son de muy buena calidad, muchos jóvenes de bajos recursos no pueden acceder a la educación superior debido a que la capacidad de estas es limitada.

Segunda intervención

A favor: El gobierno debería asegurar una educación gratuita y de calidad, puesto que la educación es un derecho humano, un importante motor del desarrollo y uno de los instrumentos más eficaces para reducir la pobreza, mejorar la salud y lograr la igualdad de género, la paz y la estabilidad. Implementar estrategias que reduzcan la brecha de desigualdad social como lo fue el programa Ser Pilo Paga y en la actualidad el programa Generación E, es solo el inicio de incentivos acertados que ha permito a muchos jóvenes acceder a instituciones de educación superior. Acceder a la educación superior gratuita y de calidad entre muchas cosas se ha considerado sencillo, el verdadero reto es mantenerse. Se deben seguir trabajando en estas estrategias e incentivos.

En contra: Garantizar el acceso a educación superior mediante financiamiento del estado es una tarea que podría tomar demasiado tiempo, sin embargo, existe cierta población que puede pagar para acceder a ella. Lo justo, es que las personas con un nivel socio económico bajo puedan ser financiadas por el estado y acceder a la misma educación que aquellas que si pueden auto financiarse. Lo ideal sería que ninguno tuviera que pagar, sin embargo, el gobierno no puede darle solución a esta problemática inmediatamente. Se debe ser realista con la situación del país.

Tercera intervención

A favor: La educación superior en Colombia muestra distintas falencias tanto en ingreso como en la calidad, varios bachilleres no logran entrar a la universidad y si ingresan hay una alta posibilidad de deserción gracias a componentes como la escasez de recursos, la violencia, la marginalidad, entre otros. Frente a este problema, la mejor solución es una enseñanza preeminente gratuita y de calidad, debido a que sus efectos en el extenso plazo son más esperanzadores que una enseñanza preeminente para unos pocos. Una ciudadanía más educada y crítica, el mayor triunfo profesional gracias a una elección de carrera según la vocación, sin considerar el mercado gremial y los precios que tienen la posibilidad de involucrar aprender esa carrera, mejoras en el sistema de pensiones y menor diferencia.

En contra: Teniendo en cuenta que en el país solo el 42% de los jóvenes accede a la educación superior y solo el 18% se gradúa no sale rentable ofrecer una educación superior gratuita debido a que solo aumentaría el porcentaje de deserción de los estudiantes, entrarían más estudiantes a las universidades. Probablemente se debería invertir primero en mejorar la calidad de las escuelas primarias y secundarias tanto urbanas como rurales, incentivar a los jóvenes para que culminen sus estudios básicos y recalcar la importancia de la formación en la educación superior como también dar oportunidades a los egresados de estas.

Conclusiones

A favor: La educación debe ser un derecho y su acceso debe estar disponible para todos los ciudadanos, por lo tanto, debe ser de los principales enfoques del gasto público de la nación, ya que esto trae consigo a largo plazo al desarrollo social, económico, científico, tecnológico que permite una verdadera posibilidad de disminuir la brecha de la desigualdad y generar un cambio en el pensamiento, la tolerancia y con ello la paz. Debido a esto es necesario que el financiamiento que obtienen los estudiantes sea equivalente a su nivel de ingresos, y las posibilidades de educación también sean acorde a las capacidades de pago, y enfocando principalmente estos recursos a la universidad pública para su pleno desarrollo y constante crecimiento.

En contra: Principalmente la visión que queda clara en esta posición más que el no financiamiento es el hecho de la correcta distribución de los recursos existentes para la educación, porque con lo ya visto en el caso pilo paga se puede ver un desvío del financiamiento a los altos valores de matrículas en universidades privadas o la incorrecta clasificación de las personas elegidas para estos subsidios. También se puede concluir que no solo la educación superior es necesaria si no que se debe complementar necesariamente reforzando la educación primaria y segundaria, creando unas bases lo suficientemente solidas como para que se llegue a aprovechar de forma completa la educación superior que se espera llegar a ofrecer.

Referencias

https://www.semana.com/educacion/articulo/ser-pilo-paga-cuanto-deben-los-estudiantes-y-por-que-abandonan-el-programa/633740

https://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-article-363347.html?_noredirect=1

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