Mimetismo Racional

1595

Joan Daniel Rojas Sierra

Me atrevo actualmente a partir de la base en que cualquier fenómeno social que pueda entenderse o ya tenga estudios definidos por la Economía magnetiza y atrae completamente la atención de éste joven estudiante. Apasionado ignorante con la teoría de elección racional, quiero abordar la explicación conjunta con mi opinión sobre el mercado matrimonial de Tim Harford, caracterizándose análogamente con la adaptación o mimetismo racional de los animales.

Cierto día, mientras compartía un café a tempranas horas de la mañana con una compañera previo al comienzo de las actividades académicas del día, ésta me lanzó una pregunta al aire más o menos así: ¿Has pensado o quieres casarte? Antes de tener más información teórica sobre la manera que creo adecuada como debí responder a esta pregunta… Debo confesar que sentí unos nervios y mi mente, en ese instante… divagando lo que tenía de idea sobre matrimonio así como las experiencias relacionadas con el término. Pero luego de hacer estudio en las páginas de la Lógica Oculta de la Vida, comprendo cómo las mujeres, y en general quienes sean capaces de adaptarse a los problemas que ya mencionaré, como muy racionales.

Es más fácil hablar del matrimonio como una alternativa de incremento en la producción, que todo lo demás. Digo esto porque según Adam Smith, desde el punto de vista racional, la división del trabajo es algo completamente obvio, ya que no se le ve como una actividad ortodoxa, sino como método de aprovechamiento de las oportunidades existentes. Con esto, era muy común que para las personas fuera totalmente racional, encontrar pareja rápidamente anteriormente por sus diferentes beneficios. Pero más adelante en el libro, luego de navegar por la historia de los tipos de elecciones de pareja, sus condiciones y la idea tradicional de familia conocida de antes en la que el esposo se especializaba en producir diariamente para mantener y cubrir las necesidades hogareñas, y la esposa en las tareas ya conocidas, Gary Becker, economista y precursor de la delincuencia racional, quien mostró las repercusiones de la fábrica de alfileres a la que hace alusión Adam Smith con el matrimonio de la Edad Moderna atribuidas a tres fuerzas económicas ya conocidas: La división del trabajo, las economías a escala y la ventaja comparativa de David Ricardo.

Al ya estar comprobado que la división del trabajo funciona, es en las dos siguientes donde enfocaré mi punto de opinión. Es exhaustivamente interesante comprender cómo la definición de las economías en escala y la ventaja comparativa desencadenaron una dinámica inesperada para la historia de la economía conductista. “Las economías en escala estipulan que, por lógica, uno de los miembros de la pareja debería dedicarse a tiempo completo a realizar un trabajo remunerado.” Harford,Tim (2008, p. 125).

Ya que al tomarse como referencia la afirmación de economías en escala, la cual estipula que un trabajador a tiempo completo gana más que dos trabajadores a tiempo parcial. Por lo tanto se devendría un cambio en el pensamiento de ambas partes, tanto el hombre como la mujer porque para el primero, ya no es estrictamente necesario ser el sostén de la familia, y para las mujeres un cambio en su política de vida al abrirse el espectro de oportunidades para ellas que a viene a continuación.

Entre los más importantes de la última fuerza económica, está la puesta en relieve para los hombres, que no existe razón alguna para creer que somos nosotros el pilar que estabiliza la familia, porque la historia ha puesto al sexo masculino como el más capaz y el responsable de las tareas más complejas y difíciles anteriormente. Ya que la ventaja comparativa seleccionará a las personas con las habilidades que se requieran para la producción sin exclusión de sexo. Y con esto una justa ola de beneficios para la estructura familiar en general, gracias a los descubrimientos de Stevenson y Justin Wolfers en los que ejemplifican cómo la mayor disponibilidad de divorcios invistió de poder a las mujeres y con esto una falsa amenaza de poner fin al matrimonio, pero no todo es fuerza y derechos. Ellas al ser mejor tratadas, y tener a disposición un espectro más amplio de desarrollo e influencia compaginan con el sexo opuesto para mejores y hacer las cosas mejor dentro del matrimonio, para asombrosamente influir en el mejoramiento de los valores en el hogar como la violencia doméstica, mujeres asesinadas y el suicidio de estas últimas.

Para mí ha sido una verdadera revelación que hechos como estos ya se hayan tocado anteriormente en la discusión económica, ya que en mi actualidad, los resultados eran obvios y visibles en todo sentido, pero al desconocer la historia, me condeno a repetirla… por tanto estoy totalmente de acuerdo que cosas como estas se hayan llevado a cabo, ya que considero que la fuerza de producción, innovación y crecimiento de esta sociedad en general, está en manos todos los seres que puedan de alguna manera, contribuir… entre ellos, obviamente, el hombre y la mujer. Pero sobretodo la mujer, repitiendo que las mujeres son muy racionales, siendo capaces de adaptarse y mimetizarse racionalmente ante los cambios más fuertes.

Referencias

Harford, T. (2009). La lógica oculta de la vida: como la economía explica todas nuestras decisiones (p. 347). Madrid: Ediciones Temas de Hoy.

Columnas relacionadas

043. El matrimonio: ¿Un juego de azar?

1237. El sexo y el matrimonio

1262. ¿Cómo explicar el matrimonio como un asunto económico?

logo-emar3.jpg

Anuncios

Un pensamiento en “Mimetismo Racional

  1. Pingback: Conducta humana vs Innovación | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s