Un gobierno sordo a los gritos del Catatumbo

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María Camila Arias Arévalo

El conflicto armado colombiano es una realidad que durante largos años ha marcado la historia del país, dejando secuelas negativas sobre todo en las regiones campesinas. Uno de los territorios afectados la zona del Catatumbo, ubicada en Norte de Santander y en el que se basa este gran documental titulado Los hijos del Catatumbo, en él se muestra aquello que los medios de comunicación no fueron capaces de mostrar y que ocultaron durante esta manifestación, ese otro lado que nunca se nos muestra, que siempre es omitido.

La lucha por tierras y el reclamo por derechos han dejado asesinatos, pobreza, indignaciones y miserias de inocentes campesinos que mueren luchando por obtener un reconocimiento de propiedad y de derechos. El incumplimiento y abandono por parte del gobierno se ha convertido en motivo de lucha para estos campesinos, una lucha que parece ser vana, que parece no ser escuchada.

En Colombia se presentan brechas de desigualdad muy grandes entre habitantes urbanos y rurales, no se les ha dado los mismos derechos y oportunidades en sectores como la salud, educación, vivienda y transporte. El bajo logro educativo en estas zonas es sumamente notorio, es un problema no solo de cobertura sino de pertinencia y calidad, la alta cifra de analfabetismo muestra la brecha cada vez mayor de disparidad entre el nivel de educación rural y urbana; un nivel de salud pésimo, que para poder ir a un hospital o a un centro de salud se hace casi imposible (carretera dañadas, una distancia bastante grande, falta de dinero, etc). Viviendas en mal estado con poco acceso a servicios de acueducto y alcantarillado y como si fuera poco arrebatadas por la guerrilla. Además se encuentra el alto nivel de desigualdad reclinado hacia las mujeres en este tipo de zonas, pues se presenta una carga excesiva de actividades de cuidado sin remuneración ni reconocimiento. Por esto y mucho más es que se presentan las protestas por parte de campesinos hacia el gobierno, porque se han cansado de tantas injusticia de tanta inequidad y de tanto abandono.

La revista semana en los tiempos de la protesta publicó una entrevista hecha a Monseñor Leonardo Gómez Serna que en ese entonces era el presidente de la Red de Programas de Desarrollo y Paz (Prodepaz), en ella afirmó lo siguiente: “Estuve seis años como obispo del Catatumbo, después fui obispo en la provincia de Vélez, en Santander, y finalmente en el sur de Bolívar y he visto el mundo campesino completamente olvidado por el gobierno nacional, no hay políticas que beneficien a las comunidades rurales, y por eso llegan momentos en que ya el campesino no resiste y es lo que está pasando precisamente ahora en el Catatumbo.” Además respondió lo siguiente cuando le preguntar que como calificaba las protestas hechas en esos días: “Son justos los reclamos que están haciendo los campesinos. Es cierto que han llegado a extremos y nadie está de acuerdo con los extremos, pero creo que esa misma situación la ha estado viviendo el campesinado colombiano en diferentes lugares del país.”

Averiguando un poco más acerca de lo sucedido en el Catatumbo encontré esta entrevista y me llamo la atención porque en las palabras dichas vi mucha certeza; si bien es cierto que en la manifestación se llegó a extremos (las muertes de civiles totalmente independientes de la lucha y los demás daños causados a personas externas), esto quizá era algo que tenía que suceder, era evidente el cansancio la indignación y de alguna manera el resentimiento que viven estas personas, era necesario que se hicieran sentir y escuchar para ver si así sus necesidades son atendidas.

Todos sabemos que la zona rural en Colombia hace parte estratégica para el desarrollo del país, no solo por razones económicas, sino también como un proceso de superación del conflicto, sin embargo el atraso relativo es cada vez más evidente. Campesinos colombianos, que realidad tan fría les ha tocado vivir, pero que gran admiración y respeto generan, que lastima que este gobierno, e inclusive nosotros, no los sepamos valorar.

Referencias

http://www.semana.com/nacion/articulo/protestas-catatumbo-justas/351752-3

https://colaboracion.dnp.gov.co/CDT/Agriculturapecuarioforestal%20y%20pesca/Documento%20Marco%2020141023.pdf

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