Somos indiferente, a la verdad

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Norberto Díaz Díaz

La ciudadanía desde un compromiso social, la educación con cobertura total pero con calidad, la salud gratuita, los cambios urbanos dentro de las ciudades y el uso de los recursos naturales con un alto compromiso con el medio ambiente. Son políticas que están dentro del imaginario de la mayoría de las personas, para construir un mejor país. Pero parece que este es el país donde son más importantes los intereses personales; me refiero a que es mejor tener los bolsillos y la barriga llena con los dineros del estado, que generar políticas de bienestar social.

Y volvemos a la frase de cajón que siempre usamos para darnos aliento o cuestionarnos sobre la cantidad de problemas que tenemos en nuestra sociedad. “Y si Colombia es tan rica, porque existe tanta pobreza y desigualdad”. Tal vez podría ser a consecuencia de las familias que han gobernado este país por más de 70 años y solo han buscado intereses familiares, o también por los lamentables hecho que han ensangrentado las historia de este país, ya que aquellas personas que han querido hacer las cosas de la mejor forma y denunciaron los actos de corrupción, han sido asesinadas por las fuerzas del narcotráfico o bajo el fusil de los paramilitares. También nuestros medios de comunicación tienen una gran influencia en nuestra sociedad, ahora ponen los presidente en nuestro país o desprestigian a los demás candidatos; debido a que se hace una campaña difamatoria, sobre aquel otro candidato que tiene unas ideas diferentes para un país, como lo sucedido en la campaña del partido verde por la presidencia en Colombia para el año 2.010. En este caso Mockus que por el simple hecho de ser sincero con Colombia dijo que era Ateo y pues… ya sabemos el resto de la historia. La población prefiere al que hable bonito y no al que es sincero y realista.

Por otra parte desde el mes de junio iniciaron las protestas en la región del Catatumbo, Norte de Santander en la que se luchaba por una zona de reserva campesina, esta región del país completamente agrícola, ha sido olvidada de la intervención del estado. No tienen vías en buen estado para sacar sus productos al mercado y se ven obligados a sembrar Coca, como única forma de sobrevivir, además tienen que sufrir el flagelo de la guerra. Así la protesta fue haciéndose más fuertes y sumando otros gremios como arroceros, lecheros, paperos y camioneros, también pasando a otras regiones como Boyacá, Arauca, Santander, Cauca, entre otras.

Las causas del malestar son muchas: la apertura económica, el contrabando, el conflicto interno, el miserable precio pagado a los productores, las importaciones de productos agropecuarios como lacto sueros, leche en polvo, arroz, entre otros, altos costos de los fertilizantes y por último el problemas mas grave el monopolio de los semillas queda bajo empresas multinacionales como Monsanto. Qué triste que a los campesinos les toque comprar algo que siempre les había pertenecido, y ya era parte de la costumbre, dejar la mejor producción para la próxima siembra.

Al campesino no se les valora el trabajo y el sacrificio de tan digna labor; ellos no piden limosnas; ellos lo que quieren es que se le pague sus productos a un precio digno y poder trabajar honradamente. El negocio de las multinacionales es redondo, compran los productos a los precios más bajos; pero cuando el mismo producto ya se encuentra en un supermercado, su precio ha incrementando tres o cuatro veces más su valor; entonces cabe preguntarse ¿Quién se está beneficiando con el negocio del agro en Colombia? Por lo menos los campesinos no lo son.

Por último quiero hacer una reflexión, basada en una carta elaborada por los estudiantes de La Pontificia Universidad Javeriana en sus clases de periodismo de opinión. Y con motivo de las elecciones ya latentes, me es difícil comprender que todavía los planes políticos se centren en seguir combatiendo por medio de los fusiles y seguir perpetuando esta guerra. Esta carta con un toque de sarcasmo, busca criticar nuestra sociedad que es indiferente a los cambios políticos y estructurales propuestos por personas de la academia. Y el señor Mockus es de aquellos que sueñan con los valores éticos y democráticos como parte de una sociedad; donde el estado promueva como proyecto bandera la expansión de escuelas, institutos, universidades, bibliotecas en otras palabras todo centro de aprendizaje. Pero la verdad es que estamos acostumbrados a nuestra dosis diaria de corrupción y palabrerías en los medios de comunicación y mientras todo siga así;  nada va a cambiar.

Que bonito seria el día, en que encaminemos las riendas de nuestro  país; hacia una revolución educativa.

Bibliografía

Gelve, mateo, 2013, Dr mockus larguese http://periodismodeopinion2013.wordpress.com/2013/09/26/dr-mockus-larguese/

2013, hablando de paro,  http://www.dinero.com/edicion-impresa/opinion/articulo/las-causas-del-paro-agrario-colombia/183550

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