Ya conocemos el costo de hacer, pero no sabemos cuál es el de no hacer

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Andrés Yesid Calderón Amaya

La propuesta de urbanización del Alcalde Mayor de Bogotá Enrique Peñalosa, “Ciudad Norte”, ha sido fuertemente criticada debido a que se realizaría en terrenos de la reserva Thomas van der Hammen, protegida por su gran valor ambiental y ecológico (ACCEFYN, 2011), su riqueza en fauna y flora además de la productividad alta en suelos gracias a sus aguas subterráneas (Andrade, 2016). Sin embargo, muchos científicos y los ciudadanos inconformes con el proyecto parecen estar ignorando los patrones y las características del crecimiento poblacional en la capital y en sus municipios aledaños, así como el cambio estructural en la demografía y la vivienda, factores que podrían convertirse en una verdadera amenaza para el medio ambiente y la calidad de vida de los futuros habitantes de la sábana. La planeación es necesaria antes que se hagan notorias las consecuencias.

Bogotá metropolitana está constituida por la capital y alrededor de 20 municipios que conforman la Sabana homónima. Actualmente tiene una población de 9.476.000 habitantes según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE, 2011). Se estima que para el año 2020 tenga alrededor de 10.200.000 habitantes y según cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP), presentadas por el Alcalde en un reciente debate, en 40 años el número de habitantes se elevará a 12,9 millones. Más que estas cifras de crecimiento demográfico, preocupa su estructura y las tendencias que hoy está siguiendo junto con sus respectivas consecuencias. El objetivo de Ciudad Norte y los otros proyectos de vivienda (Ciudad Rio, Ciudad Mosquera y Ciudad Bosa-Soacha) propuestos por el Distrito es organizar la distribución de este incremento poblacional y así no se agraven los problemas que hoy en día se presentan en materia de transporte, servicios y bienes públicos, el bienestar y otros.

La última encuesta multipropósito realizada por la Secretaria Distrital de Planeación de Bogotá (2014) en conjunto con los municipios de la Sabana y otras cabeceras municipales en Cundinamarca da cuenta del incremento desorganizado que sufre la región y su mancha urbana. Usme, Bosa, Ciudad Bolívar y Suba fueron localidades que crecieron poblacionalmente a tasas superiores que la promedio de la ciudad, y en estas se encuentra la mitad de las personas pertenecientes a estratos 1 y 2 (Bogliciano, Jiménez Lozano, & Reyes Galvis, 2015), los cuales poseen mayor déficit de vivienda y un menor acceso a parques, zonas verdes y transporte según la encuesta.

En cuanto a los municipios aledaños, que también presentan un crecimiento en población, todos los trayectos para llegar al trabajo se demoran más de una hora principalmente porque el centro laboral queda en el D.C. Un caso especial es el de Soacha, que con más de 500.000 habitantes, es el municipio que tiene menos acceso a zonas verdes, tiene mayores problemas habitacionales (déficit cualitativo) y las personas se demoran  más de 100 minutos en llegar a su trabajo diariamente. Además, más del 50% de los habitantes en ocho municipios encuestados no son oriundos de ellos, este es el caso de Mosquera con 71%, Chía con 64%, Soacha con 58%, entre otros. En Bogotá esta cifra es del 32%.

Lo inquietante es como se organizarán los 3,5 millones de habitantes que se planifica llegarán a la ciudad. Los resultados de la encuesta antes mencionada muestran un crecimiento en los hogares unipersonales en todas las localidades bogotanas. El porcentaje de hogares con un solo miembro aumentó de 11,5% en 2011 a 14,5% en 2014, con cifras superiores en 4 municipios aledaños. Esto se traduce en más viviendas que se necesitarían construir, y la ciudad actualmente parece no dar abasto pues el Alcalde Mayor mencionó que la mitad de compra-venta de domicilios en la sabana se realiza por fuera del distrito. Al no tener suficientes oportunidades laborales, los residentes se tienen que desplazar diariamente hacia Bogotá, ya sea por medio de carros particulares o busetas convencionales, generando un consumo mayor de energía, contaminando el aire e incrementando el calentamiento global, porque Transmilenio solo llega hasta Soacha (y con muchos inconvenientes según las noticias) y la primera línea del metro estará ubicada únicamente en la zona urbana capitalina.

De manera que no construir Ciudad Norte y dejar que la ciudad crezca siguiendo los patrones actuales causaría también impactos económicos y ambientales para la ciudad, la región y sus habitantes. No creo que se deba construir en toda la reserva porque esta tiene zonas muy importantes como bosques y el denominado “Cerro de la Conejera”, pero ya está determinado que en ella no todo es árbol y verde, también hay partes para diferentes usos así como pastizales, etc. El Alcalde se ha equivocado en algunos de sus comentarios y actitudes: definir la reserva como un lugar donde solo hay potreros comunes y decir que no hay estudios sobre esta. Tal vez no se construya el número de viviendas proyectadas pero como la directora del Instituto Humbolt dijo: “Urbanización y Reserva pueden coexistir” (Montoya, 2016), no se deben tomar decisiones aceleradas, se deben realizar los suficientes estudios y recuperar otros espacios (sembrar más árboles en los pastizales y construir parques) para el cambio de naturaleza a cemento no sea tan notorio en la ciudad.

Referencias

ACCEFYN. (2011). SOPORTE SOBRE LA DECLARACIÓN SOBRE LA RESERVA FORESTAL REGIONAL DEL NORTE “RFRN” DE BOGOTÁ.

Andrade, G. (2016). El soporte científico de la reserva van der Hammen que ignora el alcalde. un periódico. Obtenido de http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/el-soporte-cientifico-de-la-reserva-van-der-hammen-que-ignora-el-alcalde.html

Bogliciano, F., Jiménez Lozano, L., & Reyes Galvis, D. (2015). Identificar la incidencia de la estratificación socioeconómica urbana sobre la segregación de los hogares colombianos.

DANE. (2011). ESTIMACIONES DE POBLACIÓN 1985 – 2005 Y PROYECCIONES DE POBLACIÓN 2005 – 2020 TOTAL MUNICIPAL POR ÁREA.

Montoya, S. N. (2016). “Urbanización y Reserva Thomas van der Hammen pueden coexistir”: Brigitte Batipste. El Espectador.

Secretaría Distrital de Planeación de Bogotá. (2014). Encuesta Multipropósito 2014, Principales resultados en Bogotá y la Región.

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