La competencia: La demanda y la oferta del amor

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Riky Andrés Carrillo Cadena

En la sociedad en la cual vivimos actualmente, la economía mantiene una relación con diferentes campos de estudio, que la hacen una ciencia con una multiplicidad de enfoques no solo monetarios, políticos e históricos, sino también en campos donde factores emocionales como los sentimientos, y en si el amor expresado a través del sexo, el matrimonio y el divorcio llaman la atención de varios economistas. Y es obvio, el amor es uno de los bienes más escasos que existen y como es de ser la economía se dedica a la asignación de recursos escasos, después de todo es un tema que tiene una dimensión económica indiscutible.

Por otra parte para comprender el amor y el matrimonio, los economistas se han interesado en la realización de un análisis de elección, es decir en cómo la gente elige a sus parejas y el funcionamiento de las relaciones, y es que para poder entender el modo en que las personas eligen sus pareja, las citas rápidas o también conocidas “Speed dating” [1] constituyen un excelente punto de partida para esta observación. De ahí que, este tipo de juego, como podríamos llamarlo, permite a los involucrados no solo tener una pequeña cita con distintas personas, sino además pueden obtener información sobre cómo cada persona responde ante decenas de potenciales parejas, que también se encuentran presentes participando de la actividad, lo que sería imposible en una cita tradicional.

Es importante ver como se desenvuelven las personas racionalmente en aquellos lugares donde existe un desequilibrio entre el número de hombre y mujeres disponibles, como se desarrollará a lo que hemos llamado “la competencia, la oferta y la demanda del amor”. ¿Qué ventajas presentan el desequilibrio del movimiento de la balanza entre hombre y mujer? ¿Qué ventaja económica tiene el matrimonio? Y otros muchos interrogantes sobre el papel económico del amor, que aunque a simple vista muchos crean que no tiene ninguna relación.

Una serie de investigaciones y experimentos acerca de las citas rápidas se pudo evidenciar, que mientras las mujeres invitaron a salir a alrededor de uno de cada diez hombres que conocieron, los hombres fueron un poco menos exigentes y propusieron un encuentro al doble de  mujeres, con casi la mitad de éxito. Esto no indica que las personas no sean exigentes, lo que si muestra es que somos más exigentes cuando podemos permitirnos serlo, y menos exigentes cuando podemos conformarnos con lo que podemos conseguir. Luego esto genera que se cree una oferta y demanda en el mercado de las citas con el fin de que se pueda al menos conseguir unas parejas que se acerque a las condiciones previamente descritas y a la vez ofrecerse como una posible pareja con actitudes atractivas frente a las otras personas que participan en las citas.

Una aparentemente pequeña escasez de hombres conduce a una desventaja sorprendentemente grande para las mujeres. El especular aumento en el poder de negociación de los hombres no solo perjudica a las mujeres que no logran casarse, sino también aquellas que si lo hacen. Sus posibles parejas tienen demasiadas opciones como para permitir una negociación justa, generando así que se lleve una disputa entre las mujeres que deseen al hombre, debido al desequilibrio que se presenta entre los hombres y las mujeres, logrando triunfar la mejor oferta de las mujeres frente al hombre.

En el caso de las relaciones sexuales la demanda que presentan los hombre para mantener relaciones con una mujer es alta, pero la oferta es baja debido a que el sexo tiende a llevar al embarazo, y el embarazo implica un serio compromiso de tiempo y recursos, por lo cual es mejor solo arriesgarse a un embarazo cuando el momento y la pareja son los correctos, así que las mujeres tienen estándares más altos y llevan más trabajo convencerlas.

Es por eso que a la hora de elegir una pareja  o mantener una relación amorosa, es necesario estar claro la decisión que se tomará, no obstante es recomendable tener una lista de cualidades que se espera que posea la otra persona, si bien existen algunas restricciones como dice Sandra Liliana Miranda en su libro titulado “Si cupido supiera de economía” “Hay que tener en cuenta además que, aunque queremos elegir lo mejor, también tenemos restricciones que impiden que alcancemos a alguien perfecto (dado que tampoco lo somos) y que en realidad estamos buscando adquirir una cesta de cualidades en una persona, que desafortunadamente también incluye un componente de defectos. Por tanto, una correcta elección se basa en elegir a la mejor persona posible, dadas estas restricciones”, dice Miranda.

Finalmente, en un mercado como el del amor donde las preferencias están en un continuo cambio como pasa con las decisiones que tomamos y movidos por la acción que tienen las emociones en las personas, indudablemente lleva a crear una demanda y oferta del amor, en donde quien más desee el amor (sentimiento o sexo) de la otra persona demandara más, mientras quien sea más precavido o indiferente ofertara poco, y como no ha de faltar la competencia, el mercado de la prostitución y la pornografía evitan el cortejo y el romanticismo, van directo, intercambian sexo por dinero, rotando mucho en el mercado de parejas.

Bibliografía

Harford, T. (2009). La lógica oculta de la vida: como la economía explica todas nuestras decisiones (p. 374). Madrid: Ediciones Temas de Hoy

Estilos de vida (2014) El Tiempo: http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/gente/tenga-las-cuentas-claras-en-el-amor/14685880

Nota

[1] Cita rápida, Speed dating o Multicita es un proceso formalizado de emparejamiento o sistema de citas (una variante del tradicional sistema de encuentros, cuyo propósito es disfrutar de citas románticas o de amistad).

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