Utilidad, niveles de aspiraciones y riesgo en las decisiones educativas

2124

Jisselle Paola Santander Celis

En la teoría económica la educación deriva su valor de su atributo de bien público, que tiene un mercado propio y se encuentra bajo la influencia de las leyes económicas de oferta y la demanda y, dependiendo de los fines del estudio, puede presentar varias acepciones. De esta forma, se considera un bien de consumo si el interés del individuo por elevar su nivel de escolaridad atiende al gusto por aprender y aumentar sus conocimientos; mientras que si sus motivaciones son mejorar su nivel de ingreso y calidad de vida, constituye un bien de inversión.

El análisis de las decisiones educativas basado en la teoría económica estándar asume que, dado que los individuos son racionales, cuando se enfrentan ante la elección entre diferentes alternativas, escogerán aquella que maximice su utilidad esperada, generalmente asociada a la opción con mayores rendimientos monetarios. De este modo, cuando los estudiantes se encuentran en la situación de escoger qué carrera universitaria estudiar, elegirán aquella que maximice los rendimientos esperados de su inversión en capital humano, dado su nivel de habilidades. Aunque este marco analítico arroja luces sobre el tema de las decisiones educativas, sin embargo no explica por qué en la práctica hay estudiantes que, incluso teniendo conocimiento de los menores salarios que ofrecen ciertas profesiones, eligen esas carreras. Además, deja de lado la influencia de los niveles de aspiraciones de los estudiantes y el riesgo que implica la toma de decisiones bajo incertidumbre en este contexto.

La aproximación teórica que sirve como marco de referencia para realizar un análisis de las diferencias de las elecciones educativas de acuerdo al género se deriva de la corriente de la elegibilidad, considerada como una “tentativa de integrar la dimensión bien de consumo de la educación en el modelo de la demanda” (Eicher, 1988). Este modelo, propuesto por Lévy-Garboua (1976) propone que la educación, como bien de consumo, tiene la particularidad de ser capaz de proporcionar a las personas cierta satisfacción y beneficios que pueden ser medidos a través del concepto de la función de utilidad. Así, dado que la función de utilidad de los estudiantes está relacionada con las ventajas que éste obtiene en el tiempo presente y el futuro y, que además estos dos elementos se pueden descomponer cada uno en su utilidad relacionada con la parte monetaria derivada de su paso por la universidad, otra con la utilidad de los bienes que podría adquirir en su vida de estudiante gracias a su familia o trabajo y otra con la no monetaria no individual.

Esta teoría ofrece un soporte teórico que podría explicar por qué algunos estudiantes eligen ciertas profesiones aun cuando tienen conocimiento de que los salarios que se pagan por estas son inferiores a otras. En el momento de escoger el programa académico a cursar y, que posteriormente, determinará su nivel de ingresos, hay quienes otorgan mayor importancia a la satisfacción personal por seguir sus preferencias que al componente monetario que implica tal elección. En este caso, los estudiantes que decidieran tomar estudios de larga duración se encontrarían a gusto con carreras económicamente no muy rentables pero que les significarían un mayor disfrute personal. No así sucedería con aquellos que concedieran mayor peso al componente económico de la decisión de carrera universitaria; estos estudiantes evaluarán las opciones y tomarán la decisión de cursar programas académicos que redunden en mayores ingresos monetarios en su vida profesional.

Ahora bien, dado que el modelo de elegibilidad no toma en cuenta la influencia en la toma de decisiones del riesgo en los niveles de aspiraciones de los estudiantes es necesario incorporar el análisis propuesto por Lionel Page (2005) a partir de la teoría de la Prospectiva (Kahneman y Tversky, 1979). Este análisis parte de una observación hecha por el sociólogo Raymond Boudon (1973) que contradice las predicciones del capital humano cuando señala que estudiantes con iguales aptitudes académicas eligen sistemáticamente diferentes niveles de estudios superiores atendiendo a su clase social.

Tanto el principio de aversión a la pérdida como el de la sensibilidad marginal decreciente en torno al punto de referencia de la teoría de la prospectiva permiten explicar el fenómeno de las desigualdades sociales en las decisiones educativas. Si los estudiantes con diferentes antecedentes sociales tienen distintos niveles de aspiraciones como Boudon asume, entonces ellos tomarán diferentes decisiones cuando se enfrenten a una decisión de riesgo acerca de continuar con una educación de largo plazo u optando por una trayectoria profesional más segura. La diferencia en la elección surge del hecho de que no todos los estudiantes atribuyen la misma ponderación al riesgo de seguir una carrera universitaria y esto se debe a la diferencia de la curvatura en la función de valor, que es cóncava para las ganancias y convexa para las pérdidas, lo que automáticamente implica una diferencia en la actitud frente al riesgo.

Generalmente los programas académicos que ofrecen mejores tasas de rendimientos implican mayor dificultad y, en igualdad de condiciones, los estudiantes prefieren aquellas carreras universitarias en las cuales su probabilidad de éxito es mayor o tienen menor riesgo de fracasar teniendo en cuenta sus antecedentes escolares al momento de tomar su decisión. En este orden de ideas, el estudiante de origen modesto sobrevalorará el riesgo por varias razones: El mercado de capitales es imperfecto por lo cual el costo de los estudios es mayor para quienes tienen pocos o nulos recursos y tienen que pedir prestado, que para aquellos cuyas familias subsidian el costo de la carga educativa. Además, el mismo costo no tiene las mismas consecuencias para quien debe pedir prestado y, por lo general los estudiantes de niveles socioeconómicos más altos tienen mejores logros escolares.

En la teoría de la prospectiva, los niveles de aspiraciones en los individuos están representados por los puntos de referencia, que podrían reflejar los logros académicos o profesionales de los padres ajustados por los cambios intergeneracionales de las condiciones económicas y las capacidades de los hijos. En este sentido, ante la elección de programa de estudios superiores o duración de los mismos, aunque la elección a la cual se enfrentan los estudiantes de alto y bajo nivel socioeconómico es objetivamente idéntica, sus aspiraciones subjetivas son muy diferentes. Para el estudiante de condición modesta, tener estudios de bachillerato se percibe como un logro positivo; pero permanecer allí sería visto como un fracaso para aquel de origen más alto, quien teniendo como referente los logros de su entorno social, aspiraría a obtener un grado universitario.

Por lo tanto, la teoría de la prospectiva predice que en tal situación el estudiante de origen modesto será averso al riesgo y se sentirá satisfecho si consigue asegurar un salario decente evitando el riesgo de no poder conseguir el título universitario. Mientras que por su parte, el estudiante de origen más alto, será más arriesgado pues no será feliz de conseguir alguna otra cosa que el salario más alto a pesar del riesgo de fracaso.

Este análisis también resulta pertinente para las diferencias en las elecciones de carrera universitaria en otra gran categoría social como es la del género, pues está ampliamente documentado en la literatura empírica (Croson y Gneezy, 2009; Gneezy et al., 2003; Booth y Nolen, 2011) que atributos como la aversión al riesgo, la escasa competitividad y la dependencia son rasgos que caracterizan al género femenino, lo cual ubicaría a las mujeres en el mismo nivel del análisis de las decisiones educativas de los estudiantes de origen socioeconómico más bajo. Dados estos atributos del género femenino podrían explicarse las diferencias entre hombres y mujeres en las elecciones de carrera y duración de la misma.

Referencias

Booth, A. y Nolen, P. (2011). Choosing to compete: How different are girls and boys?. Journal of Economic Behavior and Organization. 81 (2012). 542-555.

Boudon, R. (1973) L’inégalité des Chances: la Mobilité Sociale dans les Sociétés

Industrielles. Paris, Armand Colin.

Croson, R., Gneezy, U., (2009). Gender difference in preferences. Journal of Economic Literature 47, 1–27.

Eicher J.C., (1988). Treinta años de Economía de la Educación. Ekonomiaz. 12 (1998) 11-38

Gneezy, U., Niederle, M., Rustichini, A., (2003). Performance in competitive environments: gender differences. Quarterly Journal of Economics, 1049–1074.

Kahneman, D. and Tversky, A. (1979) “Prospect Theory: an analysis of decisions Uunder risk”. Econometrica, 47.  263–291.

Lévy-Garboua L. (1976). Les demandes de l’étudiant ou les contradictions de l’université de masse. Revue française de sociologie, (17) 1. 53-80.

Page, L. (2004). Des inégalités sociales aux inégalités scolaires: Choix éducatifs et Prospect Theory. Revue économique – (56) 3, 615-624.
logo-emar-lab

¡Porque tus decisiones cuentan! ¡Inscríbete al Laboratorio de Economía Experimental del Grupo EMAR y podrás descubrir el valor que tienen tus decisiones! Contáctenos al teléfono (7) 634 4000 Ext. 1152 o al correo electrónico emarlab@uis.edu.co. Estaremos compartiendo información sobre los experimentos, juegos y talleres que organizaremos.

Formulario de inscripción

Facebook EMAR LAB

Columnas relacionadas

1507. Desarrollo, políticas económicas y transparencia

1708. Segregación ocupacional por género. Primera parte

2034. Discriminación y autodiscriminación: Efectos no deseables de los prejuicios

Anuncios

2 pensamientos en “Utilidad, niveles de aspiraciones y riesgo en las decisiones educativas

  1. Pingback: Competencias profesionales transversales en la demanda laboral del departamento de Santander | Racionalidad Ltda

  2. Pingback: De la “Ideología de Género” a la Perspectiva de Género y su implicación en las Políticas Públicas | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s