Contratación estatal: Grupo Nule, corrupción y manejo administrativo

2036

Myriam Edith Monsalve Rondón

Hola en clase de Teoría de Juegos mi profesor me ha pedido que escoja un tema para escribir un documento y he decidido que les voy a hablar de la corrupción en la contratación estatal, caso específico: la caída del Grupo Nule. Este caso nos amplía y acerca a un entender del concepto corrupción en la realidad y práctica de la contratación estatal como un fenómeno cíclico que se autorrefuerza en sus causas y consecuencias.

Componentes como la desigualdad social, los inadecuados diseños administrativos, los impunidad frente a las prácticas corruptas; al igual que la aceptación social de la misma, dada en diferentes momentos y entidades son el ejemplo claro de un fenómeno que hace retroalimentación y que contempla el accionar irresponsable de quienes componen una parte de la comunidad y solo se preocupan egoístamente por sus intereses, sin importar que para sus beneficios personales haya gente que resulte injustamente perjudicada.

El Grupo Nule nació en Sucre en 1992 y llegó a Bogotá en 1998 cuando ganó un contrato con el IDU para hacer la ciclo ruta de Fontibón. En el 2002, se ganaron un contrato del Acueducto de Bogotá con el consorcio Aguas Kapital. Pero fue en el 2004 cuando entraron en grande en el escenario nacional y comenzaron a competir en serio con los contratistas de mayor trayectoria. Inclusive alcanzaron la cima de los medios de comunicación, cuando se volvieron socios de Cambio, la segunda revista más importante del país [1].

En ese mismo año, con una estrategia de romper precios y también de ofrecer coimas, los Nule se ganaron concesiones viales, de prestación de servicios públicos y de energía. Un proyecto en particular los catapultó como los Nuevos Cacaos de la contratación: la concesión de la doble calzada Bogotá-Girardot, el mayor proyecto vial del país en su momento.

El Gobierno de Uribe se los adjudicó pese a que el Procurador de entonces pidió que se declarara desierta la licitación por falencias en el pliego de condiciones y porque no era conveniente financieramente. Cuatro días después de adjudicada la concesión, como lo denunció Norbey Quevedo en El Espectador [2] el gobierno aceptó las primeras modificaciones de 18 que fueron aprobadas en los siguientes meses con una adición al contrato por casi 27 mil millones de pesos para la variante en Melgar. Y a pesar de sus retrasos e incumplimientos iniciales, la Dirección Nacional de Estupefacientes les prestó 25.980 millones de pesos para financiar esta concesión.

La historia del escándalo comienza el 28 de diciembre de 2007, así como lo narran en la Revista Semana del 2010 y 2011, cuando se ganaron la licitación de uno de los tramos de la troncal de TransMilenio de la 26, con la ayuda especial de Germán Olano y el contratista Julio Gómez.

“Julio Gómez es quien me ayuda a lograr la adjudicación de TransMilenio”, le dijo Miguel a la Corte. Y en su testimonio deja claro que en retribución por esa ayuda les dio al contratista Gómez y al congresista Olano contratos de 1.750 millones de pesos.

La Fase III de TransMilenio costaba en promedio un billón 153.000 millones y llegó a aumentar cerca de medio billón más, pero lo dividieron en cinco etapas y la de los Nule era la mejor tajada: 318.300 millones de pesos. El contrato fue asignado el 28 de diciembre de 2007; es decir, tres días antes de que Luis Eduardo Garzón terminara su periodo como alcalde. Pero la obra solo comenzó seis meses después, en junio de 2008, según el acta de inicio. Los Nule dicen que cuando les adjudicaron la obra no tenían todos los diseños, ni se había comprado siquiera la mitad de los predios.

En ese mismo 2008, según contó a la Procuraduría, Miguel Nule conoció al senador Iván Moreno en Miami. Esa reunión la concertó Álvaro Dávila abogado conocido en los círculos sociales de Bogotá, socio de la firma Dávila y Dávila Asociados, la cual se celebró con el propósito de escuchar del senador Iván Moreno que podían confiar en lo que les decía Dávila, se refiere a que en diciembre de ese año, 2008, iba a darse otra gran repartición de contratos del Distrito. Esta vez, los de mantenimiento de malla vial por cerca de 700.000 millones de pesos. El IDU dividió en seis zonas a Bogotá, y empresas de los Nule (en consorcio con empresas del ya mencionado Julio Gómez) se quedaron con dos de ellas y les fueron entregados 187.400 millones de pesos para hacer reparcheo de calles en el centro y el sur de Bogotá y a cambio los Nule deberían pagar una comisión del 6% del total del contrato a los Hermanos Moreno equivalente a 10.800 millones de pesos y del 2% cerca de 3.500 al contralor Miguel Ángel Moralesrussi.

Es ahí donde Miguel revela la manera como se fraguaba el pago de la “mordida” que viene a ser la nuez del modus operandi del llamado cartel de la contratación, donde la coima se cancela es a través de una triangulación sencilla: Los Nule les pagan a uno o a varios contratistas de la obra, que pueden ser de fachada y solo sirven de canal, para hacerles llegar la “mordida” a sus destinatarios.

En enero de 2010 se descubrió que más de ochenta mil millones de pesos provenientes de anticipos de obras habían sido desviados a otros intereses de dicho conglomerado, algo que causó gran indignación dentro de la opinión pública. Como respuesta, el alcalde de la ciudad Samuel Moreno Rojas ordenó la cesión del contrato a las empresas Transvial y Conalvías, la cual se llevó a cabo el 2 de febrero de ese año.

La polémica estalló el 25 de junio de dicho año cuando salieron a la luz pruebas que evidenciaban la negociación de multimillonarias comisiones por parte de Germán Olano, ex congresista de la República, al empresario Miguel Nule Velilla, y a su vez se agudizaron problemas tales como:  Liquidez, Cesación de pagos, elevado endeudamiento y retrazo en las obras.

En el año 2010, los tres integrantes del Grupe Nule, fueron privados de su libertad y a medida que los procesos fueron avanzando se establecieron pliego de cargos en contra de Ivan Moreno (Senador), Samuel Moreno (Alcalde de Bogotá), funcionarios públicos, representantes a la Cámara, concejales y contratistas a quienes les llevaron sus procesos y hoy pagan las respectivas condenas.

Referencias bibliográficas

EL CASO NULE.  Documental completo realizado por RCN Televisión.

FISCALIA GENERAL DE LA NACION.  Colombia

PERIODICO EL ESPECTADOR.  2010, 2011.

PERIODICO EL TIEMPO.  http://www.eltiempo.com/noticias/grupo-nule

PROCURADURIA GENERAL DE LA NACION.  Colombia.

REVISTA DE HISTORIA.  Facultad de Humanidades. Universidad Nacional del Comahue.  Argentina.

REVISTA SEMANA.  Colombia.  Septiembre 2011

Notas

[1] PERIODICO EL TIEMPO.  2013, 2014. 2015. 2016

[2] QUEVEDO, Norbey.  El Espectador.  2010.
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