La vida es un juego

2175

Julio Hernán Moreno Blanco

Cada vez que dos seres humanos o más interactúan, se dice que juegan a un juego. Visto de esta manera el radio de acción de una teoría de juegos sería muy grande, a no ser que ésta sólo sirve cuando se actúa racionalmente. Por lo que cuando actuamos irracionalmente la teoría de juegos no es capaz de predecir cómo actuaríamos en el juego social en el que cada uno de nosotros está inmerso. Pero no hay que echar en saco roto lo que podamos aprender de nuestras actuaciones cuando somos racionales, puesto que al menos aspiramos a distribuir nuestro ingreso de la forma más cuerda posible, y no nos equivocamos la mayor parte del tiempo o la teoría económica no serviría en absoluto.

Incluso cuando creemos que una acción es irracional porque no nos hemos tomado el tiempo para reflexionar por adelantado, eso nos da a entender que estemos actuando de forma no racional. Es más hasta el comportamiento de las arañas y los peces, que no se puede pensar que cavilen en absoluto, puede ser modelado por medio de la teoría de juegos, tanto más el comportamiento humano. Análogamente como la selección natural de las especies eliminó a las especies de arañas y peces que actuaban irracionalmente y sólo dejó a los que se conformaban con el actuar racional, la competencia entre empresas causa que las menos aptas sean expulsadas del mercado.

La teoría juegos no fue tenida en alta estima por los hombres de negocios al enmarcarla como una ciencia social más, pero dicha consideración cambió cuando se decidió subastar las licencias de múltiples frecuencias de radio para su empleo en redes de telefonía móvil, por parte del gobierno estadounidense. Los teóricos de los juegos fueron utilizados para fijar el montaje de las reglas de subastas que se usaron. Como corolario el contribuyente estadounidense obtuvo unas ganancias de 20000 millones de dólares, más que duplicando el pronóstico ortodoxo. Lo que demostró que la teoría de juegos verdaderamente trabaja cuando es llevada a cabo por individuos que están al corriente de lo que forjan.

Es más, no únicamente trabaja en economía, sino también en biología evolutiva y en ciencia política. En lo concerniente a la subasta de telecomunicaciones es necesario mencionar que ésta se debe plantear en concordancia con el contexto en la que se va a hacer, no se puede imponer un montaje prefabricado. Pero tampoco agregar todas las minucias de un desconocido mercado de las telecomunicaciones en un modelo matemático. Por lo tanto plantear una subasta de telecomunicaciones es igualmente un arte como una ciencia. “Se hace una extrapolación a partir de modelos simples que imitan lo que parecen ser las características estratégicas esenciales de un problema” (Binmore K, 2009, p. 12). Esto es lo que busca hacer el autor al enfocarse solamente en juegos básicos y excluir cada uno de las enredadas particularidades de la vida real. No obstante más de la mitad de las personas reconocen que aun los juegos básicos les dan bastante por reflexionar.

El primer juego que el autor analiza es el Juego de las Monedas, el cual en la vida real puede ser equiparado con la interacción entre contables deshonestos y sus auditores. Unos resuelven en qué momento defraudar y los otros en qué momento inspeccionar los libros. Juegos como el de las monedas, en el que los participantes fungen como enemigos inclementes, se prestan para que se presente el teorema del minimax ingeniado por John Von Neumann. Este último optaba por la cooperación al conflicto, pero eso no le impedía comprender que el modo de lograr la cooperación pasa por reconocer que las personas pueden sacar provecho a veces si se ocasionan problemas.

La cooperación y el conflicto son inseparables y no se pueden estudiar por separado. Así que deliberar sobre si todas las interacciones humanas son competitivas como se podría colegir de un juego de conflicto puro como el juego de las monedas o si todas las interacciones humanas son cooperativas como sería propio deducir de un juego de coordinación pura como el juego de la conducción es desacertado porque el comportamiento en general del ser humano es una combinación de la cooperación y el conflicto. Para considerar estos dos asuntos es preciso hallar una forma de referir la incitación de los participantes. Con este motivo los economistas crearon el concepto de utilidad, que consiente a cada participante conceder una cuantía a cada potencial resultado del juego. La utilidad es distinta del dinero porque los economistas, aunque en el mundo de los negocios lo esencial es obtener beneficios, están al tanto que los seres humanos poseen objetivos más complicados que escuetamente apoderarse de todo el dinero posible. Los economistas modernos no distinguen de la utilidad con qué cantidad de placer o poco dolor es capaz de abrigar un individuo.

Dado que la teoría moderna se precia de obviar la explicación de qué manera se comportan los sujetos en lo referente a qué ocurre al interior de sus mentes. No se pretende decir por qué los sujetos se comportan de una determinada forma, sino que sólo se intenta describir, es decir, conjeturar que los individuos estarían procediendo de una forma incoherente si sus actuaciones del pasado no se corresponden con las del presente y las del futuro. La esencia de la teoría de juegos radica en prestar atención a las determinaciones que asumen los individuos cuando no se están interrelacionando el uno con el otro o con un tercero, al igual que teorizar de qué manera se manejarán al momento de interactuar en un juego. Por consiguiente no se argumenta que algunas predilecciones son más racionales que otras. Este autor supone la razón como una herramienta para evadir un proceder incoherente, por lo tanto, toda actuación coherente cuenta como racional. Con ciertas conjeturas sutiles, puede comprobarse que conducirse coherentemente no es otra cosa que comportarse como si se buscara maximizar el valor de algo. Con autonomía de lo que este “algo” lograra ser en un contexto determinado, se conoce en economía como “utilidad”. Que necesariamente no tiene que estar asociado con el dinero, pero frecuentemente lo está.

Referencias bibliográficas

Ken Binmore. (2009). La teoría de juegos. Una breve introducción. Madrid: Alianza Editorial, S. A.
logo-emar-lab

¡Porque tus decisiones cuentan! ¡Inscríbete al Laboratorio de Economía Experimental del Grupo EMAR y podrás descubrir el valor que tienen tus decisiones! Contáctenos al teléfono (7) 634 4000 Ext. 1152 o al correo electrónico emarlab@uis.edu.co. Estaremos compartiendo información sobre los experimentos, juegos y talleres que organizaremos.

Formulario de inscripción

Facebook EMAR LAB

Columnas relacionadas

2112. Juego de mentes

2119. La especulación inmobiliaria en Colombia: el juego que nunca ganaremos

2171. La preservación de nuestros recursos naturales desde la óptica de la teoría de juegos

Anuncios

Un pensamiento en “La vida es un juego

  1. Pingback: Una línea de vida que no es vida | Racionalidad Ltda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s