La influencia de la excitación en el coste de las normas por el efecto de las expectativas

1770

Laura Camila Olaya Acevedo

Hablare de como el deseo nos lleva a cruzar nuestros límites. Mezclando así las normas sociales con las normas mercantiles y de cómo la influencia de la excitación nos hace ser otros, sin dejar de lado las expectativas. En las normas sociales se puede decir todo es generosidad; mientras en las normas mercantiles todo es interés. No obstante no se puede dejar pasar que al ejercer las normas sociales, también se espera algo a cambio pero no materialmente, y es ahí donde se abre la gran brecha entre lo social y lo mercantil.

Para saber aplicar las normas sociales en una empresa debe ser desde el principio hasta el final, no como ciertas empresas que vanamente solo las aplican en un principio cuando todo es color rosa con sus empleados o clientes y cuando no lo es, aplican las mercantiles. Una vez mencionadas las normas mercantiles, es difícil volver a las normas sociales y en algunos casos imposible. Las normas mercantiles nos hacen ser fríos y calculadores, por así decirlo, pues ellas se enfocan solo en lo material, en querer hacer las cosas a cambio de un gran valor monetario a veces se aceptan regalos como paga pero no es suficiente por eso el dinero es lo más esperado. Las normas sociales nos hacen ser generosos y colaboradores; ¡pero cuidado! Esto tiene un límite, no se puede abusar de ellas porque terminaran mal las cosas, llevando así a la persona a pensar en las normas mercantiles y difícilmente restableceremos relaciones sociales después de haber cruzado las mercantiles.

Cuando hablamos de quienes somos y de cómo nos comportamos, básicamente lo hacemos en estado normal, sin alteración alguna de nuestras emociones y por ende nos atribuimos como buenas personas, gente de bien. Pero cuando ese comportamiento es cuestionado por como pensamos cuando estamos excitados deja mucho que pensar para así reflexionar. Lo demuestran muchos estudios en los cuales se les hacían a las personas participantes preguntas acerca de cosas que ellos consideraban que es lo correcto a su criterio, pero cuando se les hacían en un estado de excitación su pensamiento cambiaba y daba a conocer como en tal estado su probabilidad de no ser ellos mismos al pensar diferente cambiaba casi radicalmente esto debido al deseo.

Queda por comprobar que esto también puede pasar con otras sensaciones como el hambre, la ira, la tristeza, etc. Con las probabilidades de que suceda igual y cambiemos al sentirlas, claro está con resultados diferentes pero de igual forma no siendo nosotros mismos. En cuanto a las expectativas, es muy notorio como lo que vemos y escuchamos de los productos a consumir influye mucho en nuestras decisiones y nos dejamos llevar por eso. Puede que si compramos o consumimos algo poco conocido del cual no hemos escuchado nada nos cause desconfianza, pero si es desconocido para nosotros y conocido por otros empezaremos a escuchar cosas, las cuales tal vez nos impulsen a comprarlo puesto que las expectativas de los demás influyen mucho en nuestras vidas.

Un claro ejemplo de esto es de lo que habla Dan Ariely  en su libro Las trampas del deseo (Capitulo 9), en el que planteo un experimento entre la Coca-Cola y la Pepsi; que consistía en reunir un grupo de personas y darles a probar dos bebidas marcadas con las letras M y Q, y luego preguntarle a los participantes que bebida creían que estaban tomando si Coca-Cola, Pepsi o una bebida indeterminada. A diferencia de cuando sabían que bebida estaban tomando, que muchos optaban por la Coca-Cola, no por sus propiedades químicas si no por su imagen en el mercado. De este modo los investigadores sabían la reacción de los participantes al saber que estaban bebiendo como cuando lo ignoraban.

Dado todo esto podemos decir que las trampas del deseo están muy presentes en nuestras vidas impulsándonos así a cruzar el límite entre lo emocional a lo material, queriendo reemplazar un gesto de generosidad en este caso las normas sociales por dinero el cual pasa a ser las normas mercantiles. Dejándonos seducir por el deseo al tomar nuestras decisiones sin dejar de lado las influencias de los demás.

Referencias

Ariely, Dan (2008). Las trampas del deseo- 4 edición (Capítulos 4,5 y 9)

Columnas relacionadas

601. Las normas sociales y las normas mercantiles

623. De la racionalidad y las normas sociales

1307. El “efecto gratis”: (i)racionalidad, normas mercantiles y normas sociales

logo-emar3.jpg

Anuncios

Un pensamiento en “La influencia de la excitación en el coste de las normas por el efecto de las expectativas

  1. Pingback: Expectativas favorables | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s