¿Bajo qué condiciones los incentivos influyen en nuestro comportamiento?

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Riky Andrés Carrillo Cadena

Quiero vender mi casa y la coloco en el mercado a 300.000 dólares y hoy obtengo una oferta por $290.000 dólares, la pregunta es si esperar una semana y obtener una oferta por el total de $300.000 ¿me conviene esperar esa semana para obtener el valor total? ¿O debo aceptar hoy los $290.000? El agente inmobiliario me dirá que acepte la oferta hoy, porque más vale pájaro en mano…, el mercado está comenzando a decaer…, y con estas cosas uno nunca se sabe, si tienes una buena oferta, realmente es bueno que la aceptes ahora. Pues según el agente los intereses son los mismos para ambos debido a que él como agente inmobiliario obtiene una comisión por la venta y por lo cual quiere obtener lo más que se pueda por esta, PERO… ¿SERA QUE EL AGENTE TIENE EN MENTE MIS MEJORES INTERESES? Esta es la ejemplificación que Steven Levitt y el periodista Stephen J Dubner nos presenta en Freakonomics un libro que explora el lado oculto de lo que nos afecta, y refiriéndome a uno de los artículos del libro presenta como los seres humanos responden a los incentivos.

Para comenzar daré un breve explicación de que es un incentivo, es aquello que se propone estimular o inducir a los individuos a observar una conducta determinada que, generalmente, va encaminada directa o indirectamente a conseguir los objetivos, el estímulo que se ofrece a una persona, grupo o sector se hace con el fin de mejorar los rendimientos. Por otro lado, ¿Que hay detrás de las cosas que hacemos a diario? ¿Que nos motiva a realizar dicha actividad? ¿Que hace que nuestro comportamiento dé un cambio repentino? Pues, detrás de este lado oculto de los individuos están los incentivos, una palabra mágica que puede transformar nuestro comportamiento.

Existen dos tipos de incentivos, los incentivos económicos, los cuales analizaremos en una primera parte y los incentivos no económicos o morales que se abordaran seguidamente de los primeros. Los incentivos económicos son los que se utilizan para estimular el comportamiento de la persona quien reciben una compensación monetaria, con el fin de que este mejore en las actividades que realiza, por lo que se puede apreciar que a un mayor incentivo mayor será el resultado esperado, en muchas instituciones y empresas se ofrecen incentivos a sus empleados para alcanzar sus objetivos, Pero, ¿realmente funcionan? Muchos interrogantes rodean a los que alaban y rechazan esta forma de estimular al ser humano ¿Se debería pagar a los estudiantes por no faltar a clase, o porque sus madres los manden a estudiar?, ¿conseguirían los incentivos aumentar la contribución individual a ciertos bienes públicos, como la donación de sangre o la donación de órganos? ¿Qué hay de la gente que hace trampa para conseguir este incentivo? ¿Nuestras acciones de sentido humano cambiaran por sentido monetario?

El uso de los incentivos suelen despertar controversia por los diferentes sectores, quienes los apoyan ven en este sistema una forma de generar en el individuo un cambio de comportamiento con la finalidad de que se refleje una acción positiva y significativa en la actividad realizada, de otra parte, quienes se oponen al uso de los incentivos expresan que estos pueden cambiar o acabar la motivación intrínseca, que es la actividad misma, es decir la realización de la conducta en sí misma la que nos mueve, los motivos que nos mueven son inherentes a nuestra persona sin necesidad de estímulos externos.

Por otra parte los incentivos pueden cambiar la imagen que otros tienen de nosotros o incluso lo que nosotros pensamos de nosotros mismos. Cuando alguien que realiza actividades altruistas pasa a hacer la misma actividad como parte de un trabajo remunerado, puede ocurrir que pierda parte de su motivación, que quizá esté inducida por la generosidad pura pero quizá también por la buena imagen que proyecta sobre uno mismo y sobre los demás, y pase a esforzarse menos o a intentar beneficiarse, incluso ilícitamente, de su actividad.

[1] Que el gobierno pague a los estudiantes por estudiar o porque sus madres los manden al colegio puede ser una forma de incentivar si el uso de los recursos y dineros aportados a las personas sean bien utilizados, pues hace que el estudiante se esfuerza por aprender y además de adquirir conocimiento, pero su uso inadecuado en otras cosas que no sean de educación puede verse como un desperdicio por parte del estado y un engaño por quien recibe y usa mal esto, por tal motivos opositores basan su crítica en que se debe es el inculcar sentido de responsabilidad en los alumnos, independientemente de que obtengan compensaciones inmediatas por sacar mejores notas.

[2] Los incentivos económicos pueden conseguir que aumenten las donaciones de sangre. Sin embargo, esto podría provocar que aquellos que donan sangre por razones altruistas o de imagen, pueden dejar de hacerlo cuando se les paga por ello. De esta forma, los nuevos donantes serán aquellos que se mueven por razones económicas. Esto puede traer efectos adversos. Por ello, los incentivos económicos pueden provocar una disminución de la calidad de la sangre donada.

[3] El ofrecer un incentivo para que una persona logre ascender en un puesto por el buen desarrollo y uso de sus capacidades se puede ver como una buena forma para que los individuos procuren esforzarse y dar lo mejor de sí mismo para alcanzar un propósito planeado con estrategias positivas y legales, pero esto consigo puede traer también un efecto negativo, debido a que existen individuos que en búsqueda de conseguirlo tratan de hacer hasta lo imposible llegando a instancias ilegales o negativas, como lo son a través del engaño, fraude, suplantación, etc., consecuencias gravísimas como las ocurridas por los falso positivos en nuestro país, que por buscar incentivar por medio de viajes o ascensos a altos militares que mostraran resultados frente a los grupo guerrilleros, llevaron a que funcionarios de las fuerzas militares suplantaran ciudadanos del común como integrantes de estos grupos al margen de la ley dándolos muertos en enfrentamientos.

Por último refiriéndome a los incentivos no económicos o morales, son aquellos en los cuales las personas actúan movida por su sensibilidad y las emociones, como ejemplificación el ítem 2, que nos plantea el actuar de las personas en las donaciones de sangre cuando no se hay un incentivo económico sino, una motivación intrínseca. Por tal motivo la aplicación de los diferentes tipos de incentivos pueden influir en nuestro comportamiento como seres humanos mostrando factores negativos y positivos, según la aplicación de incentivo que se esté presentando.

Bibliografía

Dubner, s., & Levitt, S. (2009). Freakonomics: Un economista políticamente incorrecto explora el lado oculto de lo que nos afecta (p. 336) Zeta Bolsillo.

[1] Rey, P. (2012). ¿Bajo qué condiciones (no) funcionan los incentivos económicos para modificar el comportamiento?. Junio 05, 2012, de Neg Sitio web: http://nadaesgratis.es/admin/bajo-que-condiciones-no-funcionan-los-incentivos-economicos-para-modificar-el-comportamiento

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