El lado oscuro de los incentivos

1546

María Alejandra Rodríguez Reyes

Para nadie es un secreto que nosotros como seres humanos, debemos saciar necesidades y tendemos a darnos un gustico de vez cuando, claro que dichos gusticos como salir a tomar con los amigos, en algunas ocasiones, pueden pasarnos factura, cosas como una multa de transito por conducir alcoholizados, asesinar a alguien por la misma razón o besarse con la persona menos atractiva de la discoteca y que los amigos molesten con eso de por vida.

Acciones como estas que traen consecuencias o a veces bienestar y hacen que la sociedad se mueva mediante incentivos, por ende hace que la economía parta de la base del estudio de los mismos, pero realmente, ¿qué significa esta palabra? Según Wikipedia: un incentivo es aquello que induce a una persona o agente a actuar de una manera determinada, y ser puede recompensada o castigada; aparte, estos mismos nos permiten explicar o predecir qué curso de acción tomará el mercado o grupo al que le afecta o se le aplica una determinada política económica; además de esto los incentivos son los encargados de hacer que la criminalidad  de un país disminuya,  pero, esa criminalidad solo se ve reflejada en las personas que nada tienen que ver con la política, ni con altos cargos en el Gobierno, en pocas palabras solo hacen ver la justicia en el proletariado.

La forma en que las personas consiguen las cosas y la manera en la que los incentivos afectan y modifican la toma de decisiones de los individuos con el paso del tiempo, los problemas y los robos gubernamentales, han ido creando todo tipo métodos para sentirse satisfechos con sus necesidades. Una de las formas más conocidas y que probablemente es la más usada es el engaño; y es que absolutamente nadie se salva de este dichoso monstruo, porque desde muy pequeños usamos este procedimiento ya sea que se haya dicho una mentira piadosa el día que partimos el jarrón de la casa, o cuando le copiábamos la tarea al amigo 3 minutos antes de que la revisaran, todas las excusas anteriormente nombradas, por más insignificantes que suenen tienen su lado oscuro, como todo en la vida, claro está, estas acciones no son muy relevantes para algunas personas y por lógicas razones no se comparan con delitos como mentirle a mujeres y llevarlas fuera del país al ser prostituidas.

Pero el ser humano como ser racional siempre tratará de irse por el camino más fácil, si esto le genera mayores beneficios. Un claro ejemplo de esto, es el utilizado en el libro freakonomics sobre el precio de los donativos de sangre, si empezaran a dar una buena suma de dinero cada vez que uno decide donar sangre, la gente inescrupulosa empezaría a hacer todo tipo de cosas para llevar sangre robada o de animales y así poder adquirir de forma sencilla el dinero, en vez de pensar en ponerse a trabajar en algo más ético.

La delincuencia siempre ha sido castigada según su estatus social, ya que siempre será más fácil y menos escandaloso encarcelar a alguien de la calle que no pueda defenderse debidamente, que a alguien con poder y dinero; pero, nos hacemos los ciegos, mucho hablamos, poco hacemos y por eso es que existen tantos ladrones de cuello blanco que viven creando cortinas de humo para no quedar en descubierto, ya que si empiezan investigaciones con ellos, existe algo llamado dinero que a ellos les sobra y al pueblo le falta, por eso mismo, incentivan con bienes materiales o monetarios para que sigamos sin decir nada; pero, gracias a nuestros padres, abuelos, tíos, etc.

Crecimos con valores que con el paso del tiempo hemos ido acomodando a nuestras situaciones cotidianas aunque en mi opinión somos seres totalmente corruptibles, tenemos conciencia y algo llamado honradez que a veces se ve afectada por el ánimo y la necesidad, pero que siempre nos va a distinguir a unos con otros. Un claro ejemplo de esto es el que hizo Feldman, cuando dejaba las rosquillas en la empresa y una caja para echaran el dinero, dinero que después recogía y con la cual sacó una conclusión muy importante y es que: en las empresas pequeñas, siempre habrá mayor grado de empatía, que en las grandes, la humildad se hace presente en este caso.

En conclusión, quiero resaltar una frase que me puso a pensar más allá de mis parámetros: “El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado” – Jean-Jacques Rousseau. Y decir que absolutamente todos somos conscientes de nuestros actos y que cada uno sabe lo que se debe recibir por cada acción realizada y aunque muchas personas de alto cargo hagan cosas muchísimo peores, como robar a toda una nación, nosotros debemos poner el ejemplo y no caer tan bajo, ser como el cambio.

Referencias

Dubner, S., & Levitt, S. (2009). Freakonomics: Un economista políticamente incorrecto explora el lado oculto de lo que nos afecta (p. 336). Zeta Bolsillo.

https://es.wikipedia.org/wiki/Incentivo

Columnas relacionadas

1241. El poder de los incentivos sobre el actuar humano y el devenir social

1274. Respuestas inesperadas a incentivos particulares

1283. Los incentivos bajo presión (Guerras)

logo-emar3.jpg

Anuncios

6 pensamientos en “El lado oscuro de los incentivos

  1. Pingback: ¿Engañar te hace inteligente o cobarde? | Racionalidad Ltda

  2. Pingback: ¿Bajo qué condiciones los incentivos influyen en nuestro comportamiento? | Racionalidad Ltda

  3. Pingback: La economía: Un problema de incentivos | Racionalidad Ltda

  4. Pingback: ¿Es este su verdadero precio? | Racionalidad Ltda

  5. Pingback: Nuestras acciones | Racionalidad Ltda

  6. Pingback: La finalidad: incentivar | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s