La racionalidad está condicionada por el miedo

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Catia Rincón Ariza

Para empezar, quiero aclarar que todos los deportes de alto riesgo y juegos de máquinas que van a grandes velocidades o que involucran vueltas de 180° que me dejan suspendida boca abajo a cientos de metros de altura, no son lo mío. Como consecuencia, un viaje en avión tampoco ha llegado a emocionarme en lo más mínimo. Desde la primera vez que hice uno, declaré que los odiaba y que es una tortura pasar horas sentada en un aparato que, en mi mente, puede caerse en cualquier momento. Dejando claro esto, puedo proceder con lo que yo percibí luego de leer el capítulo quinto del libro de Freakonomics de Steven D. Levitt and Stephen J. Dubner.

El análisis realizado por ellos acerca de qué hace a un buen padre, me mostró que la incertidumbre que normalmente puede acechar a personas que ya tienen hijos, también puede afectar a aquellos que no. El punto en común que pude identificar es que para un padre lo más importante es encontrarse en control y poder garantizar la seguridad de su hijo en la mayor medida posible. Para una persona sin hijos esa misma necesidad de control se aplica para sí misma. Es aquí donde comencé a cuestionarme si ese miedo hacia lo que no podemos controlar es lo que nos hace completamente irracionales y es precisamente el miedo a los aviones que mencioné anteriormente, con lo que lo relacioné.

Ellos mismos lo explican, es el medio de transporte más seguro, corremos mucho más riesgo transportándonos por tierra y ni hablar del agua. Aun así, y conociendo estadísticas que demuestran la baja tasa de accidentes aéreos, sigue siendo terrorífico para mí subirme a uno. La razón que explica este temor es la falta de control que sentimos al hacer uso de algo a lo que no estamos acostumbrados, esto nos hace actuar de manera irracional porque en realidad, es la mejor opción para escoger entre aquellas que tengo disponibles a la hora de movilizarme.

Por lo anterior es conflictivo para alguien como yo, que se está educando en economía y tomando un curso de teoría de juegos, darse cuenta de que realmente, a pesar de contar con los medios necesarios para conseguir la información que logre vencer esos miedos, se sigue actuando más como un ser humano que como un ser racional. En particular, para mí, no puede haber algo mejor que actuar como se debe, consiguiendo el mayor provecho de cada situación.

Además, el miedo no sólo consigue hacernos actuar irracionalmente, sino que al temer a lo desconocido ignoramos los beneficios de aquello que nos asusta. En el libro lo ejemplificaban con el miedo que sienten los padres a las armas y la confianza que sienten hacia una piscina, por ejemplo. En este caso, como padres pueden decidir con qué interactúan más sus hijos, si con agua o con balas y estas últimas suelen ser las más terroríficas. Sin embargo, está demostrado que mueren más niños al año por ahogarse en una piscina, que por recibir un disparo al jugar con un arma. La responsabilidad de un padre se ve afectada por sus miedos, porque incluso al tener esta información, podría decidir no tener un arma en casa, pero sí una piscina en el patio trasero y exponer a sus hijos -que serían los más afectados directamente- a un riesgo mayor.

Esto es exactamente lo mismo que sucede en mi caso, que al no tener hijos soy responsable únicamente de mi bienestar, con los aviones, ya que he preferido arriesgarme más veces al viajar por tierra que estar más segura viajando en un avión. Entonces, contrastando ambos panoramas, las razones por las que tememos y somos irracionales, y las consecuencias que esto puede traer consigo, no me queda más que cuestionar si realmente el acto más irracional es dejarse influir por los miedos y actuar como seres humanos en su forma más primitiva o decidir ignorar los datos que prueban que deberíamos reducirlos al mínimo y exponernos a un peligro aún mayor. La respuesta correcta a este dilema dependerá de cada quien, de eso no hay duda.

Bibliografía

Levitt, S. D., & Dubner, S. J. (2010). Freakonomics (Vol. 61). Sperling & Kupfer editori.
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2 pensamientos en “La racionalidad está condicionada por el miedo

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