Racionalidad completa Vs Racionalidad limitada

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Arley Navarro

La teoría clásica se desarrolla bajo algunos supuestos que intentan explicar desde un punto de vista especifico el mundo y al ser humano, la forma en la cual se comporta y la manera en que se desenvuelve en la cotidianidad de su vida, administrando sus recursos escasos, esto con la finalidad de poder, de una forma sencilla modelar, la conducta y predecir su conducta antes situaciones específicas. Por ejemplo, el resolver las disyuntivas a las que se enfrenta a diario, responder a preguntas como: ¿Qué comprar?, ¿Cómo distribuir mis ingresos? ¿Qué me es mejor trabajar o estudiar? Estas son algunas de las situaciones con las que se enfrenta el individuo a diario.

Para dar respuesta a estas preguntas, la teoría económica se basa en algunos axiomas, los cuales según expone la misma, son siempre seguidos por los individuos, como reglas universalmente validas, entre estos resaltamos uno específicamente, el supuesto de la racionalidad perfecta, la definición que nos ofrece la teoría acerca de este supuesto consiste en los siguientes postulados: 1) La información que posee un individuo es perfecta, 2) Esta información no tienen costo, 3) El individuo siempre tomara la decisiones más lógicas (de forma racional), 4) Disponibilidad de tiempo, y 5) Las emociones y sentimientos no afectan o influyen en las decisiones de los individuos. Según esto, el proceso de decisión, se realiza de secuencia lógica lineal con la identificación de los problemas, y finaliza con la implantación de la decisión, como resultado de este proceso, se obtiene la maximización de la utilidad.

Ahora tomaremos el pensamiento de Herbert Simon y Daniel Kahneman, quienes han sido reconocidos por la ciencia económica al grado de otorgarles El Premio Nobel, el máximo reconocimiento que se le puede dar en esta ciencia, por sus trabajos, los cuales de cierta manera cuestionan el supuesto de la racionalidad ofrecido por la teoría económica.

La teoría clásica de la decisión racional asume que la racionalidad del ser humano es “perfecta”. Desde ese punto de vista, los individuos maximizan las utilidades esperadas. Según ella, no existe una medida objetiva de las probabilidades acerca de los posibles estados de la naturaleza, por lo tanto, es necesaria una medida subjetiva de la probabilidad por parte de los individuos.

La teoría de la racionalidad “perfecta”, asume que, en una situación de decisión, el medio, la información, las creencias y análisis personales, son óptimos; las estimaciones de probabilidades son fácilmente realizables; el individuo tiene a su alcance información sobre todas las alternativas posibles y dispone de un sistema completo y consistente de preferencias que le permite hacer un perfecto análisis de todas ellas; no presenta dificultades ni límites en los cálculos matemáticos que debe realizar para determinar cuál es la mejor, por lo tanto, garantiza que la alternativa elegida es un óptimo global. A esto H. Simon hace su postulado a lo que él denomina la teoría de la racionalidad limitada. Donde reconoce que el individuo posee información incompleta, la cual, la mayoría de ocasiones es costosa de conseguir, el individuo posee una capacidad cognitiva limitada, no existe mucha disponibilidad de tiempo, existe un alto grado de incertidumbre, y solo es consciente de solo una fracción de su entorno.

La teoría de la racionalidad limitada, ve el proceso de decisión desde un punto de vista muy diferente. En el proceso de toma de decisiones, incluso en problemas relativamente simples, no se puede obtener un máximo ya que es imposible verificar todas las posibles alternativas. Los individuos intentan actuar de manera lineal, pero la racionalidad está limitada y restringida (enfoque que nos ayuda entender mejor Kahneman), y como consecuencia de todo esto el individuo se tiende a conformar simplemente con la alternativa que le genere satisfacción, no necesariamente la que maximice su utilidad.

El pensamiento de H. Simon fue pionero en este campo, y abrió la brecha para un nuevo tema de debate a tratar, recientemente este tema ha sido estudiado con más interés, por muchos autores entre los cuales se destaca Daniel Kahneman, curiosamente este autor no es economista en realidad, él es psicólogo, pero sus investigaciones y trabajos tienen importancia en muchas ciencias, destacando en la economía. Kahneman explica que el pensamiento de ser humano está compuesto por dos sistemas, el sistema 1 es rápido, automático, frecuente, emocional, estereotipado y subconsciente. Mientras el sistema 2 es lento, requiere esfuerzo, poco frecuente, lógico, calculador y consciente.

Al momento de tener que tomar una decisión, es indiscutible la intervención de estos dos sistemas, aunque el sistema dos es el que va de la mano con el razonamiento, es vago y se cansa muy rápido, dándole lugar al sistema uno para que tome las decisiones, este sistema es más intuitivo, y aunque muchas veces nos lleva a lo correcto (sobre todo cuando se entrena y desarrolla), en muchas ocasiones nos lleva a malos resultados. Tversky y Kahneman postularon que los errores sistemáticos que se cometían al realizar las tareas se debían a que al resolver los problemas no se razonaba de un modo normativo, sino que en la evaluación de estas cuestiones que implicaban la noción de probabilidad los sujetos utilizaban “atajos mentales” o heurísticos para llegar a una estimación (Tversky & Kahneman, 1974). Las personas disminuían las complejas tareas de estimación de probabilidades a formas simples e intuitivas. En general estos atajos intelectuales suelen ser útiles, pero a veces conducen a errores sistemáticos y predecibles (Kahneman 2011, Pág. 23).

Todos estos estudios demuestran que la racionalidad de los individuos en la toma de decisiones se encuentra limitada, que el ser humano no puede ser tomado como un ser que maximiza su utilidad en todo momento o que actúa de manera lógica, el pensamiento del individuo tiende a estar marcado por limites, y ante esto el reacciona utilizando simplificadores que permitan hacer más fácil tomar una decisión, los sesgos y la heurística, los cuales sirven como “atajos mentales” para hacer posible la toma de una decisión.

Bibliografía

Simon, Herbert A. 2000. “Barriers and bounds to Rationality”, Structural Change and Economic Dynamics, Volume 11, Issues 1-2, July 2000, Pages 243-253.

Kahneman, D. (2011). Thinking Fast and Slow, Allen Lane 2011.

Kahneman, D., & Tversky, A. (Eds.) (1974) Choices, values and frames. New York: Cambridge University Press.

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2 pensamientos en “Racionalidad completa Vs Racionalidad limitada

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