Todo respecto a la relatividad

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Karyn Jyneth Carvajal Garcia

Un día trae millones de decisiones, y un aspecto importante de la toma de estas se basa en la teoría de la relatividad. Un ser humano raramente elige las cosas en términos absolutos, no tenemos un medidor de valor interno que nos digan cuánto vale cada cosa, pero a la hora de escoger siempre observamos las cosas que nos rodean con relación a las demás. Esto es pues una de las razones de la relatividad y para entenderla mejor mostraré un ejemplo de Ariely D en su libro las trampas del deseo: “Fijémonos, en lo que hace Juan, el dueño de la tienda de televisores. Éste emplea la misma clase general de trucos con nosotros cuando decide qué televisores poner juntos en el escaparate:

Grundig de 19 pulgadas, por 210 euros

Sony de 26 pulgadas, por 385 euros

Samsung de 32 pulgadas, por 540 euros

¿Cuál de ellas elegiría usted?

En este caso, Juan sabe que a los clientes les resulta difícil calcular el valor de las distintas opciones (¿quién sabe realmente si el Grundig de 210 euros es o no mejor que el Samsung de 540?). Pero Juan sabe también que, dadas tres opciones, la mayoría de la gente escogerá la intermedia. ¿Se imagina, entonces, qué televisor situará Juan como el de precio intermedio?… ¡Ha acertado!: precisamente el que quiere vender”.

Con este ejemplo se evidencia como está estructurada nuestra mente a la hora de elegir entre varias cosas, sin poder evitar observar la relación y a su vez las cosas físicas y/o emociones-experiencias para poder escoger de la forma más acertada y razonable.

Para seguir con la idea de la relatividad, un término importante que viene a relucir es el de <<señuelo>>, que es un agente en acción sin duda que interviene en más decisiones de las que cabría imaginar, ayudando a que sea más fácil la elección.

La relatividad es fácil de entender, pero gracias a ella no sólo tendemos a comparar meramente las cosas unas con otras, sino que tendemos asimismo a comparar cosas que son fácilmente comparables, y a evitar comparar cosas que no son fáciles de comparar. Para poder entender mejor, un ejemplo también expuesto en Las trampas del deseo, Ariely D, es:

“Suponga que pretende comprar una casa en una nueva población a la que va a trasladarse. Su agencia inmobiliaria le lleva a ver tres de ellas, todas las cuales en principio le interesan. Una es de estilo contemporáneo, mientras que las otras dos son de estilo más clásico. Las tres cuestan lo mismo; las tres resultan igualmente deseables, y la única diferencia es que una de las clásicas (el «señuelo») necesita un tejado nuevo y el propietario ha deducido unos pocos miles de euros del precio para cubrir ese gasto adicional. ¿Cuál de ellas elegiría usted?”. Claramente lo más probable es que usted elija la clásica que no necesita arreglo basándose en comparaciones y basándose en el contexto, así no sepa mucho sobre la contemporánea y a su vez evitando el señuelo.

Así pues, la relatividad nos ayuda en nuestro día a día, pero también puede hacernos muy desgraciados. Comparar siempre nuestra vida con la de otros genera celos y envidia, como a su vez infelicidad, y no podemos evitarlo pues desde que nacemos estamos predispuestos a comparar.

Pero no todo es malo ya que podemos controlar los <<círculos>> que nos rodean, moviéndonos hacia círculos más pequeños que potencian nuestra felicidad relativa; es decir, si queremos comprar algo pues nos limitamos a mirar lo que podemos permitirnos. Otra idea buena es cambiar nuestro foco de atención de lo estrecho a lo más amplio. Esto a su vez tiene repercusiones ya que consideramos nuestras decisiones de forma relativa y la comparamos a escala local según las alternativas. Claramente pensar con amplitud no es fácil puesto que nuestra forma natural de pensar consiste en hacer juicios relativos.

Para terminar, citaré el final del libro: “Es una lección que todos podemos aprender: cuanto más tenemos, más queremos. Y el único remedio para ello es romper el círculo de la relatividad.”.

Referencias

Ariely, D. (2008). Las trampas del deseo: La verdad de la relatividad. Página 70.

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2 pensamientos en “Todo respecto a la relatividad

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