La amistad como mercancía, o un padrino sin inspiración

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Luis Alejandro Palacio García

Bueno señor, me pusieron la misión de escribirle algo bonito, motivador, lleno de buena energía y fuerza espiritual. Pero la verdad usted no se ayuda. Es muy difícil encontrar momentos entrañables, porque mi ahijado es tan frio que si entra al mar hunde al Titanic. Estoy intentando rememorar anécdotas de nuestros planes, pero creo que no sale ni a la esquina, y cuando sale es medio obligado. Con decirle que sacar de la memoria un recuerdo pleno de emotividad, es más fácil llevarlo a un plan de piscina.

Por eso, dado que estoy corto de inspiración, recurro a la fácil, hacer una versión libre de un texto existente, o un remake que llaman. Voy a adaptar una columna genial escrita por Laura Santander titulada: “el amor como mercancía”. Para esta ocasión especial, vamos a ver si puedo plasmar el amor de amigo, o padrino, o alguna cosa bonita que salga del corazón. Comencemos con mi versión libre de los hechos, o mejor se podría catalogar como versos comentados y contextualizados.

“El mercado sentimental es de los más imperfectos que hay, la información nunca es suficiente y generalmente es mal procesada”. Pero si uno no pone de su parte, simplemente se queda fuera del mercado, porque es necesario invertir en capital social. O como diría mi abuelita, toca echarle agüita a la matica. No me parece buena idea quedarse en el ejército de reserva que apropiadamente nos ilustró el mismo señor Marx.

“Las decisiones que aquí se toman nos afectan demasiado y siempre terminamos más involucrados emocionalmente de lo que pensamos con cabeza fría”. Como ya gasté el chiste del Titanic, pues qué más puedo agregar. Que le toca meterle candela a las relaciones, o si quiere de poco a poco, pero que se vea la calentura. Y que conste que estoy hablando de la amistad, algo de emoción, drama, intriga y suspenso es vital, dado que no somos robots.

“En este mercado sólo hay una regla para obtener el beneficio que esperamos: no intentes obtener nada que no seas capaz de pagar o devolver y no ofrezcas nada cuya ausencia no puedas soportar”. Usted es el duro en temas de inversión, pero debemos discutir como ampliar el portafolio a inversiones más riesgosas, pero tal vez más rentables. Ya estamos muy viejitos para salir en planes locos, tipo avioneta, pero tal vez una salida que no sea de trabajo puede tener la rentabilidad esperada.

“Cuidado con las fachadas tan perfectas, al final todo se estropea, se envejece y se muere de a poco. Nada de lo que obtengas en este mercado tiene garantía, todo es caduco, perecedero y se deprecia rápidamente. El tiempo que lo tengas dependerá de cuanto lo cuides”. Más claro imposible, con decirle que lo que aquí se expresa es tan claro como el chocolate del cuartel. En este punto me toca recurrir a frases bien aterciopeladas, o si quiere le presto toda mi colección para priorizar la esencia sobre la apariencia.

“En este mercado ya hay demasiadas personas intercambiando promesas, y uno no sabe de qué vendedor de ilusiones fiarse”. O en sus palabras, vendedores de humo. Dado que ha demostrado ser tan selectivo en sus relaciones, pues no hace faltar ser el protagonista de fiebre de sábado en la noche, con que tenga unos socios bien poderosos, pues listo. Pero que se vea que pone su parte en el negocio. Y en esto si tengo algo bonito que decir, usted siempre cumple lo que promete, imposible afirmar lo contrario, porque el que lo conoce sabe a qué se atiene.

“Es posible que tengamos que empezar a pensar que nada en el mercado es lo que parece, y que muy seguramente hay una brecha muy grande entre el valor real del amor, el precio que nos piden y el costo final que terminamos pagando por él. El hecho que intente explicar esto de manera poco convencional no es exceso de frialdad, solamente es un intento desesperado de racionalidad”. Sin comentarios… mentiras, algo tendré que decir… pero estoy corto de inspiración… dejé así…

“En el intercambio intenté hacerte ver que lo que tú podías darme me proporcionaba más utilidad que si no lográbamos la transacción. Tú nunca lo viste así, lo más valioso y escaso que yo tenía terminaste por extinguirlo.” Este texto de Laura es genial, pero más para una relación de pareja. Aunque a decir verdad aplica para todas las relaciones. Mejor dicho, nos toca ponernos a transar para ampliar el tamaño del mercado. Y confiar que la mano invisible haga su parte, como bien diría el gran maestro Smith.

Usted sabe a ciencia cierta, y con suficiente evidencia, cuáles son sus amigos. Como creo estar en ese selecto grupo de los mejores, tengo el deber y la obligación moral de escribirle algo bonito. Pero ni modo, me salió con pura estética Santandereana, un poco atropellado y diciendo las cosas de frente, sin anestesia. No tengo más que agregar en esta indagatoria, simplemente que así como usted es, sin esperar nada diferente, así lo quiero y lo respeto. Si mi intuición no me falla, no está interesado en escuchar cosas por obligación, o como dicen, pura hipocresía.

En todo caso ya sabe que cualquier cosa que necesite por aquí a la orden. En el momento que quiera un hombro para llorar, o un chiste fácil, o una conversación profunda sobre el multiverso de los superhéroes, sabrá que encontrará un ambiente familiar, atendido por sus propietarios. Atentamente su padrino, el que no da bendiciones. Eso es poco racional y escapa de mi entendimiento. Lo mío es bailar los éxitos de Wilfrido Vargas, como el inolvidable comején.

Referencias

Santander, Laura (2013). El amor como mercancía. Disponible en: https://racionalidadltda.wordpress.com/2013/01/24/el-amor-como-mercancia/

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Diseño de contratos para el acceso a los recursos genéticos

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Luis Alejandro Palacio García

Históricamente se ha considerado que los recursos genéticos hacen parte del patrimonio común de la humanidad, lo cual implica que fueran tratados como bienes de libre acceso. Esta forma de propiedad llevaba a que no existiera una obligación expresa de realizar algún pago o compensación por su uso, ni tampoco se requería entablar una negociación sobre la forma de distribuir los beneficios derivados de estos. Sin embargo, varios hechos recientes han contribuido a que esta concepción cambie radicalmente (Nemogá y Chaparro, 2005).

Debido a los desarrollos científicos en el campo de la biotecnología se ha incrementado significativamente la posibilidad de aprovechar los recursos naturales para mejorar la calidad de vida de la humanidad. Aunque hace algunos años este tema no se discutía ampliamente y no se le otorgaba gran importancia a la diversidad biológica, recientemente, con el surgimiento de nuevas tecnologías se reconoce que en la naturaleza se encuentra una de las fuentes más importantes de compuestos químicos que aún están por descubrir.

A partir de 1992 se da un gran cambio en esta concepción con el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), el cual reafirmó que los recursos genéticos eran de interés de la humanidad, pero reconoció que los países tenían derechos soberanos sobre sus recursos naturales. En el CDB se resaltan las razones ecológicas, económicas, éticas y estéticas para la conservación de la biodiversidad, teniendo claro que su uso se debe realizar de una manera sostenible, combinando los objetivos de preservación tanto ecológica como cultural, el acceso a los recursos y el desarrollo de la investigación.

Adicionalmente, la expansión global de la industria de la biotecnología abre constantemente nuevas oportunidades comerciales en la cadena de desarrollo de productos con base en la biodiversidad. Para afrontar este reto, las asociaciones y las alianzas estratégicas se han convertido en importantes mecanismos que permiten a las pequeñas y medianas empresas adquirir la capacidad de acceso al mercado agregando valor a los recursos.

A raíz de estas tendencias es fácil encontrar apreciaciones en la literatura que a menudo se han excedido en el entusiasmo a favor de la bioprospección y la conservación de la biodiversidad, especialmente en un país como Colombia que cuenta con gran cantidad de recursos. Un ejemplo de esto se encuentra en un pronunciamiento de la Corte Constitucional, con el cual se ratificó el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

“… No es una exageración decir que en ninguna otra Región del mundo tiene tanta prioridad conservar la biodiversidad para los fines del desarrollo sustentable, como en América Latina y el Caribe. Ello deriva de la constatación de que disponemos en este campo del patrimonio más rico todavía no aprovechado que hasta ahora haya conocido la humanidad…” (Sentencia C–519/94)

Sin embargo, a pesar de contar con un gran potencial en la biodiversidad, en Colombia no ha sido posible concretar acuerdos que permitan materializar las expectativas de beneficios que se pueden obtener de los recursos genéticos, en gran medida debido a que no existe un marco institucional ni un contexto comercial en el cual los investigadores y las compañías puedan operar bajo unas reglas claras y coherentes.

Este panorama general resulta bastante útil para centrarse en un objeto de estudio un poco más limitado, los contratos de acceso a recursos genéticos. Actualmente es usual encontrar una extensa literatura que ha discutido las cláusulas más comunes en las negociaciones sobre distribución de beneficios asociadas a actividades de bioprospección, por lo tanto, el aporte de este documento consiste en consolidar un marco conceptual y teórico que permita un diseño de contratos coherente con las necesidades de los proyectos de investigación, tanto académicos como comerciales.

Buscando este objetivo, la sección 2 presentará las principales definiciones y conceptos necesarios para entender el problema de regulación sobre el acceso a los recursos genéticos, realizando inicialmente una breve discusión sobre la definición misma de recursos genéticos para introducir el concepto de bioprospección. Luego se expondrán los intereses y motivaciones de los actores involucrados en una negociación sobre distribución de beneficios; y por último se enumerarán las principales cláusulas que constituyen un contrato de acceso.

Posteriormente, en la sección 3 se buscará relacionar los adelantos en teoría económica sobre contratos con las particularidades del problema. Así, se hará una breve descripción de los conceptos presentados por la teoría de los costos de transacción y el diseño de mecanismos, con el fin de consolidar un modelo teórico que aborde el problema de selección adversa entre diferentes tipos de solicitantes.

Referencias

NEMOGÁ, Gabriel y Chaparro, Alejandro. 2005 “Regímenes de propiedad sobre Recursos Biológicos, Genéticos y Conocimiento Tradicional”. En: Recursos Genéticos, Conocimiento y Derechos. Grupo de Investigación Política y legislación en Biodiversidad, Recursos Genéticos y Conocimiento Tradicional. Series PLEBIO No. 1. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá

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