¿Somos todos buenos o engañamos para buscar nuestro propio beneficio?

1536

Andrea Martínez López

Se dice que los seres humanos somos los seres vivos más inteligentes del planeta, y puede ser cierto ya que tenemos la auto-capacidad de elegir lo que nos conviene y lo que no, ¿Pero esa decisión de que se deriva?, ¿Es natural o es creada por cada uno de forma egoísta? Hay algo invisible que guía la toma de decisiones, y de una manera más primordial cuando estás generan un beneficio o un daño; los economistas se han enfocado específicamente en ese punto de la toma de decisiones y han descubierto una forma de guiar o hacer que las personas actúen de una forma u otra.

Para muchas personas puede sonar incoherente y hasta imposible ya que como se ha demostrado, los seres humanos somos autónomos y libres tanto para actuar como para pensar; para comprender bien este punto fijémonos en estas situaciones: qué genera que un individuo escoja un tipo determinado de un bien, cierta profesión, hacer el bien o el mal, etcétera. Ciertamente muchas personas dirían que la mayoría de las decisiones que toman no está sujetas a un hecho determinado o bien podrían enfocar otras respuestas a la religión; pero aunque no seamos conscientes hay muchos factores que nos llevan a ese resultado.

Un incentivo es un medio para exhortar a alguien a hacer o no hacer ciertas cosas; pero estos incentivos son inventados por alguien ya que ellos no surgen de forma independiente; es allí donde entran los economistas a actuar y generar dichos incentivos, cabe aclarar que estos no están explícitos sino implícitos en las cosas que nos rodean y que percibimos a diario; por ejemplo: en las redes sociales, el internet, la televisión, los anuncios publicitarios, en la radio, en los volantes, etcétera; todos esos pequeños detalles nuestro cerebro los toma y almacena, y así cuanto vamos a tomar cierta decisión sustrae esa información que ha recibido. Todo incentivo esta creado para generarle un beneficio a los dos partes involucradas o al individuo que lo perciba; aun así este es un sistema infinitamente delicado puesto que una acción por pequeña que sea puede generar resultados drásticos e imprevistos.

Pero no todo es tan sencillo como parece, crear un incentivo genera mucho trabajo ya que se deben tener en cuenta muchas variables; por ende requiere de personas calificadas y con el conocimiento para hacerlos. Pero para cada incentivo creado hay miles de personas que trataran y harán lo imposible por burlarlos; puesto que engañar es un acto económico primitivo, el hecho de recibir más a cambio de menos. Estos hechos nos hace pensar que no todos los seres humanos somos tan inteligentes como parecemos, puesto que nos dejamos guiar por cierta información que otros individuos ponen en nuestro diario vivir; pero aun así, si los percibimos buscamos la forma de engañar y buscar nuestro propio beneficio sin importar a costa de quien o que se produzca dicha ganancia.

Si analizamos bien este último punto podremos ver claramente que no todos somos tan buenos como parecemos, pues buscamos obtener el mayor beneficio posible sin tener en cuenta sí dicha decisión le afecta a alguien, es ahí donde podemos observar claramente el hecho de que todos los individuos en el fondo y aunque no lo parezcan somos egoístas por naturaleza; puesto que siempre buscamos obtener cierta ganancia de cualquier cosa que se nos cruce en el camino: una decisión, un acto, etcétera; hay infinidad de cosas en este mundo a las cuales el individuo puede sacarle el mayor provecho sin tener que dar mucho a cambio, pero debemos tener en cuenta que no siempre estos actos está limpios totalmente, siempre habrá en el fondo algo oscuro.

Es por esto que aunque los economistas nos esforzamos por crear incentivos y generar el mayor beneficio a las partes involucradas, siempre habrá una parte que egoístamente querrá obtener un mayor provecho y por ende habrá una repercusión negativa en las otras partes implicadas; lo que nos da como conclusión que no todo en este mundo funciona de la nada, sino que hay mucha información implícita que da como resultado cierta situación y a su vez queda claro que los seres humanos no somos tan buenos como parecemos.

Bibliografía

Levitt Steven & Dubner Stephen. (2006). FREAKONOMICS. España: LIBERDÚPLEX.

Columnas relacionadas

1133. ¿Qué sabemos sobre las causas de la deshonestidad?

1203. Las fábricas de trabajos académicos

1501. Juguemos a la PAZ

logo-emar3.jpg

Anuncios

Un pensamiento en “¿Somos todos buenos o engañamos para buscar nuestro propio beneficio?

  1. Pingback: Manipulación de la religión como barrera al desarrollo | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s