¿Juzgamos de manera errónea, por diferencias como el color de piel y entorno donde vivimos?

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Daniel Arnulfo Cadena Velasco

Evidentemente las problemáticas en cuanto el racismo no se ha podido dejar en el olvido; en la búsqueda de la tolerancia racial, ciertamente nos solemos quedar cortos. A lo largo de los acontecimientos históricos, hemos podido evidenciar la discriminación racial, la discriminación también por clases sociales, discriminaciones de todo tipo, que ha generado un desequilibrio social y un desarrollo en menores proporciones en las minorías étnicas. En este escrito nos centraremos específicamente en la discriminación racial, teniendo en cuenta las experimentaciones de Roland Fryer, Marianne Bertrand y Sendhil Mullainathan.

En el desarrollo de la temática, nos encontramos con un concepto base que es el racismo racional. Para Fryer, el racismo racional consistía en juzgar a los individuos por medio del entorno en donde se encuentra; el racismo racional evade la valoración del individuo como un ser individual y pasa a ser juzgado, teniendo como referencia al grupo que pertenece. Los economistas Roland Fryer, Jacob Goeree y Charles Holt decidieron realizar un experimento para probar este concepto de racismo racional. Convocaron a algunos estudiantes para realizar un juego, que consistía en hacer el papel del empleado y el trabajador. El juego consiste en que unos estudiantes debían ser empresarios y debían hacer contratación para tener trabajadores, y los otros estudiantes eran los trabajadores; se dividieron los trabajadores en dos grupos, en verdes y morados, ambos grupos con igual condiciones.

A los grupos de los trabajadores se les dio un dinero para que lo gastaran en algo que ellos quisieran o en formación académica, y a los empresarios se les dio la instrucción de que escogieran a los trabajadores más capacitados y una referencia base que debían considerar era la decisión que habían tomado con ese dinero. Luego de que los empleados hicieron su inversión, quisieron luego buscar empleo, los empresarios comenzaron a juzgar los grupos. La mayoría de personas del grupo verde invirtió ese dinero en formación académica, mientras que hubo en menor cantidad de interesados en formarse académicamente en el grupo morado. Los empresarios al ver este tipo de comportamiento entre los dos distintos grupos, al momento de emplear a su personal, tuvo una fuerte inclinación o una gran tendencia de escoger empleados del grupo verde, solamente teniendo en cuenta el dato del grupo; para el empresario era más factible y confiable emplear personal del grupo morado, debido a que había una mayor probabilidad de que su empleado estuviese más capacitado y pudiese dar más repercusiones positivas a la empresa en vez de causar un atraso en el desarrollo de la empresa.

Como podemos analizar es una elección racional, debido a que se está basando en unas estadísticas, donde realmente hubo una mayor tendencia a elegir invertir el dinero en formación, por parte del grupo verde. Volvieron a realizar el experimento y de nuevo los integrantes del grupo verde invirtieron en formación y los del grupo morado invirtieron el dinero en otras cosas; se siguió repitiendo el experimento hasta que se encontraron que el grupo de los morado ya no invertía en educación sino en otras cosas. -¿Por qué?- los trabajadores del grupo verde, entraron con las mismas condiciones que el los del grupo morado, solo que fue un factor de mera coincidencia de que el grupo morado haya tenido un numero de inversión menor en cuanto a formación, hubiese sido al contrario, se hubiese obtenido el mismo resultado. El grupo morado al final dejo de invertir en formación, debido a que los que invertían en formación no eran observados por los empresarios por el simple hecho de pertenecer por sola coincidencia a un grupo donde la mayoría en su inicio no invirtió en formación. Debido a esto, los empleados dejaron de invertir, porque así invirtieran o no, no iban a ser seleccionados para el trabajo, entonces preferían invertir ese dinero en algo que les fuese más útil.

Acá vemos el racismo racional, las dos posiciones son correctas; el empresario no contrataba porque el grupo no estaba invirtiendo en formación, y los empleados no invertían en formación porque así lo hicieran, no los iban a emplear. Para los aspirantes al trabajo por parte del grupo morado, anímicamente fueron decayendo, debido a que sus acciones no se veían reflejadas, acá aparece la discriminación racial, que solo por pertenecer a un grupo, sea juzgado erróneamente, partimos del supuesto de que en el grupo de los morados habían personas que invirtieron en formación y no se vieron beneficiadas con trabajo y que por esta discriminación se frustraron y dejaron la formación a un lado. Las consideraciones no deben partir desde un aspecto o concepto plural, no se puede medir el nivel de conocimiento que tiene un individuo, teniendo como base las acciones de las demás personas; los juicios para no generar desigualdad ni racismo deben ser tomados individualmente, todas las personas manejan un distinto actuar, intelecto, capacidades motrices, etc. Saber las características individuales, puede hacer mucho más eficiente el trabajo en sus distintos campos.

Aplicándolo a temáticas como la discriminación racial por color de piel, nos ubicamos en Estados unidos y otro experimento que realizaron Marianne Bertrand y Sendhil Mullainathan; ellos decidieron mandar hojas de vida de dos tipos de personas, las personas blancas y las personas negras, muchas de estas hojas de vida con características muy similares, lo único que cambiaba era el tipo de nombre y el color de piel. Al realizar este experimento con cientos de hojas de vida, se evidencio la tendencia de que la gran mayoría de hojas de vida aceptadas fue de personas blancas. Había personas negras que tenían iguales e incluso mejores características que las personas blancas, pero no fueron aceptados.

Con este hecho se vio que aun el racismo en Estados Unidos sigue siendo muy fuerte. Las personas que están encargadas de realizar la investigación para poder emplear a una persona, tienen muchas veces como referencia sus gustos y preferencias, además ven su lugar de procedencia y sacan conclusiones que muchas veces no son acertadas, con lo que están discriminando. Las personas asocian a la comunidad afroamericana como una especie de cáncer para la sociedad, y pues esto ha venido aconteciendo las mismas acciones que han venido cometiendo. La población afroamericana tiene la mayor incidencia en crímenes, manejan también los negocios del crack y son los causantes del mayor número de delitos; esto da pie para crearse una idea global del comportamiento de esta minoría y no sentir la misma empatía por una persona negra que una persona blanca. Se dice que es un racismo racional porque se tiene como base para juzgar una seria de acontecimientos o comportamientos que se han venido evidenciado, que dan una visión de cómo podría ser el comportamiento de una persona afroamericana.

A juzgar este tipo de consideraciones, no es factible analizar un individuo por su entorno social, debido a que las personas no son esencialmente la recopilación de las acciones que se realizan en su entorno, todos los individuos tienen distintos pensamientos y distintas formaciones u enfoques, y existen afroamericanos con capacidades exaltantes que podría llegar a cambiar con aspectos positivos un sector, una empresa, etc. El análisis del individuo, por ende debe ser individual para que no se creen estos fallos. La discriminación hacia los afroamericanos ha creado brechas muy estrechas, en cuanto a las posibilidades de surgir económicamente e intelectualmente; los afroamericanos por las pocas posibilidades que tiene de interactuar en una compañía, limita su capacidad de inversión y por ende de adquisición de bienes y mejor educación. El desempleo causa necesidades y por esta discriminación, muchas veces se ven incurridos en tener que realizar un crimen para poder subsistir.

Referencia

Harford, T. (2009). La lógica oculta de la vida: como la economía explica todas nuestras decisiones (p. 347). Madrid: Ediciones Temas de Hoy.

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