Históricamente moldeados

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Joan Daniel Rojas Sierra

”La historia económica se reduce a la historia de la economía de mercado, observada desde sus orígenes hasta fin” Cari Brinkman

En esta ocasión, y por participación directa de los aportes hechos por “La dinámica del Capitalismo” de Fernand Braudel, quien fue un historiador francés que revolucionó la historiografía del siglo XX, al considerar los efectos de la economía y la geografía en la historia total, dirigiré mis palabras al análisis de esta “historia económica” que no ha parado de moverse, de mostrarnos una realidad que parece ser la correcta, de mostrarnos un sistema que nos tocó socializar, conocer y sobre todo, en mi más sincera opinión: de sumergirnos de manera repetida, infinita, hasta nuestros días, en una realidad que nos limite y que decidirá por nosotros durante toda nuestra existencia. Es así como se puede contextualizar la historia, como hecho para entender nuestro statu quo y el estado coyuntural de nuestra sociedad.

Braudel decía que hay algo en la vida que se ha hecho cargo de nosotros sin que nos hayamos dado cuenta de ello: la costumbre, o en palabras más concretas, la rutina. Estas últimas siendo la condena de los hombres, tan congénitamente inventores como rutinarios, es decir, la vida material. Entendida esta última como una parte activa a la que no podemos huirle. Cambios social y económicamente marcados han ido cambiando de lucidez en el transcurso de los años, y parece ser que nosotros, quienes como la rutina lo designa: activos dentro de la vida, no nos percatamos de ello.

Cómo es posible que esta costumbre, esta rutina, nos lleve al punto que hasta el “número de hombres” de nuestra sociedad haya sido suciamente manipulado y retraído cuando las ocasiones de restablecer un “juego del equilibrio demográfico” lo hayan demandado. Penurias, escaseces, carestías, duras condiciones de la vida diaria, guerras y, finalmente una larga sucesión de enfermedades, que aunque actualmente son presentes, ayer fueron plagas apocalípticas para nuestra sociedad. Y ¿Cómo podía el hombre desde el momento de su frágil nacimiento, escapar a todas estas agresiones? Se cuestionaba Braudel. Lo mismo refuto yo, ya que somos conscientes que al momento de nacer, un sistema ya organizado debe estar esperándonos con sus puertas abiertas para seguir contribuyendo, para seguir en la rutina.

Tal y como ha pasado con el número de hombres, también lo ha sido para la economía, para la economía de mercado. Ya que, en consideración con la afirmación de la manipulación demográfica que hemos sufrido desde siempre, la rutina y la costumbre que hemos pactado, nos condena a que seamos unas “masas moldeables” por la historia. Ciudades, monedas, mercados, intercambios mutuamente beneficiosos, han impulsado la creciente “modernidad” que vivimos.

Pero, ¿hemos sido consciente de ello? Innumerables decisiones se han llevado a cabo dentro de nuestra historia; desde que agentes económicos tan elementales como los campesinos, han sido obligados por el sistema a ser parte de él por la necesidad, hasta agentes mucho más avanzados y competitivos que la jerarquía ha implementado, en donde las transacciones de grandes capital se llevan a cabo, y en donde todo lo que es ahora nace. Porque, ¿cómo creen ustedes que los grandes sistemas se pueden alojar? Fácil, donde haya más poder económico para que éste, por sí sólo, no requiera de la aceptación de nosotros, los del mercado elemental.

Es así como, aún con pocas ideas, me permito asistir y evaluar, al igual que Braudel, que el estudio incesante de los diferentes “ciclos económicos” que nuestra sociedad ha vivido en su historia económica, permiten de hecho, conocerla, pero de responsabilidad nuestra; analizarla, reprocharla, criticarla y buscarle solución. Porque sólo conociendo nuestra llamada historia de mercado, podemos, como economistas, abogados, historiadores, y futuros actores del mercado avanzado, actuar sobre éste sistema, edificarlo, mejorarlo, y hacerlo mucho más humano.

Referencias

Braudel, F (1985). La dinámica del capitalismo (p. 48). Fondo de Cultura Económica

https://es.wikipedia.org/wiki/Fernand_Braudel

Mejía, Álvaro (2001). El estado y la política en el siglo XIX (p. 90). Punto de lectura.

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2 pensamientos en “Históricamente moldeados

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