Discriminación salarial de género en Santander

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Texto e infografía: Grupo de investigación EMAR, dirigido por la profesora Alexandra Cortés Aguilar, con el apoyo de la investigadora María Alejandra Flórez Vera

Durante el siglo XX, a nivel mundial se presentaron cambios significativos como resultado de una mejora en los niveles educativos alcanzados por la población, procesos de urbanización y tercerización del empleo, que posibilitaron que la participación laboral femenina fuera de la mano con el crecimiento del sector servicios.

No obstante, dicho fenómeno se presentó en sectores con menor estatus y remuneración que aquellos en los que se encontraba localizada la población masculina. Lo anterior, sumado a procesos de globalización, generó discrepancias en el mercado laboral en términos de ocupación y remuneración por género, y motivó el interés de investigadores sociales.

Esta realidad también se presenta en Colombia, en donde los indicadores han revelado discrepancias entre las tasas de ocupación y desempleo por sexo, que han resultado en un proceso donde la población femenina cuenta con menores índices de participación en el empleo y en los niveles de ingreso.

En este apartado se exponen los principales resultados producto de una rigurosa investigación en relación con los determinantes del ingreso, indagando principalmente por el componente discriminatorio que ha tenido la población santandereana.

El departamento de Santander, de acuerdo con la Fundación Mujer & Futuro, se ha caracterizado por ser una región antropológicamente machista, lo que podría estar sustentado en componentes históricos como la subvalorización del rol laboral hacia el género femenino, que ha asumido diversas manifestaciones. Por ello, las instituciones gubernamentales han reunido esfuerzos para mitigar estos procesos de discriminación por medio de mecanismos de apoyo, esto es, el establecimiento de una Política Pública de Mujer y Equidad de Géneros.

Como fruto de esta iniciativa se han implementado estudios, con aval de la gobernación, sobre las brechas de género en varias dimensiones. Ejemplo de ello es el diagnóstico de brecha de género en Santander, de la cual derivaron diferentes propósitos de política, entre los que se encuentran: i) “Consolidar en Santander los avances educativos de las mujeres, promoviendo el derecho a una educación no sexista y a una formación para el trabajo que permita a las mujeres urbanas y rurales del departamento obtener un mayor reconocimiento y valoración de sus derechos humanos, así como una inserción equitativa en el mercado laboral”; ii) “Promover las condiciones y medidas necesarias para que en Santander las mujeres en su diversidad gocen del reconocimiento y garantías de sus derechos económicos y patrimoniales, y participen en condiciones de equidad e igualdad en la economía del departamento”.

En la presente investigación se analizaron los determinantes, las brechas en el ingreso laboral entre hombres y mujeres, indagando especialmente en la posible presencia de discriminación salarial por género en la región santandereana entre 2012 y 2014. Los datos fueron tomados a partir de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), recopilada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

El estudio se enmarca bajo los planteamientos de la Teoría del Capital Humano, donde la educación se constituye como variable fundamental; así, a mayores años de educación se espera que el nivel de ingresos sea más alto.

Entre tanto, como factores asociados a la determinación del ingreso, se tomaron en cuenta diferentes categorías: características personales, características del empleo y características familiares de los individuos, bajo un tratamiento metodológico conocido como modelo lineal del ingreso o Minceriana.

Los resultados arrojados calcularon que la brecha salarial entre hombre y mujeres se ubicó entre 21% y 24%, en donde los retornos a la educación pasan por un proceso de desfavorecimiento a las mujeres, puesto que pese a estar mayormente educadas, su nivel de ingreso es inferior al de los hombres. Así mismo, los niveles en tasas de ocupación femenina se ubicaron veinte puntos porcentuales por debajo de la población masculina. Lo anterior debido, posiblemente, al efecto de los indicadores de compromiso como la tenencia de menores en el hogar, y el estar casado o en unión libre, que representa una penalidad para la participación de la mujer en el mercado laboral, contrario a lo ocurrido con los hombres. Por otra parte, la probabilidad de entrar en el mercado de trabajo se acentúa para mujeres jefes del hogar.

Una vez establecido el impacto de los determinantes del ingreso en hombres y mujeres, se aplicó el método de descomposición Blinder-Oaxaca, para examinar si las brechas se deben a características productivas del trabajador o a un componente discriminatorio. Los resultados de investigación mostraron que la discriminación es el componente que explica en mayor medida la existencia de brechas salariales. Para el caso de Santander, se encontró que las mujeres en promedio devengan un salario de entre 25% y 30% menor al de los hombres, en razón de factores no observables asociados a discriminación salarial. Entretanto, las diferencias por factores de capital humano evidencian que si las mujeres fueran retribuidas bajo los retornos de capital humano que perciben los hombres, ellas ganarían salarios en promedio mayores a los que reciben; sin embargo, este componente tan sólo alcanza un máximo de 4,38% en 2012.

Dados los resultados alcanzados, se recomienda que las acciones en materia de política pública para la mitigación de los procesos de remuneración inequitativa coadyuven a las mujeres a sopesar sus factores familiares, con el fin de que estos no ejerzan una presión a la participación en el mercado laboral, cualquiera que sea el ingreso que el mercado esté dispuesto a ofrecerles. Por otra parte es pertinente que la política pública se encuentre enmarcada bajo un diagnóstico adecuado, donde se tome en cuenta la relación entre las implicaciones de relaciones de género en los análisis sociales y económicos.

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Nota. Este texto fue publicado originalmente en:

http://issuu.com/teleuisuis/docs/edic_julio_2015_web

http://catedralibre.uis.edu.co/noticias/investigacion/item/1195-discriminacion-salarial-de-genero-en-santander.html

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