Devaluación de la moneda colombiana

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Julieth Stephany Ramos Sánchez

Así como las cosas tienen un valor, las monedas de los países (pesos, dólares, reales, libras esterlinas, etc.) también tienen un valor determinado. La devaluación es la disminución en el valor de la moneda nacional en comparación con otras monedas extranjeras. En la actualidad, Colombia es uno de los países de América Latina que registra una mayor devaluación con respecto al dólar. No es una casualidad que los países donde más se ha devaluado su moneda son aquellos en los cuales el petróleo juega un papel importante en su economía. Desde que empezó a caer el precio internacional del crudo, no solo en las economías latinoamericanas, sino en todas las del mundo donde el petróleo es factor importante de ingresos, se han sentido consecuencias de este tipo.

La dependencia de Colombia al precio del barril del petróleo ha sido una de las principales consecuencias de la devaluación del peso colombiano.  El precio del petróleo juega un papel fundamental en la variación del peso colombiano, pues es el principal producto de exportación del país. Si sube el precio del crudo, el peso colombiano se aprecia y si baja, la moneda colombiana se deprecia. Al ser el petróleo un negocio que pierde rentabilidad, los inversionistas del sector pierden interés; eso también se ha notado en la caída de inversiones, lo cual significa que también entran menos dólares al país por esa vía, cosa que incide para que el peso colombiano se deprecie más frente a la divisa americana.

Estos cambios de valor en las monedas tienen grandes consecuencias para la economía, pues para los países o las empresas que tienen deudas en monedas extranjeras (dólar), el valor de su deuda en caso de una devaluación, aunque dicha deuda sea la misma, tal valor no va a ser el mismo (en la moneda local), porque las empresas y los países necesitarán obtener más recursos en la moneda local para pagar el mismo valor de la deuda contraída inicialmente en una moneda extranjera, razón por la cual dicha deuda será más costosa. Según cifras del Banco de la República, la deuda externa total de Colombia  a septiembre de 2015 alcanzó los 109.280 millones de dólares, deuda que se multiplicó a raíz de los recientes cambios de la moneda extranjera. Esto representa un crecimiento del 8% frente al saldo a diciembre de 2014. El sector real, incluido el gobierno, aumentó el monto de sus obligaciones con el exterior en 5.493 millones de dólares, mientras que el financiero lo redujo en 676 millones. El saldo de la deuda externa, a septiembre de 2015, representaba un 37,1% del PIB, 10,3 puntos porcentuales más que en diciembre de 2014. El 92% de este incremento se explica por el menor valor en dólares del PIB. La deuda externa del sector privado se ubicó en 44.017 millones de dólares y la del sector público alcanzó 65.280 millones de dólares.

Por estas razones, cuando se devalúa el peso colombiano, los exportadores celebran, pero los importadores no. Para garantizar que los cambios de valor en las monedas no sean muy fuertes, los gobiernos de los países establecen políticas económicas que les permitan controlar el valor de la moneda local según como tengan proyectada la economía del país. Algunas de las políticas pueden involucrar sistemas como bandas cambiarias, emisiones de dinero, restricciones a la circulación de moneda extranjera, etc.

Una moneda de menor valor beneficia a las exportaciones, ya que con la misma cantidad de moneda extranjera pueden comprarse más divisas nacionales por lo tanto, las exportaciones aumentan, algo muy bueno para cualquier economía. En los últimos meses, el peso colombiano se ha devaluado un 80% frente al dólar. Esto tiene felices a los exportadores, pues siempre se ha dicho que la tasa de cambio es una variable estratégica para mejorar la competitividad y aumentar la rentabilidad de las empresas y del sector agropecuario. Pues bien, las últimas cifras de comercio exterior reveladas por el DANE no parecen coincidir con esta teoría, ya que las ventas externas del país disminuyeron en un 40%. ¿Pero cómo se explica entonces este comportamiento?

Según los expertos, varias razones permiten entenderlo. En primer lugar, el efecto de la devaluación no se transmite de manera inmediata, pues vender al exterior es un proceso que toma algún tiempo y los precios se van ajustando paulatinamente. Otra razón, es que las ventas de bienes no tradicionales (productos que se exportan con muy poca frecuencia, y el país no depende de las ganancias que estos generen) tienen como principal destino los países vecinos cuyas economías, están desaceleradas y por lo tanto compran menos. Durante enero de 2015, las ventas externas a la Comunidad Andina cayeron un 19%, a Perú disminuyeron un 33% y a Ecuador un 11%.

Pero ¿por qué no aumentaron las exportaciones no tradicionales con la devaluación? Cuatro razones explican ese fenómeno. En primer lugar, la oferta exportable del país se desmanteló por la prolongada revaluación; su reconstrucción, en medio de una situación internacional adversa y del hostigamiento de absurdas regulaciones, tomará bastante tiempo. Segundo, la demanda de las principales economías del mundo está estancada; únicamente la de Estados Unidos mantiene una débil recuperación que no ha sido capaz de impulsar sus importaciones desde América Latina (a pesar del cambio favorable en los precios de las monedas). Tercero, ya que buena parte de otros países latinoamericanos también ha devaluado, Colombia no ha ganado competitividad frente a ellos. Y por último, la economía de Venezuela, el destino natural de nuestras exportaciones no tradicionales, se encuentra postrada y, por razones políticas, cerrada a los negocios con Colombia.

De igual forma, los importadores colombianos se han visto afectados con la devaluación del peso colombiano, ellos tienen dos opciones: subir el precio de sus mercancías para que el consumidor pague la devaluación del peso, o reducir exponencialmente sus ganancias. En el primer caso perderían la ventaja competitiva del precio con respecto a otras empresas y en el segundo, sus negocios dejarían de ser tan rentables. Con un dólar caro, los turistas internacionales también se han visto afectados, pues tienen que pagar más por los pasajes y llevar más dólares para gastar.

La devaluación si tiene un efecto más automático que favorece a la industria colombiana por parte de la sustitución de importaciones, pues se está viendo en el mercado una renovada preferencia por los productos nacionales, lo que es bueno para la industria y el empleo ya que las grandes empresas al ver cómo muchos de los productos importados se encarecieron hasta en un 30%, se han visto obligados a llamar a los proveedores locales para abastecerse. Según los expertos, la devaluación abre la oportunidad para la recomposición de la industrialización y la generación de políticas que fortalezcan el actual tejido industrial del país, más allá de carbón y petróleo.

La otra cara de la moneda no es tan positiva. Un efecto indeseado de la devaluación es el aumento de la inflación, a través de los precios de los bienes e insumos importados, así como el incremento de los bienes producidos en el país que remplazan los que se dejan de importar como consecuencia de su mayor precio. La devaluación, por otra parte implica un empobrecimiento del país en moneda extranjera. Y también induce la caída del ingreso real de las personas, usualmente las más pobres, que no pueden protegerse del incremento de la inflación. Es posible, por esta razón, que las cifras comiencen a mostrar una elevación de la pobreza en los próximos meses. Por otro lado, los beneficios del narcotráfico aumentaron por la fuerte devaluación de la moneda nacional, lo que provocó un incremento importante de las hectáreas de cultivos ilícitos en el país.

En conclusión, ponderar los efectos de la devaluación no resulta nada sencillo. Aunque la devaluación del peso represente un alivio para los exportadores que durante varios años sufrieron por la revaluación del peso, los beneficios pueden tardar en llegar. Por otro lado, aunque sea más competitiva la producción nacional frente a la extranjera debido al incremento de los precios de bienes y servicios importados, el aumento de la inflación se traslada al consumidor. Por lo tanto, la devaluación es el factor que está causando el malestar económico del país. Pues sin duda, más que incrementar la competitividad, las devaluaciones han traído inflación y pobreza. Esperemos que algún día ese fenómeno que tanto nos afecta deje de producirse en el país.

Fuentes bibliográficas

Ventajas y desventajas de la devaluación del peso colombiano. Tomado de: http://www.elheraldo.co/economia/pros-y-contras-de-la-devaluacion-del-peso-215754

Consecuencias devastadoras de la devaluación de la moneda colombiana. Tomado de: http://www.elespectador.com/opinion/consecuencias-de-devaluacion

Cifras de la deuda externa de colombia. Tomado de: http://www.semana.com/economia/articulo/crece-la-deuda-externa-de-colombia/456294-3

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