Las condiciones de la vivienda, las necesidades básicas y el trabajo decente: Perspectivas de incidencia desde la política pública en Santander, (2010-2015)

1825

Ingrid Yadira Arenales Jaimes

Dado que la mira central de este estudio estará puesta en la representación de las condiciones de vivienda y las NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas) como proyecto para analizar la incidencia de las políticas públicas en Santander con respecto al trabajo decente, será necesario plantear algunos parámetros que sirvan de ejes conceptuales sobre los que se pueda apoyar la lectura interpretativa. Para empezar, entenderemos el concepto de trabajo decente, del mismo modo en que es definido por la OIT (Organización Internacional del Trabajo): “trabajo productivo en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad, en el cual los derechos son protegidos y que cuenta con remuneración adecuada y protección social” (OIT, 1999a).

Es importante precisar que dicho concepto es relativamente nuevo y que inició como una propuesta en la 87º Conferencia Internacional del trabajo y posteriormente se consolidó como el Gran Objetivo del Siglo XXI (Levaggi, 2006). Dicho concepto hace referencia a varios aspectos relacionados con el trabajo dentro de los que cabe resaltar la seguridad, participación y bienestar de los trabajadores, en otras palabras TD sería aquel trabajo que entregue “ingresos suficientes para la satisfacción de necesidades básicas” (OIT, 2010: 52).

La OIT parte de una primera noción en la que señala que éste debe orientarse hacia los cuatro objetivos estratégicos de dicha entidad que son: a) la promoción de los derechos laborales; b) la promoción del empleo; c) la protección social contra las situaciones de vulnerabilidad, y d) el fomento del diálogo social (OIT, 1999a, págs. 4-5). Dicho concepto hace referencia a varios aspectos relacionados con el trabajo dentro de los que cabe resaltar la seguridad, participación y bienestar de los trabajadores, en otras palabras TD sería aquel trabajo que entregue “ingresos suficientes para la satisfacción de necesidades básicas” (OIT, 2010: 52).

Por su parte Farné en su estudio sobre la calidad del empleo en Colombia afirma que el concepto surge con el objetivo de poner fin al trabajo enmarcado en condiciones de inseguridad, incertidumbre y falta de garantías laborales como consecuencia de la globalización y liberalización de los mercados mundiales que impulsaron la búsqueda de menores costos de producción y de crecientes niveles de productividad y competitividad por parte de las empresas. Ello, junto con la dinámica del cambio tecnológico, ha llevado a una transformación radical de su organización productiva. En especial, esta transformación se ha caracterizado por una disminución de la integración vertical de las empresas y por la descentralización y externalización de funciones y partes del proceso productivo. Esto se ha reflejado en una búsqueda de mayores niveles de flexibilidad —no sólo del empleo, sino también de los costos laborales, del horario de trabajo y funcional— (Farné, S. 2003).

“El trabajo decente es una meta, que recoge una aspiración universal de las mujeres y hombres de todo el mundo, y expresa sus esperanzas de obtener un trabajo productivo en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana. No obstante las transformaciones que ha experimentado el mundo del trabajo, la esencia de lo que la gente espera del trabajo es un valor permanente, independientemente de las culturas y de los niveles de desarrollo. El trabajo decente es a la vez un objetivo individual, de cada persona y de sus familiares, y un objetivo de desarrollo para los países (Somavia, 2001).

Lo anteriormente mencionado generó incremento en el empleo independiente, la subcontratación y en los trabajadores por cuenta propia, a quienes se le trasladó su protección social, se les imposibilitó el sindicalismo, tuvieron menor estabilidad laboral y remuneraciones, generando desigualdad social.

Ahora bien, al entender mejor el concepto de trabajo decente se presupone principalmente que a medida que los trabajadores gozan del mismo, estos logran incrementar la satisfacción de las necesidades básicas, dentro de las que se encuentran las condiciones de vivienda. Es por eso que surge un nuevo parámetro que es preciso conceptualizar a partir de este momento “NBI”, el cual es un método directo para identificar carencias críticas en una población y caracterizar la pobreza.

En Colombia la metodología de NBI busca determinar, con ayuda de algunos indicadores simples, si las necesidades básicas de la población se encuentran cubiertas. Los grupos que no alcancen un umbral mínimo fijado son clasificados como pobres. Los indicadores simples seleccionados son: Viviendas inadecuadas, hogares con hacinamiento crítico, viviendas con servicios inadecuados, hogares con alta dependencia económica y hogares con niños en edad escolar que no asisten a la escuela. Según los resultados del censo 2005, el 21.93% de la población del departamento de Santander presentó Necesidades Básicas Insatisfechas.

Desde esta perspectiva resultará interesante reflexionar acerca de las perspectivas de incidencia desde la política pública sobre el trabajo decente, para analizar su influencia sobre la satisfacción de las Necesidades Básicas, siguiendo las dimensiones y lineamientos establecidos por la OIT.

Bibliografía

Farné, S. (2003). Estudio sobre la calidad del empleo en Colombia. OIT.

Espinoza, M. (2003). Trabajo decente y protección social. OIT, Santiago de Chile.

Anker, R., Chernyshev, I., Egger, P., Mehran, F., & Ritter, J. A. (2003). La medición del trabajo decente con indicadores estadísticos. Revista Internacional del Trabajo, 122(2), 161-195.

Bescond, D., Chataignier, A., & Mehran, F. (2003). Siete indicadores para medir el trabajo decente. Comparación internacional. Revista Internacional del Trabajo, 122(2), 197-231.

Ghai, D. (2003). Trabajo decente. Concepto e indicadores. Revista Internacional del trabajo, 122(2), 125-160.

http://www.dane.gov.co/

Infante, R., & Sunkel, G. (2004). Chile: trabajo decente y calidad de vida familiar, 1990-2000. Oficina Internacional del Trabajo.

Columnas relacionadas

1475. El sentido de la vida en dos mundos

1480. La economía en nuestras vidas y el negocio tras de ellas

1622. El costo de oportunidad: ¿La lógica oculta de la vida?

logo-emar3.jpg

Anuncios

3 pensamientos en “Las condiciones de la vivienda, las necesidades básicas y el trabajo decente: Perspectivas de incidencia desde la política pública en Santander, (2010-2015)

  1. Pingback: Explicación del problema mediante la construcción teórica | Racionalidad Ltda

  2. Pingback: Acompañamiento social por parte del Gobierno al Programa de Vivienda Gratuita en el marco de la política pública de vivienda 2010-2015 en el Municipio de Bucaramanga | Racionalidad Ltda

  3. Pingback: Efectos socio-económicos de los subsidios de vivienda como políticas del Estado Colombiano | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s